LUGARES TURÍSTICOS QUE HAY QUE VISITAR (al menos una vez en la vida):13+1 travel bloggers nos lo cuentan

Aquí estoy, un año más, celebrando el cumpleblog de Paisajes en mi Retina. Y ya van ocho. Ufff!

Y por muy complicado que sea el poder mantener un blog e ir generando nuevos contenidos, yo sigo con la misma ilusión con la que empecé, hace ya ocho años. ¡Y eso hay que celebrarlo!

Y, como en años anteriores, he vuelto a echar mano de mis compañeros en este mundo virtual, de esos otros blogueros, culos de mal asiento como yo, a los que les gusta viajar y contarlo, para que me ayuden a celebrar este nuevo cumpleblog.

En ediciones anteriores ya nos han contado cuál es ese paisaje que se ha quedado en su retina, cuál es ese lugar que les provoca paz, a qué ciudad volverían sin dudarlo, su lugar preferido cerca de casa, qué viaje ha superado sus expectativas  o cual es su viaje soñado. Y me alegra poder decir que quedaron artículos muy chulos e interesantes.

¿Y qué pensáis que les he pedido este año? Ahora mismo os lo cuento.

Todos deseamos viajar a lugares donde no haya una multitud de turistas visitando lo mismo que nosotros, donde no tengamos que hacer colas eternas para visitar algún monumento o entrar en un museo, pero seguro que hay algún lugar turístico que no habríais querido perderos.

Y justo eso es lo que les he pedido este año, que me dijeran ese lugar turístico que piensan que hay que visitar al menos una vez en la vida, …¡aunque sea después de hacer una larga cola!

Y aquí está lo que me han contestado:

1.- Jessica de Viajando existo.- Petra en Jordania

Petra es un lugar super conocido y que bien merece una buena visita de un día. Cuando fui en 2019 había bastantes personas y no tener el tesoro solo para ti da rabia. Pero es muy entendible que muchas personas que viajan a Jordania no se quieran perder el lugar.  Petra es un tesoro arqueológico y una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.
Si quieres saber más sobre su historia, aquí se asentaron los nabateos, un pueblo seminómada, aprovechando las rutas comerciales de la seda y las especias. Como la ciudad fue creciendo, tallaron en la roca las fachadas que hoy se pueden ver. Por aquí, también pasaron los romanos.
Además, si te gusta el cine quizá vengas atraído/a porque aquí se rodó Indiana Jones y la última Cruzada. También, películas más nuevas como La reina del Desierto.
Petra

2.- Sara de Soñando viajes.- Barrio de Gion en Kioto

Nadie puede negar que Japón está de moda. Y el tradicional barrio de Gion, en Kioto, es uno de los sitios más populares del país.

Son cientos (por no decir miles) los viajeros que recorren sus calles día a día para descubrir sus spots más destacados. Como la famosa Pagoda Yasaka o el precioso Templo de Kiyomizu-dera.

Pese a ello, hay algunos trucos para descubrir Gion con menos multitudes. Quizás el mejor sea poner el despertador temprano para poder pasear por aquí con calma. Aunque también funciona visitar rincones menos típicos, como el Parque Maruyama, así como los templos de sus alrededores. Y si puede ser vistiendo un kimono, ¡mejor que mejor!
– Qué ver en Kioto: https://sonandoviajesblog.com/2024/11/21/que-hacer-en-kioto-imprescindibles/
– Alquilar un kimono en Kioto: https://sonandoviajesblog.com/2024/09/05/alquilar-kimono-kioto-kimono-rental-wakana/

Kyoto

3.- Gloria y Jose de El viaje me hizo a mí.- Roma

Roma es uno de esos sitios que hay que ver al menos una vez en la vida. La ciudad eterna está tan llena de monumentos y rincones bonitos que tanto las largas colas para entrar al Vaticano o a la Fontana de Trevi como el hecho de pasear entre miles de turistas se llevan con otra cara. Estar allí lo compensa todo.

Eso sí, nosotros siempre intentamos ir en temporada baja. En Roma no es fácil librarse de las multitudes, pero al menos se respira un poco más de calma… y se disfruta más de un gelato sin que alguien te dé un codazo.

Roma

4.- Carmen de La Bitácora.- Crucero por el Nilo

He de reconocer que, al principio, hacer un crucero por el Nilo —por pequeñas que sean las motonaves en comparación con cualquier crucero— no me hacía mucha ilusión, porque había leído que las visitas a los templos son más cortas y además están masificadas. Aunque es cierto que lo están, la grandiosidad de cada uno de ellos es tal que, después de reposar lo vivido, eso terminó siendo lo que menos me importó.

