EN EL LADO FRANCÉS DE LOS PIRINEOS: EL BEARN, LA TIERRA DE LOS MOSQUETEROS

Y volvemos a la montaña. En esta ocasión queremos matar dos pájaros de un tiro: visitar Canfranc, con su estación recién restaurada, de la que hablaré en un próximo post, ya que ella sola se merece un post enterito, y visitar una zona de los Pirineos franceses que no conocíamos.

Así que, después de dormir en Canfranc-Estación, dirigimos nuestro coche hacia el otro lado de los Pirineos, cruzando el puerto de Canfranc. Por cierto, y como muy bien nos recomendaron en el Hotel Santa Cristina, donde dormimos, si tienes tiempo cruza el puerto de Canfranc por carretera y no por el túnel, que además es de pago. Es una ruta muy bonita y cómoda.

En lo alto del puerto de Canfranc

Pues una vez alcanzado el alto de Canfranc ya estamos en Francia, en los Pirineos bearneses, en la región del Béarn, cuna de los míticos mosqueteros, Athos, Porthos y Aramis.

Verdaderamente el Bearne es una región peculiar y compleja, una región fronteriza que durante algunos siglos fue independiente y durante otro periodo llegó a formar parte del Reino de Navarra, por lo que es una región francesa con un pasado histórico propio, lo que le confiere una fuerte personalidad. Su capital es Pau.

Es una zona rodeada de montañas pero menos escarpada que la parte española de los Pirineos, con la que linda, con grandes planicies surcadas por ríos tranquilos, con castillos, abadías y pueblos medievales.

Si te gustan los paisajes bucólicos, tranquilos, auténticos  y muy poco turísticos éste es tu lugar, porque aquí te tienes que adaptar a las costumbres de los lugareños, ya que poco hay enfocado al turista, a los forasteros.

Tranquilidad y sosiego es lo que te encuentras en esta zona pirenaica

La región del Bearn consta de tres valles prepirenaicos: el Valle de Aspe que cruza a España por Somport, el valle de Barétous al que se llega por el Roncal, ya en Navarra, y el valle de Ossau, que es el que recorrimos nosotros, cruzando el Puerto del Portalet, más allá de Candanchú. Estos tres valles forman el Alto Bearne.

Y en ese recorrido por el valle de Ossau, hasta llegar a Oloron Saint Marie paramos en los pueblos de Lescun y de Sarrance.

Lescun está a los pies del circo de Lescun, y para llegar a él te tienes que desviar unos cuantos kilómetros de la carretera principal. Es un pueblecito típico de montaña, rodeado de altos picos, con sus casas de piedra y una coqueta iglesia. Aqui se experimenta una sensación de sosiego y tranquilidad, difícil de conseguir en otro lugar.

Lescun, en el Valle de Ossau
Sarrance

El otro pueblo que visitamos este primer día en territorio francés, fue Sarrance. En este pueblo, que se encuentra al lado mismo de la carretera, lo principal es el Monasterio de Sarrance, ubicado en el centro de la localidad. El silencio de sus calles y las bonitas puertas azules de sus casas es lo más destacable de este pueblo creado alrededor del Monasterio.

Tal vez el hecho de que encontráramos tan tranquila toda la zona fue porque la visitamos en septiembre y entre semana pero, cierto es también, que el primer día casi nos quedamos sin comer, ya que se come sobre las doce del mediodía y todos los  sitios donde preguntábamos ya tenían cerrada la cocina, por lo que acabamos comiendo en un McDonalds de la ciudad más grande de la zona: Oloron Saint Marie.

Los demás días, una vez nos pusimos el chip de comer a las doce del mediodía y cenar a las siete de la tarde, comimos y cenamos genial, en unos sitios encantadores, ¡aunque tuvimos que esforzarnos para encontrarlos!.

Ruta del primer día en los Pirineos franceses

Este es el mapa del recorrido que hicimos el primer día:

Habríamos querido visitar, muy cerquita de la frontera, el Fuerte del Portalet, construido por los franceses para impedir la invasión de las tropas desde España y que da nombre al puerto de montaña que se pasa cuando entras en Francia, pero en estos momentos está en pleno proceso de rehabilitación y nos tuvimos que conformar con verlo desde la carretera.

Creo que lo vuelven a abrir para visitas el 1 de abril de 2024 así que, si tienes ocasión visítalo, pues tiene una historia muy interesante, además de las espectaculares vistas que hay desde allí, hacia los Pirineos. Aquí te dejo el enlace del Fuerte del Portalet, con toda la información para visitarlo.

Respecto al alojamiento, habíamos reservado una habitación en el Chateau de Heaas, muy cerquita de Oloron Saint Marie, en la carretera que va hacia La Pierre Saint Martin, la única estación de esquí de esta zona, ya en el Pais Vasco.Francés, y a la que se llega pasando por el pueblo de Aramits. Porque tenéis que saber que los nombres de los tres mosqueteros eran los del pueblo donde nacieron, y así existe el pueblo de Porthos, el de Aramits y el de Athos- Aspis, los tres pueblos por esta zona.

Entrada a nuestro alojamiento en Féas

Cuando llegamos nos recibió la dueña del Chateau, para enseñarnos las instalaciones. La experiencia de estar en un alojamiento de este tipo estuvo bien, diferente pero bien. El castillo, más bien una casona enorme, tenia tres habitaciones, llamadas ¡como no!, Athos Porthos y Aramis. Nosotros estábamos en la Porthos. 

