TRES IDÍLICOS MINI-PAISES

Dicen que el buen perfume se vende en frascos pequeños, y que no todo lo grande es siempre mejor. Aquí os dejo la constatación de que a veces lo pequeño supera con creces a lo grande.

Hoy vamos a recorrer tres países europeos muy pequeñitos pero que reúnen en sus pocos kilómetros cuadrados una cantidad de maravillas que otros, mucho más grandes, quisieran para sí. Estos países son pequeños puntitos, casi imperceptibles, en un mapa-mundi. Tienen pocos kilómetros que recorrer pero mucha historia que contar.

Y no pueden ser tres países más diferentes, uno con vistas al mar, otro con altas montañas y otro que, prácticamente todo él, es una belleza arquitectónica repleta de multitud de obras de arte. Estoy hablando de  San Marino, Andorra y la Ciudad del Vaticano.

SAN MARINO

Me encanta el nombre oficial de este pequeño país: la Serenísima República de San Marino y, aunque no os lo creáis, es el Estado Soberano más antiguo del mundo. ¡Ahí queda eso! Además de haber sido nombrado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Vistas del pequeño país de San Marino desde su capital

Es, junto con el Vaticano, los dos únicos estados que están totalmente rodeados por un solo país, en este caso por Italia.

Este microestado tiene poco más de 60 km. cuadrados y es el tercero más pequeño de Europa, después del Vaticano y de Mónaco. Está formado por siete montes  y justo en la ladera de uno de ellos, el monte Titano, se encuentra su capital, San Marino.

Una de las Tres Torres de San Marino

La ciudad está construida alrededor de Tres Torres, la Roca, la Cesta y la Montale ,que están edificadas en tres picos del Monte Titano y desde donde se puede ver el mar Adriático, aunque su territorio no tiene salida a ese mar que casi parece que se puede tocar.

Estas tres torres son tan importantes que salen en su bandera, forman parte de su escudo y dan nombre a un postre típico, una torta conocida como la Torta di tre monti, que es un pastel de capas de obleas cubiertas de chocolate.

La República de San Marino está dividida en nueve ciudades, que aquí se llaman Castelli (castillos).

Nosotros visitamos San Marino desde Bolonia. Se tarda en coche sobre una hora y media y todo el camino es una sucesión de praderas verdes y viñedos hasta que te vas adentrando en los montes  Apeninos.

Otras de las Torres que forman la fortaleza de San Marino

La visión de la ciudad de San Marino, allá en lo alto, rematada por sus torres, parece un decorado de alguna película medieval, y esa misma sensación tienes cuando atraviesas la Porta de la Fratta  y  vas paseando por sus calles empedradas hasta llegar a la Piazza della Libertà, y continuas recorriendo las murallas almenadas que rodean esta ciudad fortificada. Es como un viaje en el tiempo.

Recorriendo las murallas que rodean San Marino

CIUDAD DEL VATICANO

Empecemos con los datos curiosos. La Ciudad del Vaticano es el único microestado cuyo territorio consta de un enclave dentro de una ciudad, Roma, y es el  Estado más pequeño de toda Europa pues solo tiene 0´44 Km. cuadrados.

Pero en un espacio tan pequeño se pueden ver tres obras de arte imprescindibles: La Plaza de San Pedro, la Basílica de San Pedro y los Museos Vaticanos donde se encuentra la famosa Capilla Sixtina.

Plaza de San Pedro con la Basílica y el Obelisco

 

La Plaza de San Pedro es espectacular, proyectada totalmente por Bernini y rodeada por una columnata que hace que te sientas en un espacio cerrado pero abierto, parece una incongruencia, pero no sé de que otra forma explicarlo. Esta Plaza está  situada a los pies de la Basílica de San Pedro y tiene en el centro un Obelisco que fue traído a Roma desde Egipto. En ella pueden llegar a reunirse hasta 300.000 personas.

