La Comunidad Valenciana, al igual que muchas otras zonas de España, tiene una importante cultura del vino.
Y en nuestros viajes, si pasamos por alguna de estas zonas donde las viñas suelen ser el cultivo principal, nos gusta visitar alguna bodega. Así lo hicimos en la zona de Haro en La Rioja, en el Priorat en Cataluña, en el Somontano en la provincia de Huesca, y más cerca de casa en les Terres dels Alforins, en la llamada Toscana Valenciana.
Pero hoy vamos a hablar de dos destinos más cerca aún de Valencia, donde vivimos, y en el que la experiencia, siempre interesante de una cata de vino, se complementa con visitas culturales y alojamientos singulares.

Son destinos estupendos para pasar un fin de semana tranquilos, rodeados de viñas y disfrutando de la buena gastronomía y los vinos de esta zona.
Se trata de los pueblos de Requena y de Utiel, dos pueblos muy cerca uno del otro y cuyos vinos comparten denominación de origen: Utiel- Requena y que tienen una tradición vinícola que se remonta a cuando los íberos habitaban estas tierras.
Nosotros los visitamos en dos fines de semana diferentes y así te lo voy a contar.
Fin de semana en Requena .- Hotel -Bodega Vilasira rooms and wines
A pesar de ser el pueblo de mi familia paterna nunca había visitado Requena en plan turista como lo hice un fin de semana de este año.

Requena, que tiene unos 20000 habitantes, está dividida en tres barrios bien diferenciados: La Villa, las Peñas y el Arrabal.
Recorrer el Barrio de la Villa, el más antiguo, se puede hacer en una mañana.
Este barrio, repleto de casas blasonadas y con dos templos góticos, el de Santa María y el de San Salvador, es perfecto para pasear por él, pues las calles son tranquilas y, además de ver los templos, te puedes acercar hasta la Torre del Homenaje y llegar hasta lo más alto del barrio donde se encuentra el Castillo.
Pero lo verdaderamente curioso es visitar las Cuevas de la Villa y asombrarte con el laberinto que existía bajo las casas, una red de túneles que era donde se colocaban las enormes tinajas para guardar el vino.
Estas Cuevas tienen la particularidad de tener un gran confort térmico, ya que su temperatura es más fresca que el exterior en verano y más cálida en invierno, y así el vino se conservaba a una temperatura perfecta.
Las 22 cuevas que vamos a visitar datan de la época musulmana y estuvieron en funcionamiento hasta el s. XVII, donde quedaron cegadas y sepultadas hasta su rehabilitación en el s.XX.

La entrada a las Cuevas está justo en la plaza de la Villa, una bonita plaza cuadrada tan típica de los pueblos castellanos. Y es que estos pueblos, como todos los que están en zonas fronterizas, han ido cambiando de Comunidad, y se nota que en su día pertenecieron a Castilla, entre otras cosas, porque son zonas castellano parlantes.
Aquí os dejo el enlace para que veáis horarios y precio de entrada. Tened en cuenta que no son accesibles para sillas de ruedas o cochecitos de bebé.

Otra de las curiosidades de Requena es que tiene 25 aldeas diseminadas por su término municipal, el más grande de la provincia de Valencia.
Y a una de esas aldeas, llamada Los Cojos, nos dirigimos después de la visita a Requena ya que es donde se encuentra la Bodega donde vamos a pasar la noche, Vilasira rooms and Wine.
Aquí, en la Bodega Antigua, haremos una cata de vino que, de una forma divertida y a la vez instructiva, nos dirigirá su enóloga.

