SORIA PARA AMANTES DEL ROMÁNICO

Ya vimos que la ciudad de Soria es una ciudad literaria, pero hoy vamos a ver como una amplia zona de la Soria castellana es una verdadera delicia para los amantes del románico más puro.

En la provincia de Soria hay para todos los gustos, y en el post de hoy veremos qué pueblos no debemos perdernos para, sin aglomeraciones ni aforos ni citas previas, podamos ver y deleitarnos con verdaderas joyas del románico, mantenidas tal y como se construyeron hace varios siglos.

Este es el recorrido que hemos hecho y que te explico en el post

La primera parada la hacemos en San Esteban de Gormaz. Aquí, en este pequeño pueblo, con una temperatura estupenda y prácticamente solos, vamos a visitar la Iglesia de San Miguel, que tiene el pórtico románico más antiguo de Castilla, que data del año 1081, según está escrito en la leyenda que lleva un monje tallado en el pórtico.

Pórtico románico de la Iglesia de San Miguel, s. XI.

En esta pequeña Iglesia ahora se puede subir hasta su campanario, desde donde se tienen unas bonitas vistas del pueblo y de la amplia extensión de los campos de Castilla.

Aquí, en San Esteban de Gormaz, también visitamos la Iglesia de la Virgen del Rivero, patrona de la localidad, que se encuentra en lo alto del pueblo. Esta Iglesia es también románica, del s. XII, y tiene un pórtico semejante a la de San Miguel.

Pórtico de la Iglesia de la Virgen del Rivero. S.XII

En las dos iglesias predominan los adornos con personajes vestidos con vestimenta islámica, la temática de animales y la decoración vegetal. Estos temas veremos que se repiten, de una manera muy curiosa, en la Iglesia de San Baudelio, a las afueras de Berlanga de Duero.

Pero San Esteban de Gormaz no solo tiene las preciosas iglesias románicas. También tiene un castillo, un puente medieval de 16 ojos que cruza el río Duero, una bonita Plaza Mayor y una Calle Mayor llena de casas blasonadas. Una visita imprescindible si estas por estas tierras.

Nosotros, después de estar un buen rato en este tranquilo pueblo, ponemos rumbo a Gormaz para visitar su Fortaleza Califal, la más grande de Europa en su clase.

Cuando vas llegando ya ves, allá en lo alto de un altozano, unas murallas enormes que cubren un amplio recinto, y hacia allí nos dirigimos.

Fortaleza Califal de Gormaz

El pueblo de Gormaz son cuatro casas, pero la fortaleza es impresionante, como lo son las vistas que hay desde allí, campos de diversos colores que se pierden en el horizonte. Es el precioso paisaje de la llanura soriana..

Campos de Castilla vistos desde la fortaleza Califal de Gormaz.

En la fortaleza aun se puede diferenciar el Alcázar y el recinto amurallado, con un total de 26 torres. Aquí estuvieron personajes como el Cid o Almanzor, y fue un un bastión muy importante en la Reconquista de la frontera del Duero.

La entrada es libre y dentro hay paneles explicativos que te ayudan a entender cómo se vivía en esta fortaleza. Y, como en el resto de lugares que visitamos en el recorrido de hoy, estamos prácticamente solos en nuestro paseo por el enorme interior de la fortaleza.

Interior de la Fortaleza Califal de Gormaz

El paisaje que se quedó en mi retina: La ermita de San Baudelio

La siguiente parada la hacemos en las afueras de Berlanga del Duero. A unos 10 kilómetros de Berlanga, y perteneciente al pueblo de Casillas de Berlanga, vamos a visitar una ermita muy curiosa.

Por fuera es totalmente anodina y no pararías si no te ha dicho alguien lo curioso que es su interior. La ermita es mozárabe, pero las pinturas que hay en su interior son prerrománicas, únicas y excepcionales. Y, a pesar en que en cierto momento del siglo pasado se vendieron parte de sus pinturas, siendo arrancadas de la pared, aun hoy en día se la conoce como «la Capilla Sixtina del arte mozárabe».