La forma más bonita de entrar en este pequeño país es por la Via della Conziliazone. Y una vez aquí dentro seras uno de los miles de turistas que quieren ver las tres obras de arte de las que os he hablado antes.

Pero, como ya os comenté en el post que hablaba de Roma, aquí nunca estarás solo porque aunque ya sabéis que en los viajes me gusta encontrar lugares poco turísticos, en Roma, y más aun en la Ciudad del Vaticano, tienes que seguir a los cientos de turistas que la visitan, porque hay unos lugares imprescindibles obligados de visitar, y en ellos te puedo asegurar que no vas a estar solo.

¡Hay sitios donde vale la pena hacer cola! Haciendo cola para entrar en la impresionante Basílica de San Pedro.

Aunque solemos huir de las colas aquí ya veníamos dispuestos a hacerlas, así que después de esperar un buen rato podemos por fin entrar en la Basílica de San Pedro. ¡Y qué puedo decir! Pues que es la Iglesia más grande e impresionante que he visto nunca y una de las más bonitas.

Ninguna foto puede mostrar la inmensidad de esta Basílica

Pero lo que más nos gustó de la visita fue la subida a la Cúpula. Yo te aconsejo que no te la pierdas. Desde arriba puedes ver la Plaza de San Pedro desde otra perspectiva, con la Via della Conziliazone adentrándose en Roma y el Castello de Sant Angelo delante de ti.

Plaza de San Pedro y Via della Conciliazone desde la Cúpula de la Basílica
Sentadas en «el techo de la cristiandad».

Y además podrás contar la cantidad de pequeñas cúpulas que tiene la Basílica y que solo se ven desde aquí.

Y podrás asombrarte con lo grandes que son las estatuas que la rodean y que desde abajo parecen diminutas.

E incluso saborear un café o un helado sentada en el tejado de este monumento, tomando el sol y rodeada por un aura de santidad, pues estás sentada sobre el centro de la cristiandad.

Desde aquí incluso tienes una vista privilegiada de la residencia papal, y además cuando estuvimos allí, dió la casualidad que esa residencia acababa de cambiar de inquilino, ya que solo hacía dos días que el Papa Francisco había sido elegido. Casi, casi podemos ver la fumata blanca que anunciaba que «Habemus Papam»

Puedes ver las pequeñas cúpulas invisibles desde abajo , y las enormes estatuas que se ven diminutas desde la Plaza
Puedes ver lo grande que son las estatuas…
…que desde abajo se ven tan pequeñas.
E incluso puedes tener una vista privilegiada de la Residencia Papal

A causa de que acababa de ser el Cónclave para elegir al nuevo Papa no pudimos entrar a ver la Capilla Sixtina, pero esta es una visita imprescindible  que se debe hacer si estás en la Ciudad del Vaticano. Nosotros ya tenemos excusa para volver.

Y os dejo mi recomendación. Ya os digo, no os perdáis esta visita por los tejados de la Basílica de San Pedro.

Y aquí tenéis una vista de la enorme Cúpula a la que subimos hasta lo más alto. Imaginaos las vistas.

Por los tejados de la Basílica de San Pedro. No os perdáis esta visita.

ANDORRA

Y he dejado para el final mi favorito. Andorra es un país al que hemos ido al menos una vez al año durante muchos años. Ha sido nuestro destino vacacional de invierno. Perfecto para esquiar, porque tal y como han unido sus estaciones de esquí, prácticamente puedes recorrerte todo el país sin quitarte los esquíes de los pies.

Andorra es, sin duda alguna, el mejor lugar para esquiar.

 

Pero no hace falta ir a esquiar para disfrutar de la visita a este pequeño país, situado en plenos Pirineos, porque sus pueblos y sus paisajes son preciosos en cualquier época del año.

