LAS CUATRO ESTACIONES DE LA SIERRA DE GÚDAR

No hemos conocido otra zona que sea tan perfecta para visitar en cualquiera de las cuatro estaciones del año como la Sierra de Gúdar.

Esta Sierra se encuentra en la provincia de Teruel, bastante cerca del límite con Castellón, y os voy a contar cómo nos enamoramos de ella.

Soy de ciudad. Nací en una ciudad y en una ciudad he vivido toda mi vida. Mis padres también son de ciudad, por lo que nunca he tenido un pueblo al que volver o al que ir en verano. Pero un domingo, en una de las excursiones de un día que solemos hacer, descubrimos una zona que nos encantó, y en concreto un pueblo al que decidimos adoptar como nuestro y al que volvemos cada vez que queremos desconectar  de la ciudad, ya sea en primavera, en verano, en otoño o en invierno.

La zona es la Sierra de Gúdar y el pueblo en concreto es Valdelinares.

Valdelinares en invierno

Tiene las cuatro estaciones más bonitas que te puedas imaginar. Y es que da igual que vayas en primavera, con todos los ríos crecidos por el deshielo, en verano cuando nunca hace calor, en otoño para coger setas o disfrutar de su gastronomía con trufa, y sobretodo en invierno, con todas las montañas nevadas.

Vistas desde Valdelinares

Y vayas en la estación que vayas solo te acompañan los sonidos de la naturaleza: el canto de los pájaros, los cencerros de las vacas, el balido de las ovejas, el silencio más absoluto o el ulular del aire en invierno.
Eso respecto a Valdelinares que es el «pueblito bonito» que decidimos adoptar, pero se puede extender a toda la Sierra de Gúdar.

Os haré un recorrido circular por los pueblos de esta Sierra por si hay alguno de ellos del que os enamoráis a primera vista, como nos pasó a nosotros con Valdelinares.

Recorrido circular por la Sierra de Gúdar

Tomando la salida 73 de la autovía Valencia – Zaragoza, y cogiendo en la rotonda la primera salida ya empiezas a adentrarte en la Sierra de Gúdar y  el primer pueblo con el que te encuentras es Rubielos de Mora, catalogado como uno de los más bonitos de España.

Ayuntamiento de Rubielos de Mora

Es curioso que una provincia tan poco conocida, y en ocasiones olvidada, como es  Teruel, tenga tantos pueblos catalogados como de los más bonitos de España:  Albarracín, Cantavieja, Valderrobres, y como ahora veremos, Rubielos de Mora.

Su casco antiguo está perfectamente conservado, con multitud de casonas señoriales con blasones, aleros de madera, portalones, enrejados …

Su Ayuntamiento, renacentista, es el edificio civil más monumental del pueblo y desde ahí mismo, desde dentro del patio del Ayuntamiento donde está la oficina de Turismo, salen las visitas guiadas.

En su momento tenía siete arcos de entrada de los que en la actualidad solo quedan dos, el del Carmen y el de San Antonio. Por poca imaginación que tengas, el dar  un vistazo a estos portales  te permite reconstruir mentalmente cómo sería el trazado de la muralla medieval de Rubielos de Mora.

Tampoco debes perderte la visita a la ex-Colegiata de Santa María la Mayor, con su gran retablo gótico y al Convento de los Carmelitas Calzados, con su precioso claustro.

Colegiata de Santa María

Este pueblo es el pórtico a la Sierra y es ideal para dar un tranquilo paseo por sus calles y observar sus casas señoriales, su colegiata o su antiguo hospital.

Casco antiguo de Rubielos de Mora

A partir de este pueblo ya empiezas a subir hasta alcanzar los 1.695  metros sobre el nivel del mar de Valdelinares, el núcleo habitado más alto de España. Y así te lo certifican en la pequeña oficina de Información y Turismo de nuestro «pueblo adoptado».

Certificado de que has estado en «el municipio más alto de España». ¡Todo un honor!

