…Y SI VIAJAS CON ADOLESCENTES?

Cuando preparamos un viaje lo podemos hacer solos, en pareja o en familia. Para estos últimos casos en esta página hay varias entradas con consejos para viajar con niños: cómo salir con niños de excursión y no morir en el intento, visitando museos con niños cinco ciudades para visitar con niños, pero, …y si viajas con adolescentes?

Todos sabemos que un adolescente es especialista en poder estropearte un viaje completo si se lo propone, por lo tanto, si no queremos que eso nos pase y acabar el viaje sin malas caras, tenemos que haber hecho un trabajo desde pequeños, inculcándoles la emoción y la ilusión de lo que significa viajar. Si no lo hemos hecho quizá podemos pensar que ahora llegamos un poco tarde, pero no está todo perdido.

Los destinos de nuestros viajes deben negociarse

Seguramente cualquier destino que hayamos NEGOCIADO con nuestros hijos adolescentes hará que el viaje salga bien.

Ya debéis saber, si tenéis o habéis tenido hijos de esa edad, que los adolescentes son los reyes de la negociación y que todos los que hemos tenido hijos en esa etapa nos hemos sacado un master en dicha materia.

Pero realmente, si les dejamos participar en la elección del destino, incluso que ellos organicen algunas actividades que quieran hacer en ese lugar al que queremos ir, ésto será garantía de éxito.

De todas formas pienso que, si desde pequeños has viajado con tus hijos, en la adolescencia serán ellos los que te digan donde les gustaría viajar y seguro que podréis encontrar un lugar donde todos os sentiréis a gusto. Y además puede ser una manera de estar más cerca de tus hijos adolescentes e ir creando recuerdos familiares .

Cuando ves estas fotos con el paso de los años te vienen a la mente muchas anécdotas divertidas.

Esos días de viaje son unos de los momentos en los que podemos estar juntos toda la familia en esa edad en la que es tan complicado conjugar sus intereses con los nuestros, y así conseguiremos tener proyectos comunes y recuerdos comunes, y eso me parece muy importante.

Ahora unas pequeñas recomendaciones:

1.- La primera y más importante, y te la repito para que no se te olvide, es que negocies el destino con tus hijos. Aunque organices el viaje más maravilloso del mundo, si ellos no han participado en la elección, tendrás malas caras, mal ajuste de fechas y todo lo que podía salir mal saldrá mal.

2.- No solo el destino, las fechas también deben planificarse conjuntamente, y por supuesto no cambiarlas. Los adolescentes no son muy amigos de los cambios, y si ellos ya han hecho planes con sus amigos y tú les cambias las fechas del viaje para ellos será una catástrofe y el viaje empezará con mal pie.

3.- Ve con ellos de compras para el viaje. La palabra «compras» es mágica cuando tratas con adolescentes, por eso les motivará mucho más el viaje si anteriormente a él los llevas de compras.

Ir de compras siempre será una motivación

Un bañador para los días de playa, unas zapatillas para esa excursión que vamos a hacer, el vestido para pasear por la city o la gorra de marca para completar el atuendo veraniego, hará que todos estemos contentos de viajar. Bueno, todos menos nuestro bolsillo, pero ya sabemos que es mucho peor tener a un adolescente enfadado o sin hablarnos durante siete días seguidos.

4.- Que tu viaje sea tranquilo y no quieras verlo todo y estar siempre en movimiento. A los adolescentes les gusta dormir y tener ratos para ellos, para hablar con sus amigos o para echar una partidita online, por lo tanto organiza un viaje relajado, que no esté todo organizado sino que cada día tenga sus momentos de relax. Aunque veas menos cosas al menos conseguirás no ir arrastrando a una persona con los cascos puestos y cara taciturna.

5.- Investiga, pregunta, averigua si en el destino hay alguna cadena de hamburgueserías que le han recomendado sus amigos o alguna tienda de alguna marca concreta que le gustaría visitar, y por supuesto comprarse algo.

Comprando en el Hard Rock Cafe de Edimburgo

Cuando mi hija era adolescente le gustaba comprarse camisetas del Hard Rock Cafe de cada ciudad que visitábamos  y que tenía esta cadena de tiendas.

Y allí que íbamos buscando el Hard Rock Café en Edimburgo, en Munich, en Londres, en Barcelona etc… No es un gran esfuerzo para ti y ellos estarán contentos.

Éstas son solo algunas recomendaciones que os pueden dar ideas. Vosotros sois los que mejor conocéis a vuestros hijos y, si queréis tener unas vacaciones tranquilas, vale la pena esforzarse un poco para que todo salga bien.

Pero recordad, no lo dejéis todo a la improvisación, eso lo podréis hacer más adelante, cuando vuestros hijos ya viajen por su cuenta, pero vosotros sabéis lo pesado que puede ser arrastrar de un sitio a otro a un adolescente enfadado con el mundo.

Y aquí os dejo algunas ideas sobre planes que puedes hacer cuando prepares un viaje si vas con adolescentes.

1.– Hacer alguna ruta verde en bicicleta.- Podríais buscar un destino en el que se pudiera hacer una ruta en bicicleta. Yo, en concreto, recomendaría hacer la Senda del Oso. Esta ruta está en Asturias y es un buen destino porque al tener a mano playa y montaña se pueden hacer distintas actividades en la Naturaleza. Pero puedes buscar cualquier ruta verde de las muchas que hay tanto por España como por Europa.

Hacer una ruta en bicicleta es una actividad muy divertida

2.- Hacer alguna actividad deportiva.- Buscar un destino en el que se puedan hacer actividades como esquiar, submarinismo, rafting o barranquismo, es una apuesta bastante segura. Lo ideal es que sean actividades que podamos practicar toda la familia. En este caso un buen destino puede ser Andorra en invierno o la Sierra de Guara en verano.

Andorra tiene muy buenas pistas, de todos los niveles, para que toda la familia, sea principiante o experta en este deporte, pueda encontrar pistas adecuadas a su nivel de dificultad.

Realizar juntos actividades deportivas es una buena idea para hacer con tus hijos adolescentes

 

Ruta de las Pasarelas en la Sierra de Guara

Y, si el viaje es en primavera o verano, la Sierra de Guara, en plenos prepirineos de la provincia de Huesca, es el lugar perfecto para hacer actividades de agua. Sus cañones están catalogados de los mejores de Europa para hacer barranquismo, rafting y rutas por pasarelas colgadas de la montaña.

Ponerse el traje de neopreno, el casco y realizar en familia alguna de estas actividades llenas de adrenalina es uno de esos recuerdos que van creando la historia familiar y de los que se acordarán cuando sean adultos.

3.- Buscar alguna actividad lúdica.-  Aquí ya dependerá de los gustos de tus adolescentes en concreto. Pueden gustarles los musicales, como a mi hija, y para ella era un aliciente ir a una ciudad y ver un musical o les puede apetecer hacer un tour por el Estadio de uno de sus equipos de fútbol favorito, o simplemente tirarse por unos toboganes de montaña, como los que hay por la Selva Negra.

tobogan
Rodelbahn de Todtnau

En el primer caso y para ver musicales, ciudades como Madrid, Barcelona, o Londres serían un buen destino. También es interesante, en el caso de que les guste el fútbol, hacer un tour por el Camp Nou, el Santiago Bernabeu o el estadio del Inter de Milan.

Hacer actividades que les hagan ilusión.

4.- Hacer un crucero.- Estar en un crucero es como estar en un hotel con actividades a todas horas. Con gimnasio, piscina, baile, juegos…hay tantas actividades, algunas dirigidas por monitores y otras por libre, que no les dará tiempo a aburrirse.

Y si vais varias parejas con hijos de edades semejantes pues mucho mejor porque, al estar en un sitio localizado, los adultos pueden salir del barco a hacer alguna excursión de medio día, y los adolescentes quedarse haciendo aerobic, jugando al ping-pong, bañándose en la piscina o cantando en el karaoke.

Un Crucero está repleto de actividades
Esperando para subir al London Eye

5.- Subir a las atracciones en las ciudades.-Cuando visites una ciudad ves haciendo paradas y que todo no sea andar. Subir a las atracciones en las ciudades en las que vayas es un buen plan. Sube al London Eye si vas a Londres, haz un crucero en barco por Estrasburgo o sube en el ascensor de Santa Justa en Lisboa.

Y cuando pasen los años y todos seamos más mayores, aquellos adolescentes, aunque seguro que renieguen de las pintas que tenían en esas fotografías y lo horribles que salían en las fotos, serán los primeros en recordar lo mal que esquiaba su madre o lo asustada que estaba bajando por ese enorme tobogán de montaña o aquella vez que nadie entendía a su padre cuando hablaba en inglés. Pero también recordarán lo buena que estaba la fondue que comisteis en ese acogedor restaurante suizo o aquel día que tuvisteis que dormir en el coche porque no encontrasteis hotel.

Todas esas anécdotas te las perderás si no viajas con tus hijos adolescentes, además de que, como siempre digo, viajar es abrir la mente y conocer otras costumbres y maneras de vivir y eso es una educación necesaria para una persona en esa edad en que empieza a descubrir que el mundo es muy grande.

¡Felices viajes, con o sin hijos adolescentes!

 

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