EXCURSIÓN DE UN DÍA: LA RUTA DEL AGUA

Qué mejor excursión para un día caluroso de verano que una que se llame «La Ruta del Agua». Esta ruta en concreto va bordeando un río y acaba en un lago con un vistas originales y refrescantes.

La ruta empieza en el mismo centro de la localidad de Chelva, un pueblo a una hora de Valencia , en la comarca de La Serranía y adonde llegas siguiendo la carretera que te lleva a Ademuz.

Vistas del pueblo de Chelva en La Serranía

Pues empezamos a caminar desde la misma plaza de la Iglesia, y desde el principio es muy interesante pues pasas por  los históricos barrios que tiene esta población, donde convivieron árabes, judios, moriscos y cristianos y todavía se mantienen sus barrios con sus características diferenciadoras.

Empezamos la ruta por el barrio árabe de Benacacira, con sus calles estrechas, sus casas encaladas, sus arcos morunos y el lugar donde estaba el zoco y la medina y donde actualmente se encuentra la Ermita de la Soledad. Aun se conserva, desde el s. XI cuando se creó el barrio, la medina musulmana con su trazado intacto. Todo un lujo.

Entrada al Barrio de Benacacira

Continuamos pasando por el Barrio Judío del Azoque. Callejones estrechos, soportales, porches. Da la impresión de un espacio aislado del mundo exterior y la homogeneidad en su trazado evoca la unidad del pueblo judío, que tenía que mantenerse unido para defenderse del exterior.

También, y ya en los alrededores del pueblo y en el s. XIV, se creó la Morería del Arrabal donde se fueron asentando los moriscos y los cristianos que iban llegando a estas tierras. En el centro del Barrio Morisco se erigió la Mezquita de Benaeça, que actualmente es la Ermita de Nuestra Señora de los Desamparados. Paseando por aquí puedes descubrir muestras de  azulejos de los s. XVIII y XIX.

Los Barrios de Chelva están muy bien conservados

Paseando por Chelva harás un recorrido completo por la historia de estas tierras, que siempre ha recibido gentes de otros lugares que venían a instalarse en La Serrania.

Y por último, y después de la conquista de Valencia por Jaume I, se construyó el Barrio Cristiano Medieval, rodeando al Barrio Árabe de Benacacira y de cara al río Tuejar. Ese río, afluente del Turia, es el que nosotros vamos a ir bordeando en la Ruta del Agua.

Solo hay que ir siguiendo la senda que bordea el río.

Una vez salimos del pueblo siguiendo las indicaciones de la Ruta del Agua, cruzamos el río por un puente y llegamos al área recreativa de Molino Puerto, que es una zona de picnic con juegos infantiles. A partir de ahí solo tienes que seguir andando por la senda que va bordeando el río Tuejar,  y preocuparte solo de poner todos tus sentidos alerta para disfrutar del paseo.

Esta excursión es bonita para hacerla en cualquier época del año, ya que en cada estación tiene su encanto. Cuando nosotros la hicimos era otoño y todo el camino estaba cubierto por las hojas caídas de los árboles.

En otoño las hojas de los árboles cubren todo el camino

La vegetación que te rodea, toda ella de ribera como chopos, cañares y baladres, junto a las pequeñas cascadas que te van acompañando todo el camino hace que sea un paseo especial.

El río va formando pequeñas cascadas

Y cuando llegas al final del camino te quedas boquiabierto con lo que te encuentras, es La Playeta, un lugar que en verano se utiliza como zona de baño, y el resto de tiempo es un bonito lago rodeado de altas rocas, por donde se encajona el río.

Si te gustan las excursiones bordeando ríos, también puedes hacer la de los Puentes Colgantes y el Charco Azul en Chulilla, o la de los Charcos de Quesa.

La Playeta

Si quieres hacer la ruta un poco más larga, puedes completarla siguiendo el sendero que asciende levemente hasta llegar al Túnel de Olinches, que es un túnel excavado en la roca por el que discurría el agua que iba desde la presa de Olinches hasta una antigua Central Hidroeléctrica abandonada, por la que también se pasa. Esta Central, La Fábrica de la Luz, es un lugar con historia, ya que gracias a la energía hidráulica que aquí se conseguía, Chelva fue el primer pueblo de la Comarca de la Serranía que tuvo luz eléctrica.

Y si quieres completar la ruta, que es circular, son unas tres horas, pero no tiene mucha dificultad, por lo que se puede hacer perfectamente con niños, siguiendo los consejos sobre cómo salir con niños de excursión  y no morir en el intento.

En todo este camino hay diversos miradores que te dejan ver el río encajonado allá a lo bajo.

La Ruta del Agua te lleva por bonitos rincones

Pues ya tienes una excursión, bastante completa, para hacer en un día,  pues podrás unir la historia de Valencia visitando los barrios de Chelva, con la naturaleza haciendo la Ruta del Agua y la gastronomía probando algunos de los platos típicos de la zona, como el pucherico espeso, las gachas o las migas.

¡Que pases un buen día!

 

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