ELIGIENDO POR LA HISTORIA: BERLIN (I)

Hace tiempo que teníamos ganas de hacer este viaje. Nos causaba curiosidad  conocer esta ciudad, Berlín, que hace tan solo 72 años quedó destruida totalmente en la Batalla de Berlín  que puso fin a la Segunda Guerra Mundial. Por poco que te interese la historia seguro que has visto alguna película o algún reportaje o has leído algún libro que estaba ambientado en esta época.

Así que allá fuimos, aprovechando que Ryanair había ampliado destinos desde Valencia y uno de ellos era Berlín. No llegamos en muy buen momento, ya que apenas unos días antes había habido un atentado en el aeropuerto de Bruselas y estábamos todos un poco en alerta.

Pero bueno, nosotros llegamos a Berlín dispuestos a empaparnos de la historia de esta ciudad que hace menos de 30 años estaba dividida en dos por un muro.

Todo en Berlín es grande. Las avenidas, los jardines, los monumentos restaurados como la puerta de Brandeburgo, los monumentos nuevos, como el Monumento del Holocausto, los Museos, las plazas…  y desde luego, lo que realmente asombra es cómo en esta ciudad apenas se nota que estaba totalmente destruida  y en ruinas no hace tantos años.

Puerta de Brandenburgo

Cuando ves fotos de cómo estaban algunos monumentos: la Puerta de Brandeburgo, la Catedral, y ves cómo están ahora, como si no les hubiera pasado nada, entiendes la capacidad de recuperación que ha tenido este país.

Catedral de Berlín

Y aunque ya no está el Muro aún se notan  las diferencias entre el Berlín Este y el Berlín Oeste. Es una sensación  más que otra cosa, aunque es cierto que los edificios son diferentes, las calles son diferentes. Son como dos ciudades distintas.

Mapa de Berlín al finalizar la II Guerra Mundial

Porque  hay muchos Berlines. El de los judíos, con su barrio y cementerio judío, y su “Monumento del Holocausto” donde se rinde homenaje a los judíos víctimas del Holocausto. El Berlín del Muro, con la East Side Gallery, el Checkpoint Charlie y los ladrillos que hay por el suelo que indican por dónde iba el Muro.

Cementerio judío

El Berlín Oriental con la Alexanderplatz y su Fernsehturm, la Torre de televisión más alta de Europa y las grandes avenidas. El Berlín subterráneo con los bunkers, las torres antimisiles y las estaciones fantasma de metro.

Alexanderplatz

Y tampoco podemos olvidar el Berlín del régimen nazi, la parte más negra de la historia y cuyo mayor exponente es la “Topografia del Terror”, un Centro de Documentación ubicado en las antