¿Y si vamos a Albacete?. Visitando Alcalá del Júcar y Jorquera

Quien piense que Albacete no es una provincia turística está totalmente equivocado. Ya vimos los lugares tan curiosos que tenía cuando fuimos al Nacimiento del Río Mundo y ahora te diré dos pueblos más con unas características únicas, que se encuentran también en la provincia de Albacete y que pertenecen a la comarca de La Manchuela.

Son Alcalá del Júcar y Jorquera, un destino perfecto para pasar dos días. Se encuentran muy cerca uno del otro y, aunque Alcalá del Júcar se lleva la fama, a mí me encanto Jorquera, quizá porque no me esperaba lo que iba a ver allí.

Empezamos el fin de semana rumbo a Alcalá del Júcar que se encuentra a unos 140 km. de Valencia. Este pueblo, considerado uno de los más bonitos de España, se encuentra rodeado por el río Júcar y en la ladera de una montaña, y sus calles estrechas con las casas excavadas en la roca, van todas dirigiéndose hacia el castillo que se encuentra en lo alto. El pueblo tiene una imagen muy pintoresca.

Castillo de Alcalá del Júcar

Por eso lo primero que debes hacer cuando llegues, y dejes el coche en uno de los aparcamientos habilitados a la entrada del pueblo, es iniciar la subida hacia el castillo y a mitad de esta subida te encontrarás con alguna casa – cueva que se puede visitar y que se adentra en el interior de la montaña.

Interior de una casa -cueva

Estas casas cueva de origen almohade, y tan características de Alcalá del Júcar, están horadadas en la roca, ya que al ser ésta caliza es fácil de trabajar, además de que mantiene estable una agradable temperatura.

La mayoría de las casas del casco antiguo del pueblo están construidas así pero solo hay tres casas – cueva que se pueden visitar.

Nosotros entramos en la Cueva de Masagó. La entrada cuesta 3 € y te da derecho a tomar una consumición en el bar que se encuentra al final del recorrido y desde el que tienes bonitas vistas de la hoz del río Júcar desde unas ventanas excavadas en la propia roca.

Y lo mejor es que cuando sales ya casi estás a la altura del Castillo.

Las ventanas que se ven en la roca son las de las casas-cueva

Una vez en el Castillo, que es de origen medieval, puedes recorrer sus varios pisos y subir hasta las torres que te dejan en la terraza superior desde donde se ve todo el recorrido que hace el río a su paso por este bonito pueblo.

Vistas desde el Castillo

Y después de pasear por el pueblo, bueno mejor dicho de subir y bajar por sus calles, y como ya estarás cansado es el momento de descansar un ratito en uno de los restaurantes que hay en la parte baja del pueblo, junto al río.

Esta parte es encantadora, con el murmullo del agua, los árboles dando sombra, las pequeñas cascadas y con las vistas del pueblo encaramado en un risco y con el castillo en lo alto.

El río Júcar a su paso por la parte baja del pueblo

El paisaje que se quedó en nuestra retina: Jorquera

Y después de comidos y descansados ponemos rumbo a Jorquera, el pueblo a 20 km de Alcalá del Júcar donde vamos a dormir.

En Alcalá del Júcar hay muchos alojamientos de todas las categorías, hoteles, casas rurales, apartamentos…, pero encontramos una oferta en un hotel que estaba en Jorquera, el Hotel Mirador Jorquera, y decidimos dormir allí y la verdad es que fue todo un descubrimiento.

Jorquera rodeada por el Júcar

 

Nos encontramos con un pueblo situado sobre una roca y rodeado por el río Júcar, igual que Alcalá del Júcar pero mucho más auténtico, sin turistas, tranquilo y silencioso y con un moderno hotel, donde nos alojamos, situado al otro lado del río y desde el que teníamos unas vistas preciosas de Jorquera.

vistas de Jorquera desde nuestro hotel

El pueblo, de tan solo 350 habitantes, tiene un trozo de muralla del s. XII, de la época almohade, bastante conservada, y una torre  defensiva, llamada la Torre Blanca, de planta pentagonal que servía de defensa para el acceso a Jorquera.

También tiene  un mirador de estrellas como el que ya vimos en Riópar Viejo, en nuestro viaje al nacimiento del Río Mundo, otra zona de Albacete que superó nuestras expectativas.

Este mirador de estrellas de Jorquera tiene incluso una especie de hamaca desde donde disfrutar del espectáculo estelar cómodamente tumbado.

Mirador de estrellas de Jorquera

Pero lo que más nos gustó de Jorquera fue el tranquilo y sosegado paseo que dimos por sus empinadas calles, la cuidada Iglesia de estilo ecléctico, las vistas hacia el meandro que forma el río Júcar, y la merecida cena, después del largo paseo, que nos tomamos en el Restaurante Mirador, que está justo a la entrada de Jorquera cruzando el puente desde nuestro hotel, y en el que descansamos y cenamos con unas preciosas vistas.

Mirador sobre Jorquera

 

Fue un fin de semana relajado que completamos, a la vuelta hacia Valencia, con un paseo fluvial por los Cañones del Júcar, desde Cofrentes. Aunque eso ya es otra historia que os contaré en un próximo post.

 

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