Visitar Brujas viajando en tren desde Bruselas

En nuestro viaje a Bruselas queríamos ver alguna otra ciudad cercana. Buscando en blogs nos recomendaban Amberes, Gante, Lovaina o Brujas y decidimos visitar esta última.

Brujas está a unos 100 kilómetros de Bruselas pero el viaje que hicimos en tren es muy cómodo. Es cierto que otras ciudades, como Gante o Amberes, están más cerca de la capital belga pero decidimos que, si solo podíamos visitar una, esa iba a ser Brujas.

Queríamos conocer la «Venecia del norte», la de las casas medievales y las calles empedradas, la del ambiente romántico y los canales, la del Lago del Amor y los Beaterios. Y después de una hora en tren llegamos a Brujas.

Viaje en tren de Bruselas a Brujas

En el trayecto vas pasando por los verdes paisajes de esta zona de Bélgica, y justo a mitad de camino el tren para en la ciudad de Gante, por lo que mucha gente se bajaba aquí para ver Gante y luego seguir camino a Brujas. Nosotros preferimos pasar el día tranquilamente en Brujas, pero no es mal plan si quieres ver dos bonitas ciudades belgas, porque Gante también es espectacular.

Cuando llegamos a nuestro destino lo primero que hacemos al bajar del tren es ir a buscar la Grote Markt, que es la Plaza Mayor de Brujas, y que va a ser el punto de partida para pasear por el Centro histórico que está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Grote Markt de Brujas

Y aquí mismo, bajo el campanario Belfort, puedes hacer un Free Tour por Brujas o una Visita Guiada en español.

Nosotros callejeamos sin rumbo, cruzando diversos canales y haciéndonos fotos en los rincones tan bonitos que nos íbamos encontrando por el camino.

Rincones de Brujas

Es cierto que Brujas es la ciudad más turística de Bélgica y recibe más visitantes que la propia Bruselas, por lo que, si vas en vacaciones o fines de semana, la encontrarás repleta de turistas.

No era nuestro caso y aun así había muchos visitantes, pero que se quedaban en los lugares más típicos, por lo que lo que solemos hacer en estos casos es intentar meternos por otras callejuelas, alejándonos un poco del Centro y siempre encontramos sitios donde poder pasear casi en solitario.

Paseando por Brujas
Preciosa estampa de Brujas

Vayas por donde vayas vas cruzando canales por preciosos puentecitos y, por poco que te alejes del Centro, ya que Brujas no es una ciudad muy grande, te puedes encontrar con escenas tan bucólicas como ésta de los cisnes paseando por un canal rodeado de una abundante vegetación.

Parecen imágenes sacadas de un cuento, y realmente así es Brujas cuando callejeas sin rumbo.

¿A que no parece que sea la ciudad más visitada de Bélgica? Pues así es y siempre hay muchos turistas, pero hay que saber sacar todo el partido a las ciudades y no limitarte a los lugares turísticos que te recomienda todo el mundo.

Canal de Brujas

Y así, callejeando, nos encontramos con un canal que tenía el agua completamente verde.

Esta circunstancia nos causa curiosidad y averiguamos que esto es debido a unas microalgas que hay en sus aguas, así como al reflejo de la luz sobre su fondo.

Así de diferentes y realmente curiosos son algunos de estos canales de Brujas.

Todos los canales que atraviesan Brujas constituyen una red fluvial que conecta la ciudad con algunos ríos y con el Mar del Norte y, aunque en este momento solo se utilizan para el turismo, en su momento sirvieron para transportar mercancías y personas.

En la actualidad es muy típico recorrer estos canales en barco. Te da otra perspectiva de la ciudad, aunque has de tener en cuenta que las explicaciones que dan son en flamenco y en inglés.

Una de las mejores cosas que hacer en Brujas, además de pasear por la orilla de sus canales, es sentarse tranquilamente en uno de sus restaurantes a tomar unas moules-frites, un típico plato belga, con una cerveza artesanal.

Moules-frites y cerveza, comida típica belga

Y ya después de comer, de camino a la estación de tren para volver a Bruselas, paramos en el Parque Minnewater, donde está el Lago del Amor, con cisnes nadando en sus aguas. Este lago se encuentra en lo que antes era el puerto de Brujas que, al estar conectado con el mar por un canal, era de donde salían las embarcaciones para exportar los encajes, la producción más típica de la zona.

Ésta es la explicación más racional pero, entonces  ¿por qué los cisnes?, ¿por qué el nombre de Lago del Amor? Y aquí vienen las explicaciones más literarias o más fantásticas en las que entran en juego los elfos o las doncellas enamoradas del pobre del lugar cuyo padre quiere casarla con el más rico. ¿Te suena?

Pero venga su nombre de donde venga, lo bien cierto es que los jardines del Parque Minnewater son preciosos y pasear por las orillas del lago también.

Parque Minnewater y Lago del Amor

El paisaje que se quedó en mi retina: El Begijnhof o Beaterio de Brujas

Y junto a este parque se encuentra el lugar de Brujas que me pareció más curioso: el Beaterio o Begijnhof.

No conocía nada de estos lugares por lo que, curiosa por naturaleza como yo soy y siendo una de mis máximas «no te acostarás sin saber una cosa más», pues busqué información, que ahora te explico a ti.

Los Beaterios en Bélgica se construyeron en la Edad Media y son conjuntos arquitectónicos creados por mujeres llamadas beguinas, que se juntaban para realizar obras de caridad al margen de la Iglesia y creaban estos Beaterios para que las mujeres huérfanas o viudas tuvieran un hogar digno para vivir.

El beaterio de Brujas se fundó en el s. XIII y está formado por pequeñas casitas blancas edificadas alrededor de una iglesia y rodeadas de un extenso jardín.

Me pareció un lugar con mucho encanto, un espacio de serenidad donde acabar nuestra visita a Brujas dando un paseo con calma.

Begijnhof o Beaterio de Brujas

La estación de tren de Brujas está bastante cerca del centro, por lo que, después de una hora en un cómodo vagón, estábamos de nuevo en Bruselas habiendo conocido la que dicen que es la ciudad con más encanto de Bélgica.

Y tú, ¿conoces más ciudades de Bélgica? ¿Te parece Brujas la ciudad belga con más encanto?

 

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