¿ES BRUSELAS UNA CIUDAD ABURRIDA?

Había leído que Bruselas era una ciudad aburrida. Y yo me preguntaba, ¿pero aburrida por qué? Así que, para poder asegurarlo o rebatirlo de primera mano, decidimos visitarla.

Y así es como la elegí como destino de un viaje de 4 días a finales de octubre. Y la elegí por varias razones. La primera porque había vuelos directos desde Valencia y a buen precio, la segunda porque es un país francófono y me manejo mejor con el francés que con el inglés, y la tercera porque, además de no haber estado nunca en Bélgica, me llamaba la atención el conocer la ciudad donde se encuentra el Parlamento Europeo, que tantas veces había visto en las noticias.

Parlamento Europeo

Así que allá fuimos, preparados a pasar frío y a pasear bajo la lluvia, ya que nos habían dicho que así era allí el clima.

Y nos encontramos con una ciudad un poco caótica, medio en obras, diferente de otras ciudades europeas que conozco más ordenadas, limpias y serenas, y con un tiempo frío pero soleado y sin una sola gota de lluvia.

Pero así es Bruselas. Con coches de policía con las sirenas puestas pasando por las calles a toda velocidad, con bicicletas y patinetes aparcados en cualquier acera o con bolsas de basura esperando a ser recogidas en las esquinas, con edificios de varios pisos totalmente vacíos o sin acabar. Y con la Grand Place más bonita que puedas ver.

¿Y hay muchos turistas? Pues si, aunque solo en la Grand Place y las calles de alrededores. Pero no adelantemos acontecimientos porque ahora voy a contarte mi experiencia de este viaje por si te sirve a ti.

La Grand Place siempre llena de turistas, tanto de día…
…como de noche

1.- ¿Dónde nos alojamos?

Empezaremos hablando del alojamiento. Mi consejo es que te alojes lo más cerca posible del centro histórico y de la estación de trenes ya que, exceptuando cuando vayas a visitar el Barrio Europeo donde se encuentra el Parlamento Europeo y si decides visitar el Atomium, siempre te vas a mover entre la Grand Place y la Estación Central para ir y venir del aeropuerto y para hacer alguna excursión a algún pueblo cercano, como Gante o Brujas o las dos.

Nosotros nos alojamos en el Motel One Brussels, que había visto recomendado en varios blogs cuando buscaba información sobre este destino, y no nos defraudó. Bien situado, precio aceptable y un diseño limpio y moderno que es difícil de encontrar en el centro de algunas ciudades europeas, llenas de hoteles algo antiguos y recargados.

2.- Que ver y hacer en Bruselas?

Y una vez elegido el alojamiento seguiremos hablando de que ver y hacer en Bruselas.
Pues lo primero ponerte un calzado cómodo e irte a ver la enorme Grand Place y el diminuto Manneken Pis. Pasear por las Galerias Reales Saint Hubert y tomarte una cerveza en el Delirium, una cervecería con más de 3000 tipos de cerveza diferentes y con una decoración muy original. Es una parada obligada tanto para la gente de Bruselas como para los visitantes porque tiene el Record Guinness al ser la cervecería con el mayor catálogo de cervezas del mundo.

Y si eres fan de la cerveza y quieres conocer un poco más sobre la cerveza belga deberías hacer este Tour de la cerveza belga por Bruselas donde, además de probar varios tipos de cerveza, podrás entender cómo un país con las dimensiones de Galicia tiene más de 1100 marcas de cerveza.

Además, el pub Delirium tiene, justo enfrente, la Jeanneke Pis, una niña igual de desvergonzada que el Manneken Pis pero más moderna y desconocida.

La versión femenina del Manneken Pis
Un imprescindible es tomarte una cerveza en el Delirium

También tienes que ver la Catedral, que ofrece una bonita imagen con su jardín delantero y su escalinata.

Y todo esto que te he comentado, la Grand Place, el Manneken Pis, las Galerías, la cervecería Delirium y la Catedral, se encuentran en un espacio bastante pequeño ya que, aunque Bruselas es una ciudad grande, lo más típico para ver está concentrado en unas cuantas calles.

