UN DIA EN TURÍN

Dicen que Turín siempre ha estado a la sombra de Milán y por eso es poco conocida. Yo, para llevar la contraria, he conocido antes Turín que Milán, por lo que no puedo compararlas, así que contaré mi experiencia en esta ciudad señorial, capital del Piamonte, situada al norte de Italia y con el telón de fondo de los Alpes.

Estuvimos en ella solo de paso ya que era la ciudad donde llegaba y de donde salía nuestro vuelo, porque nuestro destino final eran las montañas de los Alpes, concretamente el Valle de Aosta, pero no queríamos perder la oportunidad de visitarla por lo que nos guardamos un día para conocerla, aunque fuera muy por encima.

Turín, y al fondo los Alpes

Turín no es una ciudad pequeña, tiene casi un millón de habitantes, y es muy rica en cultura e historia. Es el lugar de  residencia de los Saboya, la familia real italiana y fue la primera capital de Italia a mediados del s. XIX, cuando la reunificación italiana. Pero por lo que es realmente conocida Turín es por su industria, sobretodo de coches: Fiat, Lancia, Maserati, Alfa Romeo, todos estos vehículos se producen aquí, también se le conoce por ser el lugar donde se encuentra la Sábana Santa y para los más futboleros, por el Juventus de Turín donde juega actualmente Cristiano Ronaldo.

Cuando llegamos a Turín, y siguiendo los consejos de algunos blogs de viajes, quisimos hacernos una idea de la ciudad viéndola por primera vez desde el mirador Monte dei  Cappuccini. Un precioso lugar en lo alto de una colina desde donde tuvimos estas bonitas vistas.

Vistas de Turín desde el Mirador Monte dei Cappuccini
Paseando por la ciudad

Y después de hacernos una idea de la ciudad nos fuimos al hotel. En esta ocasión nos alojamos en el NH Torino Centro, un hotel de 4 estrellas en Corso Vittorio Emanuele II. La habitación era preciosa, muy amplia y muy moderna, pero lo realmente espectacular fue el buffet que había para desayunar. ¡Mira que disfruto con los desayunos de los hoteles, y éste es de los más variados que he probado!

La ciudad estaba muy tranquila y con poco tráfico pues estamos en medio del puente de agosto, que aquí también es fiesta.

Y lo siguiente … pues comer y dónde, pues en la Osteria La Capannina, un lugar que nos recomendaron en el hotel y un gran acierto, pues es un lugar de comida típica donde seguimos disfrutando de la buenísima gastronomía del norte del país, porque Italia no es solo pizza y tiramisú, sino que tiene verdaderas delicias gastronómicas.

Y así pudimos probar los Gnocchi alla Bava, con una crema de queso típica del Piamonte, los Agnolotti del Plin, pasta rellena con tres tipos de carne, o los Tajarin ai Calamaretti, además de un café ristretto sabroso de verdad. Si queréis saber más sobre el arte del café en Italia lo explico extensamente en el post de Bolonia que, por cierto, igual que Turín, es otra ciudad italiana, que al estar entre Florencia y Venecia pasa desapercibida, pero que es muy interesante de descubrir.

Tajarin ai Calamaretti en Osteria La Capannina
Estando en Italia ¿cómo no probar sus helados?

Una vez bien comidos, y como hacía bastante calor, nos tomamos un helado en Grom, una heladería que nació en Turín, y que hoy en día tiene sucursales en ciudades como Tokio o New York.

Y empezamos a andar bajo los soportales de una solitaria ciudad, para acercarnos a su centro neurálgico, la Piazza  Castello, una plaza enooooorme, y cuando digo enorme lo digo de verdad, de donde salen  cuatro de las principales calles del centro histórico de Turín: la Via Po, la Via Giuseppe Garibaldi, la Via Roma y la Via Pietro Micca. En esta Plaza está el Palazzo Reale, verdaderamente grandioso, el Palazzo Madama, que por la parte posterior aún presenta la imagen de un castillo del S. XV,  y el Teatro Regio, tres de las Residencias que la familia Saboya tenía en Turín.

