Mis amigos viajeros: Japon

MIS AMIGOS VIAJEROS: JAPÓN

Hoy empieza una nueva sección en el blog, y como habéis visto, la he titulado «Mis amigos viajeros» porque, para ampliar los destinos y las ideas que podéis sacar de este blog,  voy a publicar artículos de amigos que han viajado «más allá de Europa».

Ya sabéis que mis viajes, de momento, son por España y por Europa, aunque por supuesto no descarto ampliarlos a otros continentes, pero por ahora y para poder daros información de destinos más lejanos echaré mano de «mis amigos viajeros».

Lo que les he pedido a mis amigos para escribir  el artículo de esos lugares donde yo todavía no he estado es que explicaran qué es aquello que no te puedes perder si vas a visitar ese país, y que intentaran plasmar qué ideas preconcebidas que llevaban les cambiaron, para bien o para mal, cuando visitaron el lugar. O sea qué pensaban que les iba a encantar y  les defraudó y que lugar al que no iban con muchas expectativas les encantó.

Y, por supuesto, cual fue ese paisaje que se les ha quedado en la retina.

Y empezamos esta sección pidiendo la colaboración de Elena que  con un destino exótico, una cultura totalmente distinta a la nuestra, un recorrido por el Pais del Sol Naciente, nos cuenta sus impresiones sobre Japón.

Aquí va su relato:

«Para mi luna de miel mi marido y yo decidimos irnos a Japón de aventuras, para conocer su cultura, su gente, sus ciudades y templos y sobretodo comer mucho ya que somos unos apasionados de la comida japonesa, pero al margen de su gastronomía (que es una delicia lo mires por donde lo mires) voy a destacar los lugares que más me llamaron la atención y que recomendaría a cualquier visitante.

Kyoto: Arashiyama (bosque de bamboo)

Es uno de los destinos que te recomiendan en las guías de viaje y a primera vista parece un punto para turistas, pero si te adentras encontrarás secretos y rincones escondidos.

El Bosque de Bambú en Arashiyama
El Bosque de Bambú en Arashiyama

Para llegar desde cualquier punto del centro de Kyoto es preferible coger un bus hasta allí ya que se encuentra en los alrededores.

Para empezar, aparece un sendero que atraviesa el bosque de bambú y en el que se mezclan colores y sonidos mágicos. Es cierto que aquí hay multitudes que van al mismo destino que tú y puedes llegar a pensar que no conseguirás hacerte una foto sin que nadie más salga o no podrás disfrutar de la paz que transmiten estos lugares, pero seguid caminando, que vale la pena.

Mis amigos viajeros en Japón
Si te adentras en Arashiyama encuentras paisajes que valen la pena

Alrededor del bosque hay más lugares que visitar, como el templo Teryu-ji que tienen un estanque y una pagoda preciosos. Pero lo que más nos gustó fue perdernos por las colinas que rodean este bosque, adentrarnos en unos senderos paralelos y admirar las vistas desde un banco sin nadie a nuestro alrededor.

Os recomiendo olvidaros del reloj y del itinerario turístico un rato y disfrutar de esta pausa en el camino.

Templo Teryu-ji en Arashiyama
Templo Teryu-ji en Arashiyama

Excursión a Nara

En segundo lugar os recomiendo encarecidamente una escapada de un día a este pueblo cerca de Kyoto. Es conocido por tener miles de ciervos campando a sus anchas por cualquier zona de la ciudad, desde los templos hasta las carreteras y los parques. Pero aparte de ese atractivo turístico del que ahora os hablaré, Nara tiene algo especial en el aire que hace que sea mágico.

Los ciervos son los dueños de Nara
Los ciervos son los dueños de Nara

Se llega muy fácilmente desde Kyoto en tren, y una vez allí os recomiendo alquilar bicicletas que por muy buen precio las tienes para todo el día. Nosotros las utilizamos para visitar los templos, recorrer los parques y alejarnos de las marabuntas de turistas a lugares mas alejados y tranquilos.

Ciervos en Nara

Nara tiene mucho que ver, pero estos son los lugares que se quedaron en mi retina:

  • El templo Todai-ji con un buda gigantesco que te hace sentir pequeño desde abajo. El exterior también es imponente y la fachada del templo tiene miles de detalles.
  • Si el tiempo lo permite, pasear por el parque, encontrar rincones con jardines zen o puente rojos, y guardar un rato para disfrutar de la tranquilidad que se respira. Y por supuesto, de los ciervos. Nosotros compramos unas galletas que venden por 1€ y estuvimos rodeados de ciervos un rato. Es cierto que pueden ponerse un poco pesados e incluso agresivos al querer la galleta pero es un plan diferente y anecdótico.
  • Visitar los exteriores del santuario Kashuga-Taisha donde encontrarás farolillos cubiertos de musgo que te transportarán a las antiguas películas niponas.
  • Comer tallarines Udon en cualquier jardín que encontréis. La mayoría de comidas estarán deliciosas, pero nosotros huimos de la zona turística y encontramos un señor con un carrito donde solo hacia Udon con algunos ingredientes y nos sentamos a comerlo en este jardín tan zen ¡Delicioso!

 

Comiendo en Nara (Japon)
Es una delicia comer la comida típica en un lugar tan tranquilo

Hay mucho más que ver y hacer pero estos cuatro puntos serían los que a mí más me marcaron e hicieron que me enamorara de esta pequeña ciudad.

Tokyo City View

De Tokio se podrían decir millones de barrios, zonas o calles que no deberían pasar desapercibidas. El cruce de Shibuya, el barrio de Shinjuku, la calle Takeshi Tadori, el parque Yoyogi o la isla de Odaiba son algunos de los puntos imprescindibles que seguro que están en los itinerarios de todos los turistas. Pero yo voy a resaltar el mejor lugar para disfrutar las imponentes vistas de esta capital de rascacielos:  el Tokyo City View, en el centro comercial Roppongi Hills.

Se pone el sol sobre Tokyo.
Se pone el sol sobre Tokyo. A los miradores de las ciudades siempre es mejor ir al atardecer.

La entrada cuesta 15€ y tienes incluida la entrada del museo de arte Mori y una exposición que va variando según la época. A nosotros nos tocó la exposición de Pixar y lo disfrutamos como niños pequeños. Y es desde esta zona donde se pueden apreciar las impresionantes vistas. Como en todos los miradores, os recomendamos ir al atardecer para poder disfrutar del paisaje de día, la caída del sol y de noche. También está el Sky Deck, un mirador exterior en la azotea del edificio. Nosotros no pudimos subir debido al viento que hacía, pero nos habría encantado.

Mirador del rascacielos Tokyo City View
Tokyo de dia y de noche desde el mirador del rascacielos Tokyo City View

Tokyo de noche

Y así fue como encontramos los paisajes que se quedaron en nuestras retinas.”

Elena me dice que faltaría hablar de la comida. Es cierto, la gastronomía en Japón es un punto y aparte por lo que este artículo tendrá una continuación …

Gracias Elena

Mis amigos viajeros en Japon
Mis amigos viajeros: Viktor y Elena

Y si quieres ver más consejos para viajar más allá de Europa puedes leer otro post de «Mis amigos viajeros», en esta ocasión en Vietnam y Camboya.

 

 

 

Deja un comentario