Chateau de Heaas, en el Béarn

La primera noche éramos los únicos huéspedes, junto con los dueños del Chateau que también vivían allí. Pero lo realmente estupendo era el desayuno, completamente casero: croissans, mantequilla, zumo casero… todo servido en una elegante vajilla y en una terracita junto a una piscina y con vistas hacia todo lo que abarcaba la vista.

Piscina y terraza donde servían el desayuno

Después de dormir muy confortablemente y desayunar de maravilla decidimos que es lo que íbamos a visitar. Os pongo el mapa de lo que recorrimos el segundo día para que os hagáis una idea de la zona que era.

Ruta del segundo día en la region del Bèarn

¿Y qué lugares hay por aquí para visitar?  Pues lo primero que vimos fue el Chateau de Mauleon, una fortaleza del S. XI, catalogada como Monumento Histórico, y desde donde se tienen unas buenas vistas del pueblo de Mauleon-Licharre.

Chateau de Mauleon

Y lo último que vimos, ya de vuelta al alojamiento, fue el conjunto de L´Hôpital-Saint-Blaise, con una preciosa ermita románica,  por donde pasa el Camino de Santiago, a su paso por el País Vasco-Francés.

Conjunto de L´ Hôpital de Saint Blaise

Este conjunto de iglesia y hospedería fue fundado por la Orden de los Caballeros Hospitalarios del Camino de Santiago, quedando solo en pie la ermita con una mezcla de arte románico navarro e hispano-musulmán muy curioso de ver.

Portada de la ermita de Saint Blaise

Y enfrente de la ermita, cruzando un sencillo puente de madera, hay unas sendas que te adentran en el bosque y por donde pasa el Camino del Piamonte, una variante poco conocida de la ruta jacobea, que va desde Narbonna, bordeando los Pirineos, pasando por Carcasonne, Lourdes y Oloron Saint Marie y finalizando en Saint Jean Pied de Port, que es donde empieza el Camino Francés del Camino de Santiago.

Si te interesa conocer mejor esta original ruta jacobea, el Camino del Piamonte, que está bien señalizada y coincide con el GR 78, recorriendo preciosos parajes de los Pirineos, te dejo este enlace.

Sendero del Camino del Piamonte, la ruta jacobea que pasa por Francia

Pero lo realmente bonito de esta zona es ir recorriendo sin prisas sus estrechas carreteras, disfrutando del paisaje y del sosiego que te impregna. E ir parando en los pueblos por los que vas pasando.

Nos gustó mucho Sauveterre de Béarn, con su fortaleza con vistas al río Gave d´Oloron, al que cruza un puente fortificado que era, en la Edad Media, la salida hacia Navarra, llamado Puente de la Leyenda.¿ Y qué leyenda era esa? Pues una referente a una viuda de un noble, acusada de un grave delito y que fue salvada de morir por intervención divina. De esos «juicios de Dios» que se hacían en la Edad Media.

 Por cierto, la Vuelta Ciclista a España, ¡si, a España!, salía de este pueblo el día siguiente al que nosotros estuvimos. 

Vistas del Puente de la Leyenda desde la fortaleza de Sauveterre de Béarn

El paisaje que se quedó en mi retina: Salies de Bearn, la ciudad de la sal

Pero sobre todo nos gustó Salies de Bearn, la ciudad de la sal. Y nos gustó tanto por el pueblo en si como por su historia. Es el típico pueblecito francés que nos encantó y donde comimos de maravilla en el Bistrot Quatre Grains.

Salies de Béarn tiene una historia muy curiosa que tiene que ver con el descubrimiento de las minas de sal, que ya hicieron famoso este pueblo en la antigüedad, porque desde el siglo XI hay indicios de que aquí se utilizaba la sal para preservar los alimentos.

La verdad es que la fuente de agua salada que hay en su subsuelo, diez veces más salada que la del mar, ha dado y da riqueza a los vecinos de esta ciudad, porque desde 1587 los únicos que pueden comerciar con esta sal son los habitantes de Salies de Béarn.

Salies de Béarn

En el siglo XIX se abren los baños termales, muy apreciados por la alta burguesía, tanto francesa como española, y se abre también un casino y una estación de tren. Estos baños aun están en funcionamiento en la actualidad.

No puedes dejar de ir a la Place Bayàa donde está la cripta en la que se encuentra la fuente de agua salada y descubrir al jabalí que dió nombre a una leyenda muy curiosa.

Cuentan que en la Edad Media un jabalí herido por unos cazadores se escondió por estos parajes. Después de un tiempo lo encontraron muerto pero perfectamente conservado, y así encontraron esta fuente de agua salada que es el tesoro de los habitantes de Salies de Bearn.

Pero lo realmente curioso de esta leyenda es que el jabalí dijo cuando le encontraron: «Si no hubiera muerto allí, nadie viviría aquí». Y el jabalí junto con sus últimas palabras es lo que nos espera en la Place Bayàa de Salies.

La Leyenda del jabalí en Salies de Bearn

Y aunque al principio del post os comenté que nos costo encontrar sitios para comer o cenar ,mira lo a gusto que cenamos en el pueblo de Aramits, en una terracita junto a un rio. ¿Se puede disfrutar más de la tranquilidad de estos bonitos pueblos franceses?

Cenando con bonitas vistas

¡No será la última vez que cruzaremos los Pirineos para visitar su lado francés! ¿Conocías esta zona de Francia?

 

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