granada desde la alhambra

ELIGIENDO POR UN DESTINO POLIVALENTE: GRANADA

Solo tenemos 4 días libres. Es Marzo.”Vamos a esquiar, ¡no! yo quiero ir a la montaña, ¡no! mejor visitar una ciudad” ¿Donde ir cuando cada uno de los viajeros quieren utilizar sus días libres haciendo cosas tan dispares como esquiar, estar por la montaña o visitar una ciudad?

Pues yo conseguí solucionarlo y que los tres estuvieramos felices con el destino elegido.  Fuimos a Granada y nos desplazamos un dia a Sierra Nevada y otro día a las Alpujarras. Además pudimos visitar la Alhambra, que es un lugar que, por muy turistico que sea, un buen viajero debe visitar al menos una vez en la vida ¡y si puede ser dos pues mejor!

No hace falta que os diga lo bonito que es Granada. Es una ciudad que responde a todos los tópicos que podemos tener de las ciudades andaluzas, pero además es moderna, universitaria, por lo que en su Centro se juntan los lugares típicos y tópicos donde van los turistas  y los lugares donde van los jóvenes de marcha.

Ascensores en el hall del hotel

 

A veces en las ciudades es difícil elegir un hotel por la gran cantidad de oferta  que hay, así que por si os sirve os diré en cual estuvimos nosotros, muy cerca de la Catedral, muy bien de precio y con un hall espectacular:El Granada Center.

Es un hotel céntrico, moderno, en la zona universitaria.  Nosotros nada más llegar aparcamos el coche y fuimos a pie a todos los sitios que queríamos ver en Granada.

Una de las cosas que queríamos hacer en este viaje era pisar nieve y esquiar. Y pusimos rumbo a Sierra Nevada. Era la primera vez que esquiábamos en esta estación de esquí.

No estuvo mal pero nos sigue gustando más Andorra, nuestro lugar preferido desde hace muchos años para esquiar. ¡Aunque al menos pudimos  matar el gusanillo del esquí!

 

Esquiando en Sierra Nevada

Otro día nos  fuimos a las Alpujarras. El día que fuimos había mucha niebla. Aún  se veían más blancos los pueblos de la Sierra: Lanjarón, Capileira, Pampaneira y Trévelez.

De Capileira parten los caminos para ir hasta el Mulhacén y el Veleta, las montañas más altas de la Península Ibérica. Y así, con la niebla cada vez más baja y un agua muy fina cayendo sin parar llegamos a Trévelez.

La niebla va bajando por la Sierra de las Alpujarras…

Trévelez, encaramado en las faldas del Mulhacén, es el mejor sitio para tomar jamón porque tiene un clima estupendo para secarlos y muchos lugares para comérselo al lado de la chimenea junto con una sopita de la tierra.

Secadero de jamones en Trévelez

Nosotros lo hicimos en el Restaurante El Chorrillo, donde junto a un buen plato de jamón tomamos migas y el plato alpujarreño. Lo cierto es que después de esta comida uno tiene las suficientes calorías para soportar el frío del exterior.

Migas y plato alpujarreño en Trévrelez

Hace tiempo que quería ir a Las Alpujarras. Era un destino que tenía pendiente. Pero lo que me acabó de decidir para visitar ese trocito de Sierra fue leer el libro “Entre limones: historia de un optimista ” de Chris Stewart, ex-batería de Génesis, que un día, hace ya muchos años, decidió venirse a vivir con su mujer y su hija a las Alpujarras, a un cortijo llamado “El Valero”, que como él mismo cuenta en su libro, es “un auténtico parche  de  montaña lleno de aceitunas, almendros y limones, asentado en el lado  equivocado de un rio, con ninguna vía de acceso ni abastecimiento de agua ni electricidad”.

El libro es a ratos divertido y otros ratos amargo, pero  te deja con ganas de visitar esta parte de Granada que le hizo dejarlo todo y venirse aquí a vivir, a la ladera sur de Sierra Nevada.

El paisaje que se quedó en mi retina.- Las teterías

En la calle Calderería Nueva te sientes como en un zoco. Se ve claramente el pasado árabe de Granada. Los colores de los pañuelos, de las lámparas y el decorado de las teterías te llenan la retina.

Calle Calderería Nueva
Callejeando por el Albaicín…

 

Estamos en el barrio del Albaicín. Todo es color y calles estrechas, cuestas zigzagueantes y casas típicas, los cármenes, con su huerto y su jardín. Arquitectura árabe cien por cien conservada desde hace más de  mil años. Este barrio fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad , por la Unesco en 1994.

Es un privilegio poder pasear y perderse por sus callejuelas, por la calle Elvira, por el Paseo de los Tristes, la Cuesta del Chapiz, el Carril de las Tomasas,,, y así, callejeando, llegar hasta el mirador de San Nicolás, donde se dice que se ve la puesta de sol más bonita del mundo.

Y cuando llegas allí se te pasa todo el cansancio acumulado  por el esfuerzo de subir tantas calles empinadas al ver La Alhambra  en todo su esplendor, al alcance de tu mano. Precioso si llegas con las primeras luces de la noche. Comprendes porqué lloró Boabdil ante la pérdida de tal maravilla.

 

La Alhambra desde el Mirador de San Nicolás

Para bajar del Albaicín volvimos por la Carrera  del Darro, una de las más antiguas de Granada y que tiene restos de casas árabes. Va bordeando el río del mismo nombre. Un paseo tranquilo, relajado, donde te parece estar a kilómetros del ajetreo de la ciudad.

Arquitectura morisca en el Albaicín

Pero lo que más me gusto fueron las teterías, tan morunas, tan acogedoras. Estupendas para descansar  después de haber pateado la ciudad o para retomar fuerzas para seguir pateandola.

Las teterías en Granada son tan morunas, tan acogedoras…
Croquetas de morcilla en        Restaurante Carmela

Y como no podíamos estar en Andalucía y no tomar tapas, para cenar fuimos a un restaurante que nos habían recomendado: Carmela, un lugar con tapas innovadoras.

Si vais allí no dejéis de probar sus croquetas de morcilla con cebolla caramelizada , están para chuparse los dedos. Y por supuesto sus berenjenas fritas con miel de caña, un plato muy típico de esta zona de Andalucía.

Y para acabar ¡qué os puedo decir de La Alhambra que no se haya dicho ya!. Os voy a dejar unos cuantos rincones de sus jardines que me parecieron realmente bonitos y os propongo un reto, que intentéis encontrarlos cuando vayáis. Porque tenéis que ir. No se puede pasar por esta vida sin haber visto la Alhambra.

¡Pero acordaos antes de sacar las entradas por internet u os arriesgáis a quedaros en la puerta!

 

Rincones encantadores de los Jardines de La Alhambra. Recórrelos sin prisas disfrutando de sus vistas, del sonido del agua. ¡Y haciendo una fotografía tras otra!

¿Los has encontrado? Mándame otros rincones que te hayan gustado a ti y continuaremos con el reto.

 

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