LA ESCOCIA ESCONDIDA: KINLOCHLEVEN E INCHMAHOME

Todo en Escocia es asombroso, todo te incita a  que abras los ojos para que no se te pase nada por alto. Cualquier paisaje, cualquier pueblo, cascadas, lagos, acantilados, playas, castillos… Pero precisamente por eso me gustaría enseñaros dos lugares, fuera de los circuitos más turísticos,  que si tenéis ocasión deberíais visitar.

Son esos sitios que me encanta descubrir en cualquier viaje. Lugares donde te encuentras con muy pocos turistas y te miras y te da la sensación de que estás compartiendo un secreto, algo que solo un  pequeño grupo de mortales conocen.

Estos dos lugares que quiero compartir con vosotros son Kinlochleven e Inchmahome, en las Tierras Altas de Escocia.

Ya os comenté en el post  sobre la isla de Skye que en el camino entre Glasgow y Fort William tuvimos la suerte de toparnos con Antonio, un español que trabajaba en el Centro de Visitantes de las montañas de Glencoe y que nos aconsejó algunos lugares que visitar. Uno de ellos fue Kinlochleven y su catarata “Grey Mare´s Waterfall”

Después de haber estado todo el día conduciendo por la isla de Skye ,esa noche teníamos que dormir en Ratagan, un lugar solitario, complicado de acceder, o al menos eso nos  pareció a nosotros. Llovía. Unas cuantas casas desperdigadas al borde de un lago. Un dueño de la casa, por decirlo suavemente, un poco peculiar. ¡Y un desayuno escocés espectacular!

Bed and breakfast en Ratagan

Después de desayunar fuimos a visitar el famoso Castillo de Eilean Donan, y a continuación cogimos carretera hacia Fort William. Como no nos convenció el parar allí decidimos ir a ver unas cataratas que Antonio nos había aconsejado. Y hacia allí fuimos, hacia Kinlochleven.

Castillo de Eilean Donan

El camino se desvía pasando Fort William y en cuanto dejas la carretera principal te adentras en plena naturaleza.

Los árboles te abruman y casi no dejan pasar el sol. No nos cruzamos con ningún coche.  Kinlochleven es un pequeño pueblo escondido entre montañas.

Camino hacia Kinlochleven

Nada más llegar vimos la señalización hacia las cascadas. Aparcamos y empezamos la ruta.

Todo es silencio, solo hay  unos pocos excursionistas como nosotros. A lo lejos se oye el retumbar del agua y hacia allí dirigimos nuestros pasos. Juzgad vosotros mismos.

Grey Mare´s Waterfall

 

 

Cuando volvimos al pueblo, y siendo ya la hora de comer, vimos un balcón colgado sobre el río que parecía que pertenecía a un pub (el equivalente a nuestros bares), y decidimos que teníamos que comer ahí. El pub, el Highland Getaway, estaba abierto pero el balcón no, ya que hacía algo de frío, pero en ese momento daba el sol y muy amablemente los escoceses, que por lo menos por  nuestra experiencia son muy acogedores, nos permitieron comer ahí.

Balcony Bar del Highland Getaway Restaurant en Kinlochleven

El sol daba calor a un día frío, la vista era espectacular y las hamburguesas que nos comimos estaban deliciosas. Fue uno de esos ratos que sigues recordando con cariño tiempo después de haberlos vivido.

Hamburguesas con vistas

Pero el día no había acabado ahí, aún nos aguardaba un  paseo todavía más relajante y bonito que el de esta mañana: el del  Glencoe Lochan.

El lago está a las afueras del pueblo de Glencoe y nos costó un poco encontrarlo . Cuando llegamos al parking vimos que habían tres senderos señalizados con diferentes colores, pero el que no hay que perderse es el rojo, que va alrededor del lago, el Lochan Trail. Un camino llano, sencillo, totalmente adaptado para poder hacerlo  incluso con silla de ruedas o con un cochecito de niño.  Unos 30 minutos en los que solo oyes el ruido de tus propias pisadas ¡¡¡Lo fotografiarías todo!!!

Fotografiando el Glencoe Lochan

 

A lo largo del paseo hay momentos en que te da la sensación de que estás en Canadá, y es que el dueño de estas tierras  ideó este lugar para disminuir la añoranza que tenia su esposa canadiense de los paisajes de su tierra.

Glencoe Lochan

 

Y para rematar el paseo qué mejor que un té con “scones” en una típica cafetería del pueblo, el Glencoe Cafe. Eso sí, ¡cuanto té beben por estas tierras! En la tetera que nos sirvieron a cada uno podíamos haber bebido los tres y aun nos habría sobrado!

Es la hora del té…

¡Fijaos en el detalle del reloj de arena para medir el tiempo que el té tiene que estar en la tetera antes de verterlo en la taza! En Escocia, como en el resto del Reino Unido, la hora del té es todo un ritual, y a mí me encanta.

El paisaje que se quedó en mi retina: El Priorato de Inchmahome

Pero si algo realmente nos asombró fue visitar el Priorato de Inchmahome. Aquí quiero nombrar el blog mad about travel, que es un blog especializado en Escocia, de la que la autora es una enamorada. Fue el blog que más visité cuando estaba organizando nuestro viaje a Escocia y  el que me descubrió muchos de estos lugares poco turísticos, pero que su autora, Patricia, conoce tan bien. Y entre ellos estaba  Inchmahome.

En cuanto vi la descripción que hacía del lugar me dije: “Ahí tengo que ir yo”, y aunque nos tuvimos que desviar un poco de nuestra ruta, y aunque tuvimos que pasar de largo algunos otros sitios que también nos habría gustado visitar, yo me empeñé en ir a Incmahome y os aseguro que no nos arrepentimos.

