MILÁN Y LECCO DESDE BÉRGAMO EN TREN (Y CON UN BEBE)

 Ya os expliqué, en el post de Bérgamo: Un buen destino para ir con niños (o sin ellos), que elegimos volar a esta ciudad italiana simplemente buscando un vuelo barato y rápido desde Valencia, ya que íbamos con un bebé y resultó que Bérgamo nos sorprendió muy gratamente. Uno de esos destinos que no te esperas, pero que luego recuerdas con mucho cariño.

Bérgamo. Città alta

Pero nuestra idea principal en este viaje era visitar Milán y alguna zona del Lago di Como. Y ahora os voy a contar cómo lo hicimos y sin necesidad de alquilar coche.

Bérgamo, como casi toda Italia, está muy bien comunicada por tren. Ya lo habíamos comprobado cuando, desde Bolonia, donde nuestra hija estaba de Erasmus, visitamos Roma en un viaje y Venecia en otro. Y en esta ocasión, teniendo nuestro alojamiento en Bérgamo, también nos fue muy bien el desplazarnos en tren.

El tren es un buen medio de transporte si viajas con niños

Visitando Milán

Uno de los días fuimos a Milán. De la Estación Central de Bérgamo a la Estación Central de Milán hay solo una hora más o menos, ya que están a menos de 50 kilómetros. Los trenes salen bastante a menudo y no necesitas reservar ya que en la misma estación compras el billete, que cuesta unos 7€ cada viaje,  para el próximo tren que sale hacia Milán y ya está.

Ya la estación de trenes de Milán es un edificio digno de admirar, por lo que lo primero que hicimos fue hacernos una foto y respirar ese ambiente especial que tiene esta ciudad italiana, icono de la moda y del buen gusto. Y ya estamos dispuestos a pasar un día completo en Milán.

Stazione Centrale de Milán.

Una vez bajas del tren, y si no te importa andar, se puede llegar a pie desde la estación hasta el Castello Sforzesco, nuestra primera visita del día.

La visita al Castello es muy agradable. Este castillo, construido como fortaleza en el siglo XIV, pasó a lo largo de los tiempos por distintas manos, siendo incluso destruido casi totalmente por Napoleón. Ya en el s.XIX estuvieron a punto de derruirlo para construir un lujoso barrio residencial, pero al final prevaleció la cultura histórica y, a principios del s.XX acabó su restauración, así como la construcción del Parque Sempione, que se encuentra a su lado.

Castello Sforzesco

El interior del Castello contiene varios museos, aunque nosotros no entramos y nos limitamos a pasear alrededor del Castillo y atravesar su Patio Central, que está abierto al público, de forma gratuita.

Patio Central del Castello Sforza

Allí mismo hay una cafetería donde poder reponer fuerzas admirando las enormes paredes de esta magnífica fortaleza y, si vas con niños, puedes hacer una paradita en la Fontana di Piazza Castello que está en la entrada principal.

Al lado mismo está el parque Sempione donde pueden corretear, ver los patos del estanque o incluso comer de picnic.

Parque Sempione, junto al Castello Sforza

Después de haber hecho una paradita en la cafetería del Castello, y de habernos sentado un rato en un banco del parque mientras Luca correteaba por allí, cogemos la Vía Dante que nos lleva directamente al centro de Milán para ver la Galería Vittorio Emanuelle II y, sobre todo, la Catedral.

Il Duomo de Milán

Por mucho que la hayas visto en miles de imágenes o que hayas visto muchas otras Catedrales, Il Duomo de Milán te impacta, igual que la enorme plaza donde se encuentra. Y también te impactan la multitud de visitantes que hay admirando esta maravilla lo mismo que tú y fotografiando este instante. Pero es lo que tienen estas grandes capitales europeas.

Il Duomo con la Galeria Vittorio Emanuelle II al fondo

A pesar de la cola, decidimos entrar a ver la Catedral y no nos arrepentimos en absoluto. Por dentro es tan bella como por fuera. Para mi, solo con ver la Catedral ya ha valido la pena el viaje a Milán.

Las entradas para ver la Catedral se sacan en una calle lateral de la Piazza del Duomo y tienen precios diferentes según si quieres ver solo la Catedral o subir a sus terrazas. Nosotros, por cuestión de tiempo, no pudimos subir y solo vimos la Catedral por dentro, pero lo ideal es comprar el combo de entrada a la Catedral y visita a sus terrazas a las que puedes subir por las escaleras o en ascensor, aunque la bajada siempre es andando.

Aquí os dejo los precios de las diferentes modalidades de entradas al Duomo de Milan.