Y si quieres que te lo expliquen bien puedes hacer este free tour por Bruselas para que te indiquen los monumentos y plazas imprescindibles de la ciudad.

Catedral de Bruselas

Este mismo recorrido debes hacerlo por el día y por la noche, cambiando la cerveza por unas patatas fritas y un gofre, o mejor dos, porque has de saber que hay dos tipos de gofres, unos llamados de Lieja, más pequeños y crujientes y de forma ovalada (y más parecidos a los que podemos comer en España) y los llamados de Bruselas, más grandes y esponjosos, de forma rectangular. Ambos son igual de sabrosos, aunque a mí me gustaban más los del tipo Bruselas.

Y aunque los gofres los verás con muchos ingredientes encima, fruta, helado, galletas…, a los belgas esto les parece una aberración ya que los auténticos solo deben llevar un poco de azúcar por encima, o como mucho chocolate caliente. Y así es como me gustaban a mí.

Los dos tipos de gofres que tienes que probar

Otra parte de Bruselas también bonita de conocer para alejarnos un poco, aunque no mucho, de la zona de la Grand Place, es la del Mont des Arts, uno de los mejores miradores de la ciudad. Esta es una zona alta, desde donde puedes ver Bruselas con otra perspectiva.

Vista de Bruselas desde el Mont des Arts

Y aquí, en el Mont des Arts, además de la vistas puedes ver un bonito carillón y varios museos, que están en edificios muy interesantes, por lo que aunque no entres a verlos, solo recorrerlos por fuera ya es una gozada, como el Museo Magritte, el de Instrumentos Musicales, y el más impresionante de todos, los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica que son una agrupación de cuatro Museos.
La verdad es que, si tienes tiempo suficiente y si te interesa el arte, seguro que quedarás encantado con la visita.

Museos Reales de Bellas Artes en el Mont des Arts

Y una vez en la parte superior, caminando un poco, te encuentras con el Palais Royal. Este palacio, que es donde vive la familia Real belga, solo puede visitarse en verano, cuando están de vacaciones, pero su aspecto es impresionante.

Palacio Real

El Palacio se encuentra justo al lado del Parc de Bruxelles, un bonito jardín, con algunos kioskos donde poder tomar un tentempié si hace buen día.

Parque de Bruselas en otoño

Además, como en todas las ciudades, lo más chulo es callejear y dejarte llevar, para poder encontrar rincones y edificios curiosos como éste que tiene representado el cuadro más famoso del pintor belga Magritte.

Lo que puedes encontrar callejeando por Bruselas

3.- ¿Y dónde desayunar, comer o cenar?

Pues para desayunar, justo enfrente del hotel, hay dos cafeterías que están bien, una de la cadena Paul y otra de la cadena Leopold, que fue nuestra elegida por lo agradable del local todo decorado con temática de Tintín, uno de los personajes, junto con Los Pitufos, más queridos por los belgas, al ser sus creadores, tanto Hergé como Peyo, ciudadanos de este país.

Cafetería Leopold Café Royal

Y para comer y cenar también al lado de Leopold, y enfrente de Paul estaba el restaurante Beat donde comimos y cenamos en varias ocasiones.

En Bruselas encontrarás comida de todo tipo
…Y también un buen café

Hay que tener en cuenta los horarios de los restaurantes ya que se come y se cena mucho antes que en España, aunque también en nuestro país nos vamos acercando cada vez más a esos horarios europeos. Pero si se te ha pasado la hora de la comida o de la cena, en Bruselas siempre tendrás algún puesto callejero para tomarte unas patatas fritas, un bocadillo o unos gofres.

4.- Y ¿vale la pena ir a ver el Atomium?

Pues yo te diría que sí. Para ir a ver el Atomium hay que salir del centro de la ciudad, pero lo puedes hacer cogiendo el metro de la línea 6 direccion Heysel.