Hacer el crucero es, sin duda, otro nivel: una experiencia única, mucho más agradable de lo que jamás imaginé y todo un regalo para los sentidos durante los días que pasé en la motonave junto a otros cruceristas. Pero, sobre todo, me quedo con las horas de navegación, cuando se me dibuja una sonrisa al recordar las sensaciones de estar en la cubierta, viendo la vida pasar a orillas del río mientras sentía la suave brisa en la cara jugando con mi pelo.

Fue el empresario y visionario Thomas Cook, creador de la primera agencia de viajes organizados, quien, al ver la demanda, creó una flota de lujosos barcos de vapor para surcar el Nilo y disfrutar tanto de las visitas a los templos como de la vida a orillas del río. La misma Agatha Christie fue una de aquellas viajeras, y su experiencia le inspiró para escribir su célebre novela Muerte en el Nilo.

Cierto es que en los templos, sobre todo en los más importantes, habían muchos visitantes, pero una vez allí lo realmente importante era disfrutar del privilegio estar… y al final, se acepta que todas las personas tenemos el mismo derecho e ilusión a verlos; para eso se han gastado su dinerito y han madrugado para visitar el lugar.

Sinceramente, creo que la vida a orillas del Nilo no ha cambiado demasiado desde entonces, y después de vivirlo entiendo perfectamente porqué quienes lo experimentaron lo recomiendan tanto, y aquí te lo cuento: Todo lo que necesitas saber para hacer un crucero por el Nilo.

Crucero por el Nilo

5.- Fran y Ángela de Comiviajeros.- Miyajima en Japón

Cuando pensamos en lugares llenos de turistas que volveríamos a repetir sin dudarlo, se nos viene a la cabeza Miyajima, oficialmente llamada isla de Itsukushima.
Recuerdo la primera vez que vimos el gran torii flotante desde el ferry: se me puso la piel de gallina. Y aunque en la isla siempre hay mucha gente, ese momento al atardecer, cuando el sol se esconde, las hordas de turistas se han marchado ya y el torii parece levitar sobre el mar, es de los que se quedan grabados para siempre en la retina y en la mente. No importan las colas ni las multitudes que has tenido que sufrir durante el día, estar allí es pura magia.

Pero Miyajima no es solo su gran torii flotante, también es el monte Misen con sus preciosos senderos y miradores, también es su fabulosa gastronomía, sus ciervos salvajes o sus ryokanes en lo que te dan ganas de quedarte a vivir ❤️ Sin ninguna duda, uno de los lugares más especiales de Japón.

Miyajima

6.- Sara y Jaac de Salta conmigo.- Museos Vaticanos y Capilla Sixtina

Somos muy partidarios de viajar en temporada baja, así que debemos admitir que, aunque nos encanta visitar sitios turísticos -no vamos a decirle a nadie que deje de ir a un lugar solo porque esté lleno de gente -, normalmente evitamos las colas y disfrutamos de los lugares con mucha más tranquilidad. Eso sí, para sitios como los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina no existe la temporada baja. Pero, ¿cómo resistirse a maravillarse con la obra maestra de Miguel Ángel? Por suerte, las Estancias de Rafael también son espectaculares… y, además, aquí sí suele haber menos gente.

Museos Vaticanos

7.- Juanvi y Sandra de Hoy viajamos.- Vinicunca en Perú

La famosa Montaña de los Siete Colores se ha convertido en uno de esos destinos que genera sentimientos encontrados. Durante nuestro viaje a Perú, vivimos de primera mano algo que está muy de moda y de lo que, seamos honestos, los travel bloggers formamos parte: el turismo masivo descontrolado.
El fenómeno viral de Vinicunca
¿Sabías que Vinicunca es actualmente la segunda atracción más visitada de Perú? Su popularidad explotó cuando una famosa actriz compartió imágenes del lugar en redes sociales, y el efecto dominó fue imparable. Lo que antes era un destino remoto y prácticamente desconocido se transformó de la noche a la mañana en un «must-see» del circuito turístico peruano.
La realidad detrás de la postal perfecta
Vinicunca es, sin duda, un lugar de belleza extraordinaria. Sus tonalidades rojizas, verdes y amarillas crean un paisaje casi surrealista que justifica cualquier fotografía. Sin embargo, la realidad sobre el terreno presenta desafíos importantes.
Al ser un territorio gestionado por las comunidades indígenas locales, las infraestructuras no están preparadas para recibir las multitudes actuales. Nos encontramos con carreteras sin asfaltar extremadamente estrechas, escasez de servicios básicos como baños, y la ausencia total de control de aforo. Todo esto crea una experiencia que puede resultar frustrante y que, paradójicamente, aleja al visitante de la conexión auténtica con este lugar sagrado.
Nuestra experiencia responsable
Lo que más nos impactó fue ver cómo muchos viajeros recurren a quads y animales de carga para realizar el ascenso. Desde Hoy Viajamos creemos firmemente qué lugares como este deberían invitar a la contemplación y al respeto por el entorno natural. Por eso decidimos hacer la subida completamente a pie, prescindiendo de cualquier medio de transporte que pudiera impactar negativamente el ecosistema local.
¿Vale la pena entonces?
A pesar de todos estos inconvenientes, nuestra respuesta es rotunda: sí. Tanto Vinicunca como Machu Picchu, los dos gigantes turísticos de Perú, siguen siendo experiencias que merecen vivirse. La clave está en elegir el momento adecuado y dejarse guiar por profesionales locales que conocen trucos para evitar las multitudes más densas.
Los guías experimentados saben cuáles son las mejores horas para visitar, qué rutas alternativas tomar y cómo maximizar esos momentos de tranquilidad que permiten apreciar realmente la majestuosidad del lugar.
La importancia del turismo consciente
Nuestra experiencia en Vinicunca nos confirmó algo que ya intuíamos: el turismo responsable no es solo una tendencia, sino una necesidad urgente. Cada decisión que tomamos como viajeros tiene un impacto directo en estos destinos únicos y en las comunidades que los custodian.
Vinicunca