Pero sigamos con nuestro recorrido. Después de Rubielos de Mora bordeas el pueblo de Nogueruelas y llegas a Linares de Mora, con sus casas colgando de la ladera de un monte y, coronando el pueblo, la Iglesia con su Torre y el antiguo Hospital.

Vista de Linares de Mora desde el mirador de la carretera hacia Mosqueruela

Éste es otro de los pueblos en el que vale la pena que hagas una parada y pasees por sus calles que suben hacia la Iglesia y la Torre, y descubras las murallas, el antiguo puente medieval y algunas casas señoriales de los s. XV y XVI.

Calles de Linares de Mora

Una vez sales de Linares de Mora puedes seguir unos cuantos kilómetros hacia Mosqueruela o desviarte hacia Valdelinares, que es lo que vamos a hacer nosotros, y en unos 15 minutos ya estás en el pueblo considerado el núcleo habitado más alto de España y que tiene censados 90 habitantes.

Ermita de la Virgen del Loreto a la entrada del pueblo de Valdelinares

Frente al pueblo de Valdelinares está la estación de esquí del mismo nombre, a la que siempre se ha accedido por la otra parte de las montañas, por Alcalá de la Selva, pero que desde 2018 ya tiene una entrada directa desde el pueblo de Valdelinares.

Rincones de Valdelinares

En cualquiera de sus dos hostales, que están al lado de la Iglesia, Casa Damián o Casa Vicenta, podrás comer de maravilla, sin tonterías ni adornos en los platos, pero con una materia prima sabrosa y de calidad: chuletas a la brasa, migas con uvas y chorizo, jamón bien curado, orza… y de primero, en invierno, una buena sopa de cocido bien caliente. Comida sencilla pero contundente, a la manera que tienen de comer por estas tierras.

Migas con chorizo y uvas

Si sigues adentrándote en la Sierra, el siguiente pueblo con el que te encuentras, a unos 15Km., es Gúdar, otro pueblo con toda la pinta de poder enamorarte si te gustan los pueblos de montaña.

A un lado del pueblo, como custodiando su casco urbano, se encuentra una enorme roca denominada «La Peña», y arriba del cerro está la Ermita de la Magdalena.

Vista de Gudar. Al fondo La Peña y la Ermita de la Magdalena

Vale la pena subir hasta arriba de ese cerro, por el camino del Calvario, porque las vistas que hay del pueblo y de los alrededores, desde ese mirador natural, no deberías perdértelas.

Vista de Gudar desde la carretera que va de Alcalá de la Selva a Allepuz.

Aunque la verdad es que, prácticamente todo el pueblo, es un excepcional mirador que te da una amplia panorámica del río Alfambra,  los inmensos pastizales, las tierras de labor, los enormes pinares y  la carretera que nos llevará hacia el siguiente pueblo: Allepuz.

Mirador de Gúdar en la Plaza del Ayuntamiento

Gúdar también tiene desde hace unos cuantos años una carretera que va directa a las pistas de esquí de Valdelinares, por lo que es un buen lugar para alojarte en invierno si quieres esquiar o en verano si quieres hacer algunas excursiones, como la que va a los Caños de Gúdar, cerca del nacimiento del río Alfambra.

Entre pinares y junto al río, camino de los Caños de Gudar

Ésta en concreto es una excursión cortita y sencilla, de unos dos kilómetros. Vas siempre entre pinares y al lado del río, teniendo que cruzarlo en alguna ocasión. Ideal para hacerla si vas con niños.

Así que, después de admirar las bonitas vistas que hay desde Gúdar, partimos hacia el siguiente destino, el pueblo de Allepuz, que ya está a caballo entre la Sierra de Gúdar y el Maestrazgo, esa zona de Castellón, también poco conocida, pero con muchísimo encanto.

Lo primero que te llamará la atención al llegar a Allepuz, después de unos cuantos kilómetros por una carretera prácticamente desierta, es ver, en la parte alta del pueblo, un enorme palacio muy bien cuidado, y que aquí llaman «La Casa Grande».

