ELIGIENDO POR PISAR NIEVE: EL PARQUE NACIONAL DE AIGÜESTORTES

Durante muchos años hemos aprovechado los días que tenemos vacaciones en Valencia por la fiesta de Fallas para irnos a esquiar a Andorra.

Pero desde hace un tiempo, y por una lesión de rodilla, ya no puedo esquiar, por lo que en años anteriores hemos aprovechado estos días para visitar otros lugares, pero ya teníamos “mono”  de pisar nieve y de vivir de nuevo ese ambiente que se crea en una estación de esquí, por lo que este año hemos decidido ir a la Vall de Boí, hacer alguna excursión por el Parque Nacional de Aigüestortes y tomarnos un café en la terraza de la estación de esquí de Boí-Taull.

La Vall de Boi desde el Mirador de la Santeta en Taull

Y eso hicimos y así hemos “matado tres pájaros de un tiro”: Hemos pisado nieve, mucha, hemos hecho turismo cultural visitando las ermitas románicas del Valle, preciosas, y hemos vivido el ambiente esquiador que echaba un poco de menos.

Estación de esquí Boí-Taull

Nos hemos alojado en Taüll, el pueblo más al fondo de la Vall de Boí, en el Hotel El Rantiner, un bonito hotel de montaña, supercuidado, en una habitación abuhardillada con vistas privilegiadas hacia las montañas y hacia la Iglesia de Sant Climent, icono del Valle. ¡Todo un privilegio poder despertarte con estas vistas!

Vistas desde la ventana abuhardillada de nuestra habitación
Habitacion en el hotel El Rantiner de Taüll

Pero lo mejor del hotel fueron sus empleados, todos amabilísimos, pendientes de todos tus deseos y dándote muy buenos consejos. Gracias a ellos, que nos aconsejaron llevarnos un picnic para comer y nos lo prepararon, pudimos pasar un día fantástico en la excursión por Aigüestortes, sin prisas por volver.

Gente que ama su pueblo y, sobretodo, que ama su trabajo. Muchas gracias a todos los trabajadores del Hotel El Rantiner por hacernos la estancia tan, tan, agradable.

El Rantiner, nuestro acogedor hotel en Taüll

La Vall de Boí es un valle escondido en el corazón de los Pirineos, quizá por eso, por su situación aislada de todo, es por lo que ha podido mantener su esencia, sus paisajes y sus ermitas románicas tal y como eran en el s. XI cuando se construyeron.

Ermita de Sant Climent de Taull vista desde el hotel

Nosotros  recorrimos todos sus pueblos para visitar las  ermitas románicas que tienen cada uno de ellos. Pero ese itinerario ya lo contaré en otro post. Hoy nos vamos a centrar en la excursión que hicimos al Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici.

La entrada a Aigüestortes está nada más pasar la localidad de Boí. Es el único Parque Nacional de Cataluña, ya que nos encontramos en la provincia de Lérida, y está dividido en dos sectores: el de Aigüestortes al que se accede desde la Vall de Boi y el de Estany de Sant Maurici al que se accede desde la localidad de Espot.

El río Sant Nicolau nos acompañará en toda la excursión por el Parque

Por la época en la que estábamos, Marzo, el Parque estaba cubierto por la nieve, y  aunque nos salió un día soleado, los accesos al Parque en vehículo particular estaban cerrados. Pero eso es un atractivo más de la excursión de hoy, el hecho de que hay unos taxis que, desde Boí, te adentran hasta el Planell d´ Aigüestortes y así cualquier recorrido que hagas lo empiezas desde el interior del Parque.

Parque Nacional de Aigüestortes en invierno

 

Nosotros decidimos hacer el recorrido que va desde donde te dejan los taxis hasta el Estany Llong. Pero aunque no seas de mucho andar, allí mismo en el Planell d´ Aigüestortes, además de un precioso mirador, está la Ruta de las Pasarelas que es un camino adaptado con pasarelas de maderas por el que puedes darte una vuelta por el bosque, cruzar ríos y deleitarte con la sensación de estar rodeado por altas montañas, sin tener que hacer demasiado esfuerzo. El recorrido es circular, tiene sobre 1´5 Km. sin desnivel, y se puede realizar en alrededor de una hora. Es estupendo que todo el mundo, gente mayor, en silla de ruedas o con  cochecitos de niño pueda disfrutar de este bonito paisaje pirenaico.

Itinerario adaptado  en el Planell de Aiguestortes
Ruta de las Pasarelas

Bueno, pues nosotros después de pagar el taxi, 5´25€ por persona, y colgarnos nuestras mochilas con el picnic que nos habían preparado en el hotel, emprendimos camino, pisando al fin la nieve, hacia el Estany Llong.

Pisando nieve por el camino que lleva al Estany Llong

Habíamos tenido dudas sobre si podríamos hacer la ruta sin raquetas de nieve, por lo que lo preguntamos y como nos dijeron que no hacían falta no las alquilamos, pero si hay más nieve también debe ser divertido hacer esta ruta con raquetas de nieve. En otra ocasión será.

El camino, de unas dos horas de ir y otras tantas de volver, es cómodo, con poca pendiente, bordeando el río hasta que llegas al Prats d´ Aiguadassi. Aquí empieza una subida, no exageradamente fuerte, de unos 15 minutos que te lleva al refugio y 5 minutos después al Estany Llong, nuestro destino.

Carteles en la ruta. Desde aquí empieza una subida hasta el Estany Llong
Refugio de Estany Llong, construido en 1945

A 5 minutos del refugio se encuentra el lago, que en estos momentos estaba totalmente helado y cubierto de nieve, igual que todos los alrededores. Aquí, al lado del lago, nos encontramos a 2000 metros de altitud.