Interior de la Catedral de Milán

También es muy cómodo hacer una visita guiada por el interior de la Catedral, o este tour donde se combina la visita a la Catedral con la subida a sus terrazas.

Y,como no podíamos dejar de hacer, ya que no se puede estar en Italia y no comer helado, nos comimos un helado en Venchi,  una de las más famosas heladería-chocolatería de Milán y ya volvemos en metro a la Estación central, porque pasar un día en Milán implica andar mucho y ya estábamos un poco cansados.

Si no te gusta ir por libre y prefieres que te expliquen lo principal que hay que ver en esta ciudad, puedes contratar un Free Tour por Milán con un guía que te llevará por los principales monumentos.

En una hora, y sentados cómodamente en el tren de vuelta, estábamos de nuevo en nuestro alojamiento de Bérgamo. Al día siguiente tenemos previsto conocer alguna zona del Lago di Como, y decidimos conocer Lecco.

Visitando Lecco, Lago di Como

Lecco en un extremo y Como en el otro extremo y Como en el

Lecco está en una de las puntas de los dos ramales en los que se divide el lago de Como y es un pueblo de postal, sobre todo lo que hay bordeando el lago.

Menos conocido que el pueblo de Como, que se encuentra en la punta del otro ramal en el que se divide el lago del mismo nombre, Lecco es el pueblo más cercano del lago di Como, si viajas desde Bérgamo, miemtras que Como es el más cercano si viajas desde Milan.

Y, como nosotros estábamos en Bérgamo, decidimos viajar a Lecco, que además de ser un pueblo super cuidado y con unas vistas al lago preciosas, también puedes utilizarlo para, desde allí, coger un barco y conocer otros de los pueblecitos que bordean este enorme lago, como Bellaggio o Varenna.

Nosotros no lo hicimos, pues pensamos que pasar tanto rato a bordo de un barco con nuestro bebé era demasiado y nos limitamos a coger otro barco que te da una vuelta por el lago, pero que también fue un bonito paseo.

El viaje en tren desde Bérgamo dura sobre una hora, cuesta 10€ y los trenes salen con bastante frecuencia, solo tienes que ir a la estación y comprar el billete para el primer tren que salga hacia Lecco.

Una vez en Lecco recorrimos el Paseo Manzoni que transcurre bordeando el lago, jugamos un buen rato con las palomas que se nos acercaban sin parar, o simplemente nos sentamos en un banco admirando como la luz sobre el lago iba cambiando a lo largo del día.

Y cuando llega la hora de comer cualquier sitio es bueno, porque la  comida en Italia, si vas con niños, nunca es un problema. Comimos pasta y pizza, buenísimas, en la terraza de una trattoria situada en una pequeña y tranquila placita de este bonito pueblo. ¡Y de postre un sabroso helado!

Comer en Italia con niños nunca es un problema

Y, aunque nosotros pasamos un día relajado y tranquilo, como queríamos hacer, disfrutando de una jornada sin mucha actividad, en Lecco hay muchas más actividades que puedes realizar.

Nosotros pasamos una jornada tranquila y relajada en Lecco

Lo que puedes hacer, como ya te he comentado anteriormente, es coger un ferry que te lleve a conocer otros pueblos de los que rodean el Lago di Como, y poder contemplar desde el agua, algunas de las impresionantes villas que hay en sus orillas, pero también puedes subir en funicular al Piani d´Erna, una de las montañas que rodean Lecco, y desde donde te puedes imaginar las fantásticas vistas que desde allí tendrás del lago.

Allí arriba hay un restaurante, juegos infantiles y senderos señalizados, por lo que es un buen plan si vas con niños. Sin olvidarnos de las impresionantes vistas que hay desde allí. Para llegar al Piani d´Erna debes coger el bus Nº 5 en la puerta de la estación de trenes de Lecco, que os dejará donde se coge el funicular, y en unos minutos os encontraréis en lo alto de la  montaña.

Nosotros, ya al atardecer y después de dar un paseo en barco por el lago, nos despedimos de las preciosas vistas que nos han acompañado durante todo el día y cogemos de nuevo el tren para volver a nuestro alojamiento en Bérgamo.

Vistas del Lago di Como desde el pueblo de Lecco

En fin, ya habéis visto que, desde Bérgamo, se pueden hacer muy buenas excursiones tanto a Milán como al Lago di Como, de una forma muy cómoda, utilizando el tren.

¿Y a ti, te parece un buen transporte el tren cuando viajas con niños?

 

 

2 comentarios en “MILÁN Y LECCO DESDE BÉRGAMO EN TREN (Y CON UN BEBE)

  1. Como siempre un reportaje muy interesante. No me había planteado un viaje aprovechando los trenes, pero ahora sí.

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