EXCURSIÓN DE UN DÍA : PLAYAS DE INVIERNO

¿Existen las playas de invierno? Yo opino que sí. Aunque el mar es precioso en cualquier época del año, las playas parecen ser más para el verano, como las bicicletas. Pero yo he descubierto algunas playas que justo en invierno es cuando son realmente especiales. Y ahora os voy a contar cuáles son y por qué.

Paisaje de una de mis playas de invierno

Leyendo el título podréis pensar: ¿De verdad  que es una buena idea proponer pasar un día de excursión en la playa cuando está a punto de empezar el invierno? Os aseguro que sí. Ya os dije, cuando hablamos de la excursión a la Cala Llebeig, que me gusta la playa en invierno y estas playas de las que os voy a hablar hoy, más aún.

Ya sabéis que hablar de Valencia es hablar de playas. De playas amplias de arena fina como la de la Malvarrosa, de playas con dunas y pinos como las del Saler, de playas repletas de turistas prácticamente todo el año como la de Gandía, de playas con paseos bordeados por rascacielos como la de Benidorm e incluso de playas recoletas, rodeadas de acantilados como las de Moraira.

Pero si desde Valencia miras hacia el norte, el paisaje cambia por completo. Las playas que hay al norte de Valencia no tienen rascacielos, ni dunas, ni pinos, ni están repletas de extranjeros, ni siquiera tienen arena fina, pero justo todo eso hace que sean especiales.

Me encanta pasear por ellas una mañana soleada de invierno, acercarme a la orilla bien abrigada y sentarme en sus piedras, sin mancharme de arena,  recreando la vista y disfrutando de  esa sensación tan agradable que es sentir en la cara los rayos del sol de invierno.

Sentir los rayos del sol de invierno en la cara mirando al mar es uno de mis “momentos de paz”

Hoy , en concreto, os voy a hablar de tres de estas playas: Almenara, Moncofa y Xilxes, pero hay muchas más.  Desplázate desde Valencia hacia Castellón por la N-340, la carretera que bordea el mar, y desvíate a cualquiera de ellas, seguro que descubres algo diferente.

PLAYA DE ALMENARA

El pueblo de Almenara está en el límite entre Valencia y Castellón y prácticamente a la misma distancia de estas dos capitales. Su playa está a unos 10 minutos del pueblo y es una playa de grava y arena.

Aquí podrás pasear  sin mancharte de arena los pies, podrás jugar a tirar piedras al mar a ver si consigues que den más de un bote, y seguramente con las únicas personas que te cruces sean algunos pescadores que han dejado sus cañas en la orilla.

Desde aquí se puede hacer una excursión a los “estanys”, un pintoresco paisaje formado por tres lagunas donde se pueden ver los “ullals” (ojos de agua dulce) que manan de forma constante.

PLAYA DE XILXES

Si continuas hacia Castellón pronto verás el desvío a la playa de Xilxes. Esta playa también está alejada de la población, ya que todos estos pueblos no son costeros sino de interior.

Su playa es tranquila, familiar y con un espigón de madera, como una pasarela que se adentra en el mar y  que te permite disfrutar de unas vistas excepcionales.

La pasarela de madera que se adentra en el mar es una estructura muy peculiar de la playa de Xilxes.
Como si estuvieras en la proa de un barco…

Unas palmeras aquí y allá  le dan el aspecto un poco salvaje y diferente de otras playas mediterráneas. El día que paseamos por allí, a pesar de que las nubes amenazaban tormenta, el mar no podía estar más azul. Y es que una de las características de esta playa es el color azul intenso de su mar.

A un lado de la pasarela la playa es de arena y al otro lado de cantos rodados. Puedes caminar tranquilamente por el paseo o acercarte a la orilla  disfrutando del mar en pleno contacto con la naturaleza.

La playa de Xilxes tiene un paisaje diferente de otras playas mediterráneas

Si sigues caminando hacia el norte , dejando siempre el mar a tu derecha te vas adentrando en la siguiente playa de la que os quiero hablar.

PLAYA DE MONCOFA

Esta playa tiene algunas zonas con unas piedras de color rojizo, otras con suaves guijarros y otras con piedras de mayor tamaño. En invierno son solitarias, muy diferentes del verano cuando los chiringuitos que se plantan en su orilla se llenan de jóvenes de los pueblos cercanos que acuden para disfrutar de las noches veraniegas junto al mar.

¿No te parece que es una gozada poder pasear como si toda la playa estuviera esperándote y el mar realizara su espectáculo solo para que tú lo vieras?

Playas solitarias en invierno
Playa de Moncofa de guijarros finos

Tanto en esta playa como en su vecina Xilxes hay unas micro-reservas de flora que están protegidas, pues son plantas que solo crecen en lugares muy especiales como éste, así como tamarindos y palmeras que dan la sensación de que te encuentras en un oasis. A causa de esta característica las urbanizaciones están restringidas y esta circunstancia ha permitido que hoy en día  sigamos conociendo estas playas  salvajes y solitarias.

Y para acabar aquí va mi recomendación. Recuerda, también hay playas de invierno, playas a las que  ir no para tomar el sol, no para disfrutar de un día de verano sino para recorrerlas fuera de la época estival en una excursión de un día, lejos de las aglomeraciones, dejándote mecer por el sonido de las olas o admirando su fuerza cuando rompen sin piedad contra las piedras de su orilla. Y para rematar el día tomate una paella en alguno de sus restaurantes. Será una paella de las de verdad .¡ Pruébala y ya me cuentas!

 

 

 

 

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