8.- Eva y Carmelo de Donde vamos Eva.- Barcelona

Nuestra aportación es Barcelona, ya sabemos que es una ciudad entera, pero pese a la saturación turística, los precios elevados, las colas en muchos lugares, la Ciudad Condal merece ser visitada una y mil veces, pues hay una Barcelona que no se conoce, una Barcelona local, diaria, cotidiana, de encantadores barrios, de secretos ocultos que merecen ser conocidos.

Más allá del sol y la playa, más allá del Barça y de los lugares megaturísticos, Barcelona sigue siendo uno de nuestros lugares preferidos en el mundo. Ya tenemos ganas de volver a verla.

https://dondevamoseva.com/que-hacer-en-barcelona-en-un-fin-de-semana/

Barcelona
9.- Eva y David de Meraviglia.– Venecia
Venecia es uno de esos destinos que todos tenemos en nuestra mente desde pequeños. Esas fotos de las góndolas atravesando los canales, el Puente de Rialto con vistas al Gran Canal, la magnífica Plaza de San Marcos, las máscaras de carnaval…
Venecia

Siempre había querido conocer Venecia, pero me sentía reticente debido al gran turismo de masas que la visita. Pero, finalmente, en 23, la visitamos, pensando que no sería para tanto, que la gente exageraba… y no podía estar más equivocada.

Para mí, Venecia es sin duda uno de esos destinos turísticos que sí o sí hay que visitar al menos una vez en la vida. Es un lugar único en el mundo, con una belleza especial que, aunque parezca mentira, se puede disfrutar con calma. Para mí, la clave estuvo en la época en la que la visitamos (unas semanas después del Carnaval veneciano) y en quedarse a dormir en la ciudad.

Si bien es cierto que durante el día los puntos más turísticos están abarrotados (aunque no toda la ciudad, en cuanto te pierdes por sus calles se puede encontrar tranquilidad), en cuanto comienza a caer la tarde, la ciudad se va vaciando, ya que muchos turistas vienen solo a pasar el día, y las calles y canales quedan solo reservados a los locales y los turistas que duermen aquí.

https://www.meravigliaviajes.com/precios-venecia/

10.- Sole de Viajeros por más.- Machu Picchu 

Si hay un destino turístico que para mí hay que visitar al menos una vez en la vida es Machu Pichu.   A pesar de la creciente afluencia turística y la complejidad logística  hay lugares que, por muy «turísticos» que se pongan, valen absolutamente la pena el esfuerzo, y Machu Picchu es uno de ellos.
Este lugar no es famoso por casualidad; es una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno por una razón.  Es una locura pensar en cómo los incas construyeron esa ciudad ¡en la cima de una montaña! Es una obra maestra de la ingeniería que te hace sentir minúsculo y te deja pensando en cómo hicieron todo sin grúas ni tecnología moderna.
Además de las ruinas alucinantes, el entorno natural es espectacular: montañas verdes, neblina y una vibra súper mística.  Pensar en cómo vivían ahí arriba me da escalofríos (de los buenos). Es una inmersión total en la historia y la cultura inca.
Si buscás una aventura que te deje sin aliento, te conecte con el pasado y te regale fotos épicas, creo que ¡este es el destino que tenés que hacer!  
Si buscás inspiración o querés profundizar en este increíble destino, acá te comparto mi ruta por Perú.
Machu Picchu
11.- Raúl y Marian de Vaya viajecito.- El Museo del Prado en Madrid
Creemos que un lugar que merece ser visitado a pesar de las largas colas es el Museo del Prado, en Madrid.
Aunque pueda haber colas interminables , estar cara a cara con cuadros de Velázquez, Goya o El Bosco es algo que impresiona muchisimo, da igual cuántas veces los hayas visto en libros o en Internet. Pasear por sus salas es como viajar a través de la historia del arte, y siempre sales con la sensación de haber descubierto algo nuevo.
Y para que no todo sea hacer colas aquí llegan dos propuestas de  lugares tranquilos donde no te encontrarás con mucha gente:

