LIBROS VIAJEROS: Dos trilogías que te llevan hacia el Norte de España

Empezamos esta sección de libros que incitan a viajar hablado de dos trilogías de autoras españolas.

Una, la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo, me llevó a visitar el Valle del Baztán en Navarra, un valle que no conocía situado en la esquina más septentrional de los Pirineos y que me inspiró el post «Eligiendo por un libro: El Valle del Baztán» y «Brujas y Lamias en Zugarramurdi».

La otra, la Trilogía de la Ciudad Blanca de Eva García Sáenz de Urturi, dibuja de una manera muy descriptiva la ciudad de Vitoria y sus alrededores, la ciudad blanca.

Plaza Mayor de Vitoria
Plaza Mayor de Vitoria

Las dos trilogías entran dentro del estilo que me gusta, novela negra española y con detectives de personalidad complicada: el inspector Unai López de Ayala, alias Kraken, experto en perfiles criminales, en la «Trilogía de la Ciudad Blanca» y la inspectora Amaia Salazar, oriunda de Elizondo, de donde salio hace años huyendo de sus propios fantasmas familiares, en la «Trilogía del Baztán».

LA TRILOGÍA DEL BAZTÁN de Dolores Redondo

Las tres novelas que conforman esta trilogía son: El guardián invisible, Legado en los huesos y Ofrenda a la tormenta.

Esta trilogía, pero sobretodo su primera novela, tenía que ser el primer libro viajero del que os hablara, pues no solo me llevó a organizar un estupendo viaje por el Valle del Baztán sino que me inspiró uno de los primeros post, cuando empecé este blog: «Eligiendo por un libro: El Valle del Baztán»

Ya al leer la primera novela de las tres que conforman la trilogía,«El guardián invisible», me entraron ganas de conocer el Baztán, pasear por las calles de Elizondo, la capital del Valle y comer txanxingorris en la Pasteleria Malkorra. Ahí mismo, a Elizondo, de donde es oriunda y de donde ha tratado de huir toda su vida, regresa la inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, para investigar los extraños sucesos que están sucediéndose en el valle.

Elizondo

En este caso no solo la primera novela me encantó sino que la segunda, «Legado en los huesos», también, ya que te va dando soluciones a misterios de los personajes que no se habían resuelto en la primera.

La verdad es que esta trilogía tiene una trama perfecta, que te deja con los interrogantes justos para tener ganas de leer la siguiente novela, hasta que en la tercera,«Ofrenda a la tormenta» se desvelan todos los interrogantes que te van dejando las anteriores.

En todas las novelas se mezcla el realismo de una investigación criminal con elementos mágicos de la mitología navarra. Mientras que en la primera novela el personaje mitológico del Basajaun es el protagonista, en la segunda es el Tarttalo y en la tercera el Inguma,un ser mitológico que arrebata la vida durante el sueño.Los tres son personajes de la mitología navarra y la autora consigue mezclar lo fantástico con la realidad, y te lleva a pensar aquello de «yo no creo en las meigas (en este caso en el Basajaun), pero haberlas haylas».

Las tres novelas, sobretodo la primera, «El guardián invisible», describe de tal manera el Valle del Baztán que te entran verdaderas ganas de conocerlo y revivir esa atmósfera de leyendas y de personajes mitológicos.

Y realmente es así, sus pueblos, sus bosques están muy bien representados en la novela, y Elizondo, la capital del valle es talmente como la define: el molino, la pastelería, la comisaría de policía, lo reconoces en cuanto lo ves.

Para los muy fans hay un recorrido guiado por los lugares que salen en la novela.

Hacia los bosques del Valle del Baztán

Os adelanto que en breve, a principios de octubre, va a salir otra novela, «La cara norte del corazón», que como se dice hoy en día, es una precuela de las anteriores. Es la historia de la Inspectora Salazar años antes de que ocurrieran los crímenes que conmocionaron al valle del Baztán.