Cuando nos vamos acercando nos damos cuenta de que es un hotel. Si, aquí perdido en medio de la nada, está el Hotel-Hospedería Palacio de Allepuz, así que decidimos comer en su restaurante para  poder verlo por dentro.

Interior del Palacio de Allepuz

El Hotel- Hospedería Palacio de Allepuz pertenece a la Red de Hospederías de Aragón y está reformado por dentro, manteniendo intacto su exterior del s. XVI.

Y desde aquí, y desandando la tranquila carretera que nos vuelve a llevar a Gúdar, nos dirigimos hacia Alcalá de la Selva, que se encuentra en el curso alto del río Alcalá, con varios yacimientos arqueológicos en sus alrededores y donde también podemos visitar su Castillo, recientemente restaurado.

Seguimos la carretera dejando a nuestra izquierda el desvío que nos llevaría a las pistas de esquí de Valdelinares, y cruzando la Virgen de la Vega, que es el entorno vacacional por excelencia de la gente que viene a esquiar, seguimos hasta llegar a nuestro siguiente destino, Mora de Rubielos.

Patio de Armas del Castillo de Mora de Rubielos

Cuando llegamos a Mora de Rubielos ya estamos saliendo de la Sierra de Gúdar, y lo primero que vemos es su enorme Castillo, ya que la carretera pasa bordeándolo.

Los barrios de su casco urbano son de trazado medieval, lo mismo que el exterior de su imponente Castillo del s. XI, junto al que se encuentra la Colegiata de estilo gótico.

La entrada al Castillo, si no recuerdo mal, creo que cuesta 3€ para los adultos y      1´50€ para niños de 4 a 12 años.

Desde el patio del Castillo, cuyo interior es gótico, se puede visitar todo el resto de  estancias: las Caballerizas, la Sala de las Chimeneas, la habitación privada del Señor del Castillo, las Mazmorras, el Archivo, los sótanos o la Capilla.

Lo restauraron en 1972 y en la actualidad, en agosto y en el antiguo Patio de Armas, se celebra el Festival «Puerta al Mediterráneo». Y así, lleno de sillas,  es como lo vimos cuando lo visitamos.

Y ya solo nos queda, para cerrar este recorrido circular, recorrer la carretera que une Mora de Rubielos con Rubielos de Mora. Y justo a mitad de esta carretera, se encuentra la Masia La Torre. Os aseguro que, aunque este recorrido por los pueblos de la Sierra de Gúdar lo puedes hacer en un día, si tienes la posibilidad de estar más días por estas tierras quédate a dormir en esta Masía.

Nosotros lo hicimos y  os lo recomendamos.  Porque además de que  la Masía ha sido restaurada con mucho gusto, manteniendo su estructura por fuera pero con un diseño interior muy moderno, y además de lo bueno que estaba el desayuno, lo mejor de todo es el ambiente que la rodea.

El silencio, la tranquilidad  y el fresquito del anochecer y del amanecer, hace que valga la pena estar por estas tierras varios días, además de que así puedes hacer alguna de las muchas rutas de senderismo para conocer mejor esta Sierra y disfrutar más aún de su gastronomía.

Entrada de la Masía La Torre

Y repito, aun a riesgo de ponerme pesada, que esta zona es perfecta para visitarla en cualquier época del año, o en todas ellas para poder ver cómo van cambiando sus paisajes.

Si vamos en invierno, los paisajes que nos podemos encontrar por estas carreteras que estamos recorriendo, pueden ser así:

Carretera de la Sierra de Gúdar en invierno

…Y si vamos en otra época en la que no hay nieve puede ser así:

Recorriendo la Sierra de Gúdar

Pero vayamos cuando vayamos es una gozada conducir por estas tranquilas carreteras, pasear por sus conservados pueblos y comer en cualquier mesón los productos de la tierra.

Y cuando recorráis esta Sierra seguro que os daréis cuenta, como ya hace tiempo que nos dimos cuenta nosotros, de que Teruel también existe. ¡Ya me lo diréis!

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