Esta escultura enorme,  que imita la estructura de un cristal de hierro a tamaño gigante, se hizo para la Exposición Universal que se celebró en Bruselas en 1958, y fue planeada para permanecer seis meses. Pero al convertirse en una atracción de primera categoría se decidió no demolerla, que es lo mismo que pasó en París con la Torre Eiffel.

Y fue una buena idea ya que se ha convertido en un icono de Bruselas.

El Atomium, un icono de Bruselas

Se puede entrar y recorrer algunas de sus nueve esferas, aunque nosotros no lo hicimos, ya que pensamos que lo impresionante era verla desde fuera y contemplar la enormidad de cada una de sus esferas, pero si quieres entrar aquí te dejo el enlace para sacar las entradas.

También junto al Atomium está el Parque Mini-Europa, muy interesante de ver, sobre todo si vas con niños.

Impresiona verla desde fuera

Lo que también es muy agradable, y por eso os recomiendo que vengáis hasta aquí, es poder pasear por el Parque de Laeken, que es junto al que se encuentra el Atomium.

Este parque es ideal para recorrerlo con calma y dejar por un momento el agobio de la gran ciudad. En otoño estaba precioso con todo el suelo tapizado de hojas.

Parque de Laeken, junto al Atomium

5.- Visitar el Parlamento Europeo es un imprescindible

Uno de los motivos por los que había elegido Bruselas era para conocer el Parlamento Europeo, por lo que nosotros utilizamos una mañana para visitar el Barrio Europeo, donde se encuentra el Parlamento y otros edificios similares.

Cogimos cita para visitar el Parlamento y el Parlametarium ya que, aunque los dos sitios son gratuitos, tienes que registrarte y pedir cita previa. Aquí te dejo la página donde puedes hacerlo.

En la visita al Parlamento visitas el Hemiciclo, algo imprescindible de ver si estás por aquí, y con una audioguía te van explicando algunas curiosidades.

Hemiciclo del Parlamento Europeo

Pero a mí también me gustó mucho la visita al Parlamentarium, un Museo interactivo donde vas aprendiendo sobre la historia de la Unión Europea y cómo se han ido integrando los diferentes países, hasta ser en este momento como es.

También puedes conocer los datos de los eurodiputados de los distintos países y muchas cosas más. Es una visita amena y muy educativa. De esas que a mí me gustan para poder decir «nunca te acostarás sin saber una cosa más».

Y si quieres conocer más curiosidades de este barrio puedes hacer este Free Tour por el Barrio Europeo. 

Algunas imágenes del interior del Parlamentarium

 

Y llegado este momento no me puedo callar la parte negativa de todo esto, y tengo que dar mi opinión, que es simplemente la mía, sobre lo que me pareció este moderno barrio, el Barrio Europeo. Edificios enormes de oficinas con diseños modernos todos acristalados, totalmente vacíos, embajadas y consulados de países repetidas, la del país, como en todas las capitales, y las europeas, para ser utilizadas muy pocos días al año. Reuniones de europarlamentarios de distintas comisiones, con todo el gasto que conlleva, con lo fácil que es hoy en día comunicarse online, evitando desplazamientos, dietas etc… Multitud de traductores, secretarios, chóferes que solo son necesarios algunos días. No sé, me pareció un gasto excesivo para el momento en el que estamos.

Barrio Europeo de Bruselas

Soy una firme defensora de la Unión Europea, y de hecho me encanta sentirme europea, porque así lo siento,  y estoy segura de que es necesaria la unión para poder competir con el resto de potencias mundiales, pero creo que habría alguna manera de disminuir el enorme gasto que a mí me dio la sensación que este Parlamento Europeo conlleva.

Porque ésta es una de las tres sedes que tiene la Unión Europea. La de Bruselas es la más grande pero también está Estrasburgo y Malta, que es la sede más pequeña.

Bueno, pues después de daros la chapa con mis opiniones seguimos con el viaje, ya que otro día queríamos conocer alguna otra ciudad belga, y al final elegimos Brujas. Pero eso ya os lo cuento en otro post.

Y tú ¿conoces Bruselas?. ¿Te parece una ciudad aburrida?

 

 

 

 

 

 

 

 

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