POR LOS ALREDEDORES DE SABAC EN LA SERBIA CENTRAL

Este verano hemos vuelto a Serbia. Como ya os expliqué en el post Eligiendo con el corazón: Viaje al interior de Serbia, este país, poco conocido turísticamente en España, es el país de nuestra familia serbia, y este verano de 2021, todavía con la pandemia y las restricciones a cuestas, hemos viajado para presentarles a un nuevo miembro de la familia.

Toda una aventura!!!

Si. Hemos viajado con un bebé, una experiencia nueva para nosotros y de la que próximamente os contaré algunas anécdotas y os daré algunos consejos sobre lo que nos ha funcionado bien, o no nos ha funcionado, en esta aventura de viajar en pandemia, en avión, con escalas y con un bebé de poco más de seis meses.

Pero todo lo damos por bien empleado porque aquí estamos, de nuevo en Serbia, y una vez aterrizados en Belgrado, en el aeropuerto de Nikola Tesla, ponemos rumbo hacia la ciudad de Sabac, hacia Belajebac, donde vamos a alojarnos.

Sabac es una ciudad de la Serbia central, a poco más de una hora de las dos ciudades más importantes de este país: Belgrado y Novi Sad.

En el viaje anterior vinimos a pasar la Navidad y conocimos este país muy adornado e iluminado y con mucho frío. Ahora venimos en pleno verano y hace mucho calor. Desde luego es un país de contrastes.

Y en esta ocasión, como Belgrado ya lo conocíamos, hemos aprovechado el viaje para recorrer los alrededores de Sabac, por lo que Ceca y Djuka, nuestros anfitriones, nos han enseñado algunos lugares muy visitados por los propios serbios.

Y así, sin alejarnos demasiado de Sabac, hemos conocido enclaves con mucha historia como un monasterio ortodoxo escondido entre montañas o el lugar de nacimiento del creador del alfabeto serbio, Vuk Karadjik.

Lugares turísticos para los serbios

Y por supuesto, y como ya os expliqué en el post El placer de comer en Serbia, también hemos degustado la colorida y sabrosa comida típica en restaurantes preciosos y muy acogedores. Ahora os cuento.

El paisaje que se quedó en mi retina.El Monasterio de Kaona

En Serbia quedan en pie más de doscientos monasterios ortodoxos construidos en la Edad Media. Están repartidos por todo el país, pero siempre están ubicados  en medio de frondosos bosques, en lugares que te dejan con la boca abierta.

Concretamente éste que visitamos, el Monasterio de Kaona, consta de varios edificios, a cual más bonito, repartidos por un pequeño valle que forman verdes colinas. Para llegar tienes que ir por una estrecha carretera que va atravesando las montañas y adentrándose en el bosque.

Los monasterios serbios están en lugares de gran belleza

La arquitectura de los edificios es preciosa, y los jardines que los rodean están muy cuidados. Este Monasterio en concreto, incluso tiene un estanque creado por un manantial.

En los alrededores del Monasterio de Kaona

El conjunto es totalmente armónico y el lugar te trasmite una gran calma y serenidad. Paseamos un rato en total soledad ya que no había más visitantes que nosotros, y os prometo que me resistía a tener que irme de allí pues el silencio que nos rodeaba y la belleza del lugar no se acababa nunca.

Os dejo unas imágenes para que juzguéis por vosotros mismos.

 

Este monasterio, que se encuentra a una media hora de Sabac, se construyó en el s. XIV y tiene hasta una pequeña iglesia bizantina.

El monasterio de Kaona consta de varios edificios
Entrada al Restaurante Kneževi Konaci

Antes de visitar el Monasterio de Kaona habíamos comido en el restaurante Kneževi Konaci. Si la comida serbia es sabrosa y colorida, los restaurantes donde la sirven no desmerecen para nada.

Los restaurantes típicos son los Etno Restoran, lugares muy cuidados, realmente bonitos y que mantienen todas las edificaciones tradicionales, por lo que si comes en uno de éstos seguro que probarás un buena comida típica en un lugar tradicional serbio.

