MIS AMIGOS VIAJEROS: VIETNAM Y CAMBOYA

En esta ocasión el amigo viajero del que he echado mano, Juan Carlos, nunca había viajado fuera de Europa por lo que sus impresiones sobre Camboya y Vietnam y la forma en que ha organizado su viaje puede coincidir con las dudas, miedos y prejuicios que tenemos todos la primera vez que ponemos rumbo a países tan diferentes de nuestra vieja Europa como son Vietnam y Camboya.

Os dejo con su relato:

«Hay ocasiones especiales que merecen ser celebradas especialmente. Por eso, el pasado mes de mayo, con motivo de nuestro viaje de novios, nos sentimos muy afortunados de cumplir el esperado sueño de viajar a Oriente y conocer un poco Vietnam y Camboya. Y digo conocer un poco porque son lugares inabarcables y que requieren más de una incursión para conocer la gran riqueza que aportan.

También fue un viaje a otra cultura muy diferente. Para mí en concreto fue mi primer viaje fuera de Europa y es con lo que principalmente me quedo y me sigue rondando.

Vivir, aunque sea como turista, un estilo de vida tan diferente te hace pensar más aún, con la distancia adecuada, cómo somos aquí en Europa, cuáles son nuestros miedos y nuestros avances. Dejar aparcado el ombliguismo occidental y nuestra obsesión por el control y las normas. Una verdadera cura de humildad.

VIETNAM

El viaje comenzó desde Barcelona a Hanoi con una breve escala en el futurista aeropuerto de Doha. A partir de ahí el recorrido fue bastante típico en este viaje. De Hanoi a la cordillera de Sapa, unos días de crucero en el archipiélago de Ha Long, descendiendo hacia el sur a la ciudad de HoiAn, y de ahí a Camboya por SiemReap para conocer parte del complejo de templos jemeres de la antigua ciudad sagrada de AngKor.

Hay que decir que se trataba de un viaje gestionado a través de la muy recomendable agencia Taranná con los que acordamos un recorrido muy libre y sólo guiado en algunas ocasiones con guías locales que casi siempre hablaban algo o mucho de castellano. Estuvieron muy atentos en todo momento por que todo fuera bien sin sentirnos agobiados para nada.

El primer encontronazo con Hanoi nos dejó muy descolocados. Es una ciudad frenética, con un tráfico (millones de motos) caótico y aparentemente sin reglas, pero una ciudad que transmite vida por los cuatro costados, con comerciantes ambulantes y de todo tipo a cualquier hora.

Lo recomendable es callejear por allí  y empaparse de sus imágenes pintorescas, sus mercados callejeros y algún que otro templo fantástico como el de la Literatura o una función en el Teatro de las Marionetas de Agua.

Tras dos días en  Hanoi cambiamos completamente de registro y con un tren nocturno amanecimos en Sapa. Nos esperaba una ruta de senderismo por montañas llenas de terrazas donde se estaba recogiendo el arroz. La ruta de dos días incluía pernoctar en casa de una familia que nos trataron muy amablemente. Gente muy trabajadora en un entorno muy duro y que han hecho de estas estancias parte de su medio de vida.

Tuvimos la mala suerte de coincidir en unos días con mucha niebla pero aunque no pudimos disfrutar del paisaje como se merecía lo pasamos muy bien.

Tras estos días volvimos a descender de la sierra y tras carreteras y trayectos de un tráfico surrealista llegamos a la bahía de Ha Long donde un pequeño barco hace un recorrido por parte de las islas (es inmenso este lugar Patrimonio de la Humanidad) alternando pequeñas actividades. Fue un crucero muy interesante aunque aquí si se percibía la invasión turística en algunos momentos. ¡Como no lleven cuidado se lo van a acabar cargando!

Otra ciudad inolvidable es Ho Ian, ciudad típica por su artesanía y sobre todo por sus faroles de colores que al llegar la noche iluminan de una manera mágica toda la ciudad. Como suele ocurrir el turismo se concentra en un solo punto pero si te alejas un poco puedes descubrir una Ho Ian muy muy tranquila que no desmerece en nada al resto.

CAMBOYA

Abandonamos Vietnam para entrar a Camboya y pasar unos días muy cerca de los templos de Angkor. Aquí el ambiente es mucho más tranquilo que en Vietnam y guardamos tan buen recuerdo de este momento del viaje que si volvemos será para conocer más Camboya.

Los templos de Angkor que son muy conocidos por películas, documentales, etc… es algo increíble, son majestuosos, enigmáticos, la naturaleza se confunde con la arquitectura y aunque lo que observamos es fruto más del abandono y de los bombardeos que de la antigüedad en sí, el resultado es un lugar que te deja impresionado.

Nuestro guía además nos regaló una visita poco turística y nos llevó a lugares menos frecuentados como el Templo llamado de las Mil Caras y otros de impronunciable nombre. Como se suele decir, es un lugar de poder, algo sigue pasando allí que no se puede explicar muy bien.

De allí volvimos a Valencia esta vez con dos escalas, Bangkok y Doha, hasta Barcelona.»

Y hasta aquí su relato. Os tengo que decir que Juan Carlos es una persona a la que le gusta «flanear» (esta palabra la he aprendido de él), que es como callejear pero sin ningún fin concreto y fijándote bien en las cosas que te vas encontrando, y creo que es exactamente, con la limitación de los días concretos que tiene un viaje, lo que ha intentado hacer en esta ocasión y que es su aportación, su granito de arena, para que aprendamos a disfrutar en profundidad de nuestros destinos.

Mil gracias Juan Carlos por compartir tus experiencias viajeriles.

Juan Carlos en Vietnam

Y si quieres ver más consejos para viajar más allá de Europa puedes leer otro post de «Mis amigos viajeros», en esta ocasión en Japón.

3 comentarios en “MIS AMIGOS VIAJEROS: VIETNAM Y CAMBOYA

  1. Siiii i…. Me ha encantado leer tu relato, es como si en parte yo también estuviera realizando el.viaje. Ah y las fotos muy bonitas.

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