Ermita de San Baudelio. Anodina por fuera pero su interior es excepcional.

Se construyó en el s. XI por artesanos mozárabes y, al encontrarse justo en tierra de nadie, en una zona fronteriza para musulmanes y cristianos, su estilo es difícil de clasificar por la mezcla de influencias.

La ermita se encuentra sobre una suave colina en un paraje aislado y en su exterior, pegada a ella, hay una necrópolis con unas veinte tumbas que datan del s. X.

Una de las curiosidades del interior de la ermita y que te llama la atención nada más entrar es la columna central, acabada en hojas de palmera al mas puro estilo árabe.

Luego se te van los ojos hacia un lado donde se encuentran unos arcos de herradura apoyados en sencillas columnas que semejan una pequeña mezquita.

Pero lo que realmente me pareció más singular fueron las pinturas que hay en sus paredes. Son de las pinturas románicas más antiguas del país y su carácter excepcional viene por la combinación de detalles religiosos, como la Santa Cena, y otros profanos, como el dibujo de un elefante, un dromedario o un oso, cuando los que lo pintaron seguramente no habían visto nunca estos animales.

Si queréis visitarla tened en cuenta que los lunes y los martes está cerrada, y los domingos y festivos solo abre por la mañana.

Después de esta excepcional visita, volvemos sobre nuestros pasos para comer en Berlanga de Duero y aquí descubriremos, sin esperarlo, otro de los monumentos que más nos llamaron la atención, la Colegiata de Santa María del Mercado.

Esta Colegiata se encuentra en la Plaza de San Andrés, en el centro del pueblo y destaca por su monumentalidad en esta población, mas bien pequeña, ya que no llega a los 1000 habitantes.

Colegiata de Santa María del Mercado en Berlanga de Duero

Nos cuentan que, en la primera mitad del s. XVI y después de la destrucción de diez ermitas románicas en la población, los nobles de la villa quisieron hacer de Berlanga una auténtica villa renacentista. Los señores de Berlanga contrataron a uno de los más famosos arquitectos de la época para su construcción y, para que quedara constancia de ello, en lo alto del pórtico de la entrada están sus escudos.

Por dentro es enorme, con muchas capillas, un órgano y un retablo principal de estilo churrigueresco. Pero lo más curioso es un caimán disecado que hay a la entrada y que se  trajo Fray Tomás de Berlanga de las Islas Galápagos, que habían sido descubiertas por él. Ese caimán era un animal tan exótico para los habitantes de Berlanga que decidieron disecarlo y colocarlo en un lugar principal de la Colegiata.

Si quieres hacer un recorrido, parecido al que hicimos nosotros, con tu propio coche pero con un guía que te vaya explicando la historia y las curiosidades de los distintos lugares por los que pasas, puedes hacer este Tour por el Camino del Cid.

El siguiente pueblo que visitamos es El Burgo de Osma. Esta ciudad amurallada es una villa considerada Conjunto Histórico y es sede episcopal destacando, entre todos sus edificios, la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción.

Murallas y Catedral de El Burgo de Osma

Esta catedral tiene una interesante mezcla de estilos arquitectónicos. De origen románico, fue rehecha en estilo gótico, siendo su torre barroca, y también tiene modificaciones renacentistas en el exterior y neoclásicas en el interior. Así que, si quieres visitarla, aquí tienes los horarios y los precios para su visita.

Catedral de El Burgo de Osma

Paseando por sus calles porticadas te darás cuenta de la importancia de esta villa por la cantidad de nobles edificios que jalonan sus calles. Verás el Ayuntamiento, el antiguo Hospital de San Agustín, el Palacio Episcopal, incluso tuvo una Universidad situada en un edificio renacentista, la Universidad de Santa Catalina, donde se daban estudios de Filosofía, Teología, Derecho y Medicina y que, en la actualidad, es un Hotel- Balneario.