Abadía de Inchmahome

La abadía de Inchmahome está en una islita perdida en mitad de un lago perdido, el lago Menteith, cerca de Aberfoyle. La forma de llegar a la isla ya es peculiar. Hay un embarcadero con un pequeño barquito y un barquero, en nuestro caso una barquera, que cuando llegamos nos preguntó si habíamos visto si había aparcado algún otro coche más por esperarse, y si no nos llevaba a nosotros solos hasta la isla.

Barquita que te lleva a la isla de Inchmahome

Una vez allí, y después de pasar por taquilla, tienes la isla completa  para recorrerla como quieras y quedarte el tiempo que quieras. Si tienes tiempo puedes llevarte la comida y comer allí.

Paisaje en la isla del Priorato de Inchmahome

Cuando vas paseando por la isla parece que has entrado en los paisajes de un cuento. Los árboles tienen  extrañas formas y el verde, con sus distintas tonalidades, te rodea . Hasta el agua tiene un color verdoso debido a una microalga que había invadido el lago. Hay  árboles enormes con sus raíces más altas que una persona.

Raiz de un árbol en Inchmahome

El otro lado de la isla es todo césped, con unos banquitos colocados en lugares estratégicos y donde solo se oye el sonido de los patos que,  junto con la visión  de las tranquilas aguas del lago y de los distintos tonos verdes de la vegetación, ayudan a que el lugar sea un verdadero oasis de paz y de relax para todos los sentidos.

Hay banquitos colocados en lugares estratégicos…
Priorato de Inchmahome en las Tierras Altas de Escocia

Desde nuestra privilegiada visión sentados en los bancos podíamos ver al barquito trayendo y llevando otros visitantes.

 

El priorato tenía una Abadía del siglo XIII, ahora en ruinas, que perteneció a los monjes Agustinos. Aquí fue donde se refugió  María, reina de los escoceses, siendo niña, después de la derrota del ejercito escocés durante la Guerra anglo-escocesa, allá por el siglo XVI.

Abadía en ruinas del Priorato de Inchmahome

Cuando quieres regresar de la isla acudes al embarcadero y el barquito, en el que no caben más de 10 personas, vuelve a llevarte a la orilla del lago.  Pasamos un rato en un paraje realmente encantador y poco conocido.

Embarcadero de la isla de Inchmahome

Después de la tranquilidad y del silencio de este lugar fuimos a visitar la única ciudad que habíamos pensado ver de todo el viaje. No queríamos abandonar esta zona de Escocia sin haber visitado Stirling, una ciudad volcada en la figura de William Wallace, el héroe escocés que luchó contra los ingleses en las Guerras por la Independencia de Escocia.

En Stirling estuvimos unas pocas horas pero muy bien aprovechadas, gracias de nuevo al blog “mad about travel” que habíamos utilizado  para organizar lo que queríamos ver e incluso dónde queríamos comer.

Lo primero que ves en cuanto te vas acercando a la ciudad es su Castillo, ubicado en el pico de una colina de origen volcánico y con acantilados en tres de sus lados. Un lugar perfecto para defender la ciudad en todos los episodios bélicos por los que ha pasado a lo largo de la historia.

Castillo de Stirling

Subiendo hacia el Castillo, poco antes de llegar, se encuentra la “Holy Rude”, una Iglesia Medieval que es la única del Reino Unido, junto a la Abadía de Westminster, donde se ha coronado a un rey. Junto a ella está el Old Town Cemetery, un antiguo cementerio, también en lo alto de la colina, desde donde se ven  bonitas vistas del castillo y de la ciudad.

 

Iglesia de Holy Rude y su cementerio
Vistas el castillo desde el Old Town Cemetery
Vistas desde el Castillo

En la misma calle, entre el cementerio y el Castillo, encontramos el restaurante “The Portcullis”, recomendado por el blog anteriormente citado, así que no lo pensamos dos veces y comimos allí en una encantadora terracita, rodeada de hiedra, y con una refrescante pinta de cerveza inglesa.

“The Portcullis” en Stirling

Después de comer paseamos un poco por el casco antiguo de esta bonita ciudad medieval. Desde ella, mirando a lo lejos se divisa la columna victoriana del Monumento a William Wallace . Para ir al Monumento ya cogimos el coche y antes de llegar paramos en el puente de Stirling, donde tuvo lugar,en el siglo XIII, una importante batalla entre escoceses e ingleses  durante la  guerra de la independencia de Escocia. Aquí, en este puente, los escoceses mandados por William Wallace les ganaron  la batalla a los ingleses.

El monumento a William Wallace fue  lo último que vimos antes de ir hacia Glasgow para coger el avión que nos iba a devolver a casa.

Columna del Monumento a William Wallace
Vacas de las Highlands

No nos da pena abandonar Escocia porque sabemos que mas pronto o mas tarde volveremos. Estamos enganchados a su lluvia, a sus lagos, a sus desayunos, a sus “scones”, a sus vacas con flequillo…

Y sobre todo a esa Escocia escondida que se muestra solo a los ojos curiosos de la gente que, como nosotros, rebusca lugares escondidos que visitar.

 

Un comentario en “LA ESCOCIA ESCONDIDA: KINLOCHLEVEN E INCHMAHOME

  1. ¡No sabes cuánto me alegro de que mi blog te haya sido útil para preparar tu viaje, Luz! Me siento muy privilegiada por poder vivir en Escocia y por descubriros rinconcitos de esos que no salen en las guías y los blogs típicos y tópicos.

    Un abrazo grande… y la próxima vez que pases por aquí avísame y nos tomamos una pinta.

    PS: Muy chulo tu blog!

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