El espléndido Palacio Real
Parte posterior del Palazzo Madama
Mole Antonelliana

Desde la plaza y siguiéndola con la vista, porque se ve desde todas partes, llegamos a la Mole Antonelliana, el monumento que mejor representa a esta bonita ciudad.

Este enorme edificio tiene en su interior actualmente el Museo del Cine, pero en su origen fue una sinagoga judía. Se puede subir a sus 167 m. de altitud con un ascensor, aunque nosotros no lo hicimos porque teníamos poco tiempo para visitar la ciudad y preferíamos pasear por sus calles.

Turín también tiene un Museo Egipcio que es el más antiguo del mundo y el  segundo en importancia después, lógicamente, del Museo Egipcio de El Cairo. Seguro que su visita es muy interesante aunque nosotros no entramos por las razones que os he dicho anteriormente.

Entrada al Museo Egipcio, uno de los principales del mundo

Y ya que estamos en Turín, ¿cómo no íbamos a visitar la Sábana Santa?. Esta tela de lino, que se supone que es el sudario con el que se envolvió el cuerpo de Jesucristo después de la crucifixión, se encuentra en la Catedral, y allá que vamos.

Lo cierto es que hasta la Iglesia católica duda de su autenticidad y aunque se han hecho estudios forenses con el carbono 14, hoy en día el creer que esta tela estuvo en contacto con Jesucristo es un acto de fe. Pero creyente o no siempre es interesante ver con tus propios ojos estas reliquias que han atraído y siguen atrayendo a multitud de visitantes.

A mí me decepcionó bastante. No es que llevara altas expectativas pero lo que se puede ver es solo una réplica, ya que la verdadera se exhibe en muy pocas ocasiones por motivos de conservación, y la Catedral tampoco nos gusto en exceso para las maravillas de Iglesias y Catedrales que hay por toda Italia.

En la Catedral de Turín se encuentra la Sábana Santa

Y seguimos paseando por esta ciudad, bastante tranquila, hasta que encontramos un lugar donde se sirve l´ aperitivo. Esta especie de merienda tardía o cena temprana ya la habíamos conocido en Bolonia y nos llamó la atención ver que aquí también era típico, aunque no tanto como en Bolonia.

L´aperitivo consiste en que te pides una bebida, aquí lo típico es un cóctel de sabor amargo, el spritz, y con el precio de la bebida puedes elegir entre toda la comida que el restaurante pone a la vista: fiambres, verduras, pasta, ensalada, pizza, postres…… repitiendo las veces que quieras. Una manera diferente de cenar.

Tomando l´aperitivo con un spritz

Y de vuelta al hotel para pasar la última noche de nuestro viaje en tierras italianas, ya que al día siguiente teníamos que devolver el coche de alquiler y tomar nuestro vuelo hacia Valencia.

Me gusta toda Italia, y ahora que he conocido su parte norte no será la última vez que vengamos, pues me gustaría conocer Milán y la zona del Lago di Como.

¡Vaya!, aún no he acabado un viaje y ya estoy pensando en otro. Es el destino de los que nos gusta viajar. ¡Qué le vamos a hacer!

 

 

 

 

2 comentarios en “UN DIA EN TURÍN

  1. Como siempre Mari Luz…. muy bien redactado que dan ganas de ir a Turin 😉
    Pero antes de pasar por Milan y Lago di Como hay que visitar las maravillas de Asturias … aqui os esperamos con muchos temas para escribir de Asturias ! Besos!😘😍

    1. Ceca, te tomo la palabra!!! Seguro que por Asturias hay paisajes para hacer un montón de posts, pero sobretodo para verlos con vosotros. Tanto la costa asturiana como su interior son espectaculares. Naturaleza en estado puro!!!

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