En esta ocasión repetimos los platos que tanto nos habían gustado la vez anterior, ajvar, kajmac, projas y por supuesto ensaladas, en esta ocasión con verduras de verano, porque las verduras son sabrosísimas  y la fruta que hay por aquí también tiene un sabor espectacular, sobre todo las sandías, pero también las moras, los arándanos, las frambuesas …

Vaya color y sabor tienen los tomates!!!

Ya veis que aquí comer es todo un espectáculo para los sentidos, pero no solo la comida, sino los propios restaurantes invitan a disfrutar en un entorno relajante y armónico.

Ya a la entrada un sendero bordeado con coloridas flores te va dirigiendo hacia el restaurante y si sigues paseando te encuentras con lagos y típicas cabañas en un entorno verde y cuidado. ¡A que es bonito!

Entrada del Restaurante Kneževi Konaci

Otro día visitamos el lugar de nacimiento del creador del alfabeto serbio, un lugar muy conocido por los serbios y visitado por familias y por los niños de las escuelas.

Vuk Karadcik fue un lingüista serbio que a principios del siglo XIX reformó el alfabeto cirílico, creando el que se usa actualmente en serbia.

Nació en el pueblo de Trsic, cerca de la ciudad de Loznica, a pocos kilómetros de la frontera con Bosnia-Herzegovina, y allí, en medio de un bosque como el de los cuentos, se encuentra su casa natal.

Casa natal del linguista Vuk Karadjic

El lugar es encantador, ideal para pasear y para conocer cómo se vivía en la época en que Vuk Karadjic nació. Y además, cerca de allí se encuentra el Monasterio de Tronosa, otro de los bonitos Monasterios ortodoxos que hay repartidos por todo el país, siendo éste uno de los más antiguos de Serbia.

Trsic
Trsic

Este día también comimos en un restaurante típico, en esta ocasión en lo alto de una montaña, el Mountain Shelter Milica.

Aquí, en una terraza con unas sencillas mesas de madera  pudimos disfrutar de unas espectaculares vistas, y de un fuerte y sabroso café hecho a la manera serbia.

Café con vistas en el Mountain Shelter Milica.

Y para acabar el viaje volvimos a visitar los paisajes que ofrecen las orillas del río Sava a su paso por la ciudad de Sabac.

Río Sava

Y pudimos comprobar  lo bonita y animada que estaba la propia ciudad y el mercado con su típico techo de madera y que siempre me alegra la vista por lo colorido de sus paradas.

Mercado de Sabac

Cuando estuvimos la vez anterior, en diciembre, sus paradas estaban llenas de productos de invierno y en esta ocasión son los productos de verano lo que te ofrecen sus vendedores. Mirad estas enormes sandias de los campos de los alrededores.

Y hablando de los alrededores de Sabac, volvimos a comer en el Etno Restoran Cardak, uno de los restaurantes que más nos gustó en el viaje anterior y que se encuentra en Majur, un pueblo pegadito a Sabac.

Etno Restoran Cardak

Y en el que pudimos degustar de nuevo sus fantásticos postres, la baklava y  los palacinke, una especie de crepes buenísimos, y además disfrutar del buen tiempo y de un paseo por sus jardines.

Etno Restoran Cardak

Y llegó el momento de regresar a casa, y volvimos, esta vez de madrugada, al aeropuerto de Nikola Tesla en Belgrado para, después de una escala en Munich, en la que pasamos numerosos y exhaustivos controles de todo tipo, aterrizar en Valencia con un sol espléndido, lo que nos permitió reconocer desde las alturas muchos de los lugares más característicos de la ciudad: el Puerto, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, los Jardines del Turia, la Plaza de Toros…

Valencia desde las alturas

Y mientras llegábamos a casa seguían en nuestras retinas la tranquilidad de los desayunos en Belajevac y las sobremesas teniendo delante la visión de sus cuidados campos de avellanos.

Y seguimos recordando la fantástica acogida que siempre nos hacen tanto familia como amigos y los divertidos momentos pasados, como los paseos en tractor de Luca con su abuelo.

Y también quedará grabado en nuestras retinas, y en un moooontón de fotografías, todo lo que disfrutamos los cuatro abuelos con Luca, nuestro bebé, que ya ha conocido su otro país y al que seguro volverá en multitud de ocasiones.

¡Y nosotros también volveremos porque cuanto más la conocemos más nos gusta Serbia!

Disfrutando en familia del viaje a Serbia

 

 

 

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