Y es que esta villa históricamente tuvo mucha importancia y tiene un patrimonio monumental muy importante y de gran valor artístico.

Edificios nobles en El Burgo de Osma

Y ya nuestra última parada, antes de volver a Soria, es en Calatañazor. Para llegar a este pequeño pueblo, de no más de 50 habitantes, tienes que desviarte sobre un kilómetro de la carretera principal, que va de El Burgo de Osma a Soria, de la que le separan tan solo 30 Kilómetros.

Una vez llegas al pueblo debes aparcar en su entrada y seguir la empinada Calle Real, que nos llevará hasta la Plaza Mayor, el Ayuntamiento y el Castillo, ubicado en la parte más alta.

Castillo de Calatañazor

No nos debemos dejar engañar por lo pequeño que es este pueblo medieval, pues tiene una gran historia que contar.

Calatañazor significa en árabe, castillo de las águilas, lo que ya nos da una idea de lo importante que es el Castillo de esta pequeña población. Pero el acontecimiento que lo puso en el mapa fue la Batalla de Calatañazor en el verano del año 1002, donde las tropas cristianas derrotaron al invencible caudillo musulman Almanzor, de ahí la leyenda popular que dice que en Calatañazor perdió Almanzor su tambor.

Restos del Castillo de Calatañazor

Aun hoy en día los historiadores no se ponen de acuerdo sobre si es cierta esta historia, incluso si llegó a existir esta batalla, pero lo bien cierto es que, mientras no se demuestre lo contrario, en este pequeño pueblo de la llanura soriana empezó el fin del Islam en la Península Ibérica.

Actualmente lo único restaurado del Castillo es la Torre del Homenaje, pero cuando estas entre sus restos, aunque solo resiste en pie algún trozo de las murallas y de algún torreón, aun puedes sentir cómo desde allí se podían observar los anchos campos, llamados el Valle de la Sangre, donde tuvo lugar esa histórica batalla que ha dejado el nombre de Calatañazor en los libros de texto de la historia de España.

Vistas del Valle de la Sangre desde los restos del Castillo de Calatañazor

Calatañazor tiene ese sabor medieval de las casas torcidas hechas con paredes de barro y paja y toscos entramados de madera y con unas chimeneas cónicas muy curiosas. Es lo que más llama la atención, esa arquitectura medieval que se ha mantenido anclada en el tiempo.

Las calles de Calatañazor aun conservan el trazado medieval

Y si tienes tiempo para recorrer sus alrededores, en su termino municipal esta el Sabinar de Calatañazor. Este bosque de sabinas, que se encuentra en la carretera que va hacia Muriel de la Fuente, es el de mayor densidad del mundo ¿Te lo puedes creer? Tiene ejemplares de 400 años y de más de 20 metros de alto y con troncos de hasta 8 metros de diámetro. Es algo único de ver y no te puedes perder el dar un paseo por este bosque de sabinas tan peculiar.

Y ahí se queda, anclado en el tiempo, Calatañazor, con las águilas planeando por los restos de su Castillo y el busto de Almanzor en una pequeña placita recordándonos lo difícil que es separar la leyenda de la realidad.

Vista de Calatañazor desde el Castillo

Y ahora ya volvemos a Soria y acabamos el día con la retina llena de portadas románicas, pueblecitos medievales y leyendas y batallas entre moros y cristianos, retazos de nuestra historia que se siguen recreando actualmente en las diversas fiestas de moros y cristianos de nuestra tierra, la Comunidad Valenciana.

Mañana iremos hacia la Suiza soriana, a pasear entre lagos y montañas, un paisaje totalmente diferente de las extensas llanuras que hemos recorrido hoy, pero eso es una de las maravillas de Soria, el contraste de sus paisajes. Os seguiré contando.

 

 

Deja un comentario