12.- Teresa de Claves de mujer viajera.- Mirador del Alto Tajo.- Guadalajara

Escoger entre tantos lugares, paisajes, monumentos, pueblos y rincones que ya han pasado por mi retina es muy complicado. Me ha costado mucho decidirme desde que este blog Paisaje en mi retina, me hiciera la propuesta.

Al final, me he decantado por un paisaje natural que recomiendo visitar alguna vez en la vida, pues la belleza y paz que transmiten no tienen parangón, al menos para mí. Me refiero al Mirador del Alto Tajo de Zaorejas en Guadalajara.

El paisaje que se contempla desde aquí con el río Tajo a los pies encajonado entre cañones y riscos escalonados es espectacular. En otoño los colores de esta estación incrementan su belleza y si el río se muestra en una tonalidad verdosa el paraje parece de ensueño. Además, todo el Parque Natural del Alto Tajo tiene diversos puntos de interés por lo que se pueden visitar varios rincones naturales, a cada cual más bonito.

Espero que si alguna vez más te haga sentir algo parecido a lo que yo percibí: paz y tranquilidad.

Mirador del Alto Tajo
13.- Quim y Elena de Los viajes de Quim y Elena.- Glaciar Grey en Chile
Si tuviéramos que elegir un lugar para recomendar, sin duda sería el Glaciar Grey por varias razones. Es uno de los lugares que visitarás si realizas el trekking de la W en el Parque Nacional Torres del Paine en Chile. Era el tercer día de caminata, habíamos empezado con lluvia, frío y por suerte fue mejorando, además debíamos cargar con todo, llevábamos la comida justa. El final de esa etapa lo remataba una ascensión que anunciaba 1 km=1 hora, se nos hizo eterno el ascenso, cansados y cargados, pero llegamos a una zona de acampada prácticamente solos. La recompensa fue disfrutar de un té con la silenciosa visión del Glaciar Grey en toda su magnitud, un espectáculo para la vista.
Glaciar Grey

Y por último aquí va mi lugar turístico  donde hice una gran cola pero que volvería a hacer porque ya os digo que valió la pena:

13 + 1.- Luz de Paisajes en mi Retina.-Subir al Mont Blanc en teleférico desde la parte italiana

Somos fans de las montañas, por lo que, allá donde vamos, nos gusta subir a lo más alto que se pueda, y estando visitando el valle de Aosta, junto al Mont Blanc, que aquí llaman Monte Bianco, desde la parte italiana, ¿ cómo íbamos a perder la oportunidad de subir a casi 4000 metros con un funicular que salía del pueblo vecino en el que estábamos alojados?

Pero cuando llegamos al Skyway Monte Bianco, que es como se llama el funicular que sale del pueblo de Courmayer y te sube hasta Punta Hellbronner a casi 3500m. y desde donde casi puedes tocar el Mont Blanc con los dedos, había una cola enoooorme, bueno dos, una para sacar las entradas y otra, más larga aun para subir, ya que en el funicular no cabe mucha gente.

El Skyway Monte Bianco con el Mont Blanc al fondo

A puntito estuvimos de irnos, pero ahí aguantamos y la verdad es que no nos arrepentimos porque las vistas son espectaculares, con todos los cuatro miles que forman los Alpes a tu alrededor y cubiertos de nieve en pleno agosto.

Lo cierto es que esto es lo más cerca que vamos a estar de una montaña tan alta y tan mítica, por lo que os lo recomiendo, aunque tengáis que hacer una larga cola. ¡De verdad que vale la pena!

Vistas del Mont Blanc
Tengo que dar las gracias a estos trece compañeros del mundo virtual, tan locos por viajar como yo, que han perdido un ratito de su tiempo para que pudiera ver la luz este post colaborativo.
Sabemos lo difícil que es compaginar nuestros blogs con las obligaciones de la vida diaria pero, con compañeros como vosotros, los blogs de viajes continuarán dando a conocer a todo el mundo la importancia de viajar.
Muchísimas gracias a todos.

 

 

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