L´Estany Llong helado
Volviendo de l´Estany Llong

Pensamos en la cantidad de agua que llevará el río cuando empiece el deshielo. Por aquí se ve agua por todas partes. Por eso, para poder atravesar el Prats d´ Aiguadassi , por donde el río se bifurca en muchos ramales, hay unas pasarelas de madera que te permiten atravesarlo sin mojarte, tanto en invierno como en verano, cuando el deshielo todavía llenará con más agua todos los rincones del Parque.

Pasarelas de madera en el Prats d´Aiguadassi

Aquí mismo, en el Prats d´ Aiguadassi, paramos a comer. Después emprendemos el camino de vuelta pues empezamos a ver a los lejos unas nubes negras que se aproximan rápidamente.

En esta ocasión no he podido elegir el paisaje que se quedó en mi retina ya que, aunque tanto a la ida como a la vuelta no dejamos de intentar captar con nuestras fotos el paisaje que nos rodea, eso en la naturaleza no es fácil. Al final lo que hacemos es respirar hondo, abrir bien los ojos, quedarnos con la sensación de felicidad del día de hoy y guardar todos esos recuerdos en la retina.

Nubes negras que se van aproximando rápidamente…

Al fin, tranquilamente, llegamos a la parada de taxis. En esta época los últimos taxis salen a las 5 de la tarde. Cuando llegamos nos tenemos que esperar para ver si llegan más excursionistas, y cuando ya somos 6 nos volvemos hacia Boí.

Lugar donde te dejan y te recogen los taxis

En el camino de vuelta podemos comprobar el amor y el cuidado que tienen al Valle estas personas que trabajan aquí, porque el conductor de nuestro taxi, además de ir sorteando a los varios sapos que estaban cruzando la carretera, frenó la furgoneta y bajó a recoger un brick vacío de zumo que alguien había tirado al suelo, y se lo guardó para tirarlo en una papelera. Si todos hiciéramos lo mismo nuestras ciudades y nuestros montes estarían  mucho mas limpios.

Y llegamos ya a Boí, le pagamos otros 5´25€ por persona al taxista y volvemos cansados, pero contentos, a nuestro hotel. El lugar donde te dejan y te recogen los taxis está junto a la Ermita Románica de Sant Joan de Boí , una de las 9 ermitas que vamos a visitar mañana.

Lugar de Boí donde te recogen y te dejan los taxis, junto a la ermita de Sant Joan de Boí.

Aún nos da tiempo a disfrutar de los últimos rayos de sol en la terracita del hotel. Al día siguiente haremos la ruta por las ermitas románicas y visitaremos los pueblos que forman el valle. Pero eso ya os lo explicaré en otro post.

Aprovechando los últimos rayos de sol en la terraza del hotel

Otro lugar por el que se puede acceder al Parque es por la Presa de Cavallers. Nosotros fuimos a visitarla el día que ya nos volvíamos hacia Valencia. El tiempo había dado un giro de 180 grados y ese día apareció nevando, en contraste con los soleados días que habíamos pasado. Para ir a la presa de Cavallers tienes que seguir dirección a Caldes de Boí, un Balneario que en verano estará muy animado pero que en estos momentos, cerrado como estaba y con la nieve cayendo, parecía el escenario ideal para rodar una película de misterio.

Balneario de Caldes de Boí en invierno

La carretera llega justo hasta los pies de la presa y realmente impresiona estar bajo esa gran muralla de cemento, esos contrafuertes anclados a las rocas. Esta presa fue construida en el año 1960 a casi  2000 metros de altitud y aquí mismo es donde nace el río  Noguera de Tor, que luego recorrerá todo el Valle.

A los pies de la Presa de Cavallers

Desde aquí también se debe tener una bonita vista del valle, pero la nieve cayendo solo dejaba intuir las altas montañas que nos rodeaban. De este lugar salen otras excursiones para recorrer el Parque y también se accede a otro refugio, pero visto el día que hacía, frío y con nieve, nos conformamos con ver el paisaje desde el coche.

Éstas son algunas de las excursiones  que hicimos por el Parque Nacional de Aigüestortes, pisando nieve como era nuestro deseo. En verano el paisaje debe ser diferente, pero nos gustó verlo así con las cumbres blancas y los pequeños copos de nieve cayendo a tu alrededor.

Paisaje desde la Presa de Cavallers

Nosotros habíamos estado aquí hace unos 30 años y poco ha cambiado del paisaje. Todavía no existía la estación de esquí ni el pueblo que se construyó después para dar cabida a todo el turismo que iba a traer la estación, el Pla de l´Ermita.

Pero da gusto comprobar que hay lugares que se mantienen gracias a los esfuerzos de los habitantes de estos pueblos que quieren conservar su esencia y su identidad, con las casas de paredes de piedra y de tejados de pizarra y con sus tradicionales fiestas  llamadas Fallas. Si, con el mismo nombre de las nuestras de Valencia, pero muy diferentes. Ya os lo contaré.

Os dejo con la imagen que nos arropó todas las noches que pasamos aquí, la que veíamos antes que el cansancio y el silencio que nos rodeaba hiciera que durmieramos estupendamente.

Ermita románica de Sant Climent de Taull

 

 

 

2 comentarios en “ELIGIENDO POR PISAR NIEVE: EL PARQUE NACIONAL DE AIGÜESTORTES

    1. La verdad es que cualquier lugar de los Pirineos es fantástico para pasar unos dias, pero los pueblos y las ermitas de La Vall de Boí, tienen un encanto especial. Y además, como muy bien dices, este viaje nos evoca calma, paz y naturaleza.

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