Después participaremos de una verdadera experiencia sensorial que llaman Wine Not? y que consiste en cenar en las antiguas bodegas subterráneas del siglo XIX, llamadas Trullos, en un ambiente realmente mágico y con una sorprendente puesta en escena, de lo que no quiero contar mucho porque lo verdaderamente importante es que cada uno lo experimente y viva sus propias sensaciones.
Esta experiencia de cenar en los Trullos está reservada para huéspedes del hotel y solo se puede llevar a cabo los jueves, viernes y sábados.
Nosotros dormimos en este pequeño Hotel-Bodega con encanto y el despertar por la mañana entre viñedos y con las bonitas vistas desde nuestra coqueta habitación, hicieron que viviéramos un fin de semana relajante y diferente . Un gusto.

Fin de semana en Utiel . Casa Baltasar en Aliaguilla y Bodegas Mustiaguillo
Nuestro fin de semana en Utiel empezó una tarde visitando su casco antiguo y alguna de las Bodegas Subterráneas que el Ayuntamiento de Utiel está haciendo visitables poco a poco, porque todas estas bodegas subterráneas pertenecen a casas privadas ya que cada casa tenía su propia bodega.
Tuvimos la suerte y el privilegio de hacer esta visita con el Cronista de Utiel, con lo que aprendimos mucho sobre este pueblo de casi 12000 habitantes, y que nos explicó, con todo lujo de detalles, la historia y las costumbres de Utiel, pudiendo visitar también el Museo Municipal y un antiguo refugio de la Guerra Civil.

Respecto a las Bodegas Subterráneas se piensa que habrá unas 200 de estas bodegas, un laberinto subterráneo que, de momento, se puede visitar desde tres entradas: Bodegas Subterráneas Puerta Nueva (junto a la Oficina de Turismo), Bodegas Subterráneas Puerta del Sol y Bodega Subterránea del Ayuntamiento.

Las tinajas que se encuentran en estas bodegas se fabricaban en Utiel y en la cercana Villarrobledo, ya que eran los centros tinajeros más importantes a nivel nacional, porque tenían la materia prima, la arcilla, en el suelo que había bajo sus pies.

Las tinajas de Utiel tenían dos orificios, uno en la parte superior para sacar el vino y otra en la parte inferior para eliminar los posos y limpiar la tinaja, a diferencia de las de Villarrobledo que solo tenían un orificio. Todo eso nos explicaron en la visita guiada que realizamos.
Aquí te dejo el enlace donde verás los horarios y el precio de la entrada.

Y si tienes más tiempo otro lugar muy bonito donde puedes ir en Utiel es a la Ermita del Remedio, que se encuentra en lo alto de un altozano a unos 10 km de esta población.
Nosotros para cenar y dormir nos desplazamos a un pequeño pueblo llamado Aliaguilla, a unos 25km. de Utiel, donde íbamos a estar en Casa Baltasar, una bonita casa rural restaurada manteniendo la estructura y las estancias de una casa antigua.

Cenamos en el comedor de la casa, dormimos en coquetas habitaciones y el desayuno se sirvió en una cocina como las existentes en estas casas hace ya muchos años. Un lugar encantador y donde la gastronomía es de lujo.

Al día siguiente fuimos a ver la Bodega Mustiguillo, que se encuentra en la carretera nacional, a unos 8 kilómetros de Utiel.
Se encuentra en la Finca El Terrerazo donde se producen varios Vinos de Pago. Y si no sabes lo que es un Vino de Pago, como yo tampoco lo sabía, te lo explico: Es el que se produce en una zona muy concreta, un «pago», con unas características de suelo y microclima diferenciadas del entorno y que además el vino debe ser elaborado y almacenado en la propia finca. Los Vinos de Pago es la categoría más alta en la jerarquía de vinos de España.
Allí visitamos los viñedos, las bodegas y participamos en una cata de vinos. Un fin de semana donde aprender cosas, estar con amigos y disfrutar de la tranquilidad de un entorno rural pero con las comodidades actuales.

En este caso tengo que dar las gracias a Bea y Fernando, que organizaron este fin de semana en Utiel, y a los que se les nota el amor que sienten por su pueblo.
¿Y tú? ¿Has dormido en alguna Bodega? Cuéntanos tu experiencia
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