Así que los que no habéis leído las novelas ya podéis empezar y los que ya las habéis leído pues podéis leer la nueva novela que va a salir.

LA TRILOGÍA DE LA CIUDAD BLANCA de Eva García Sáenz de Urturi

Las tres novelas que conforman esta trilogía son: El silencio de la Ciudad Blanca, Los ritos del agua y Los señores del Tiempo.

Crímenes imitando los de la Edad Media, antiguos rituales, leyendas, sucesos ocurridos en el pasado y que repercuten en el presente, asesinos en serie, y ertzaintzas con vidas complicadas intentando resolver estos crímenes y lidiando con sus propios problemas personales. De todo ésto van estos tres libros que forman la Trilogía de la Ciudad Blanca.

Y de fondo, y como un personaje más, la ciudad de Vitoria, sus calles, sus monumentos y sus alrededores.

La trama se inicia en el libro «El silencio de la Ciudad Blanca»con un suceso ocurrido en las fiestas de la Virgen Blanca que son las fiestas mayores de Vitoria y un incidente en el que se encuentra involucrado el inspector Ayala, y su jefa la subcomisaria Alba.

En la segunda novela de la trilogía, «Los ritos del Agua», se entremezclan aun más ritos, leyendas y lugares sagrados del País Vasco con sucesos y lugares concretos donde pasó su infancia y juventud el inspector López de Ayala, porque no hay que olvidar que, a lo largo de las tres novelas, también va evolucionando la vida personal de los protagonistas. Por ésto es interesante leerlas en orden.

La tercera novela ,«Los señores del Tiempo», es la que estoy leyendo actualmente y redunda en la conexión del inspector con los crímenes que van sucediendo.

Según mi opinión la primera novela es la más interesante y la trama decae un poco en la segunda y en la tercera.

Realmente es difícil mantener un alto interés en tres novelas, pero lo que a mí me dieron ganas es de conocer más a fondo esta pequeña ciudad vasca y sobretodo de recorrer sus alrededores, sus montes, sus valles y esos paisajes en los que ocurren los sucesos de las tres novelas.

En algún viaje de los que he hecho por el País Vasco,como cuando fuimos a visitar Bilbao, he pasado por Vitoria, pero nunca me había apetecido conocerla a fondo hasta después de haber leído esta trilogía.

En resumen:

Ambas trilogías mezclan equilibradamente leyendas y personajes mitológicos de las zonas donde transcurren las tramas, País Vasco y Navarra, con sucesos que acaecen en la actualidad, mezclandolo todo en un continuo pasado- presente muy interesante. Son como un puzzle donde las piezas, aunque de una forma complicada y retorcida, acaban encajando.

Las dos trilogías no están formadas por novelas independientes, sino que hay que leerlas en orden porque los personajes van evolucionando, complicándose su vida personal, y desentrañando sus fantasmas personales a medida que avanzan las novelas.

Son lecturas livianas, que te hacen evadirte de tu realidad al estar siguiendo las complicadas vidas de sus protagonistas, pero que a la vez te enseñan costumbres ancestrales, ritos desaparecidos e incluso palabras antiguas ya en desuso.

Lo que tienen en común las dos trilogías es la importancia que tiene el lugar en el que sucede la acción: Vitoria para el inspector Kraken y Elizondo para la inspectora Salazar. Estos dos lugares son como un personaje más de la trama de la novela y la clave para desentrañar los casos en los que ambos inspectores están involucrados y que les afectan personalmente.

Si te gusta este tipo de novelas seguramente ya las habrás leído, pero si has sido un poco reacio a lecturas sobre crímenes y misterios creo que las primeras novelas de las dos trilogías, El guardián invisible y El silencio de la Ciudad Blanca, pueden ser interesantes para iniciarte en el género de la novela negra.

Y tú, ¿Las has leído? ¿Conoces los lugares de los que hablan?

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