Andorra la Vella

Si vas a esquiar entrar por El Tarter es perfecto porque puedes dejar el coche en el parquing, que es gratuito,  y desde allí puedes llegar esquiando a cualquier otro lugar. Pero dejando el esquí de lado a mí, una de las zonas que más me gusta para visitar, es la zona de Arinsal y el Parc Natural de les Valls de Comapedrosa, donde está el pico más alto de Andorra, y otra excursión que también deberías hacer es la visita a los Lagos de Engolasters.

Lago de Engolasters

Lo bueno que tiene visitar un mini país es que te lo puedes recorrer en pocos días y éste, situado en plenos Pirineos, entre Francia y España, es perfecto para una escapada de tres o cuatro días.

Vive del turismo, y eso se nota por la gran oferta gastronómica y de alojamientos que tiene, para todos los bolsillos. Y por supuesto también por la gran oferta de actividades que se pueden hacer allí y de las que os voy a proponer dos de ellas.

En Escaldes-Engordany, un pueblo pegado a Andorra la Vella, que es la capital, está Caldea. Seguro que todos hemos oído hablar de este Centro lúdico de aguas termales que, cuando se construyó, hace ya 25 años, fue totalmente innovador y aún hoy lo sigue siendo.

A medida que te vas adentrando en el edificio, una modernísima y enorme pirámide de cristal, la música, las luces, la decoración… todo te invita a sentir que te introduces en un mundo de calma, relax y bienestar y dejas fuera todo lo que te agobia, el ruido, el tráfico, el estres…

Te aseguro que no se parece en nada a otros balnearios o spas donde hayas estado. Enormes piscinas con cascadas y  jacuzzis en el centro, un baño de pomelos… y lo más espectacular, unas corrientes de agua termal que te sacan al exterior. Una extraña experiencia, sobretodo si fuera está nevando.

En la actualidad Caldea se ha ido ampliando y ofrece un espacio solo para adultos y otro solo para niños, además de las instalaciones de siempre.

La segunda actividad que os voy a proponer es totalmente contraria a la anterior. Si en Caldea vas a relajarte en esta otra actividad vas a sacar un montón de adrenalina.

A la entrada de Andorra, en el primer pueblo una vez pasas la frontera con España,  Sant Julià de Lòria, está el desvío a Naturlandia, un parque de aventuras en medio de un bosque. Y ahí, montados en el Tobotronc , fue uno de los momentos que recuerdo más divertidos siendo ya adulta. Es un tobogán alpino parecido a los rodelbahn  que hay por la Selva Negra.

Tobotronc

Y además de las actividades que os he propuesto y que puedes hacer en cualquier época del año, te puedes imaginar la cantidad de excursiones que podrás hacer.

Las más bonitas son las que recorren  los valles que se forman entre las altas montañas. Me cuesta elegir uno pero creo que me decanto por el Valle del Madriu, al que se accede por la misma carretera por la que vas a los Lagos de Engolasters y que tiene itinerarios sencillos, de poca dificultad.

Y también, entre El Tarter y Soldeu, justo en una curva muy pronunciada, está el desvío al Valle de Inclès. Este valle es precioso en cualquier época del año, y en verano, aunque no dejan acceder vehículos privados, hay un tren eléctrico que te adentra hasta el fondo del valle. Otra experiencia interesante.

El Valle de Inclès

Y si no te he convencido de que visites Andorra con todo lo que te he contado, voy a intentar entrarte por el estómago, porque puedes disfrutar de la comida típica andorrana en una de sus bordas, caserones que se construían en las afueras de los pueblos para guardar los aperos para el ganado y que hoy en día son restaurantes de cocina tradicional andorrana.

Aquí os dejo un enlace de un artículo con las mejores bordas, pero aun mejor es dejarte sorprender por alguna que descubras en una de las excursiones que vas haciendo, pues en todas se come genial.

Y para acabar os dejo con una imagen que demuestra lo que ya os he comentado. Que Andorra es un país perfecto para ir en familia y que si te gusta esquiar no encontrarás un lugar mejor. Un país entero para recorrer con tus esquís.

Todo un país bajo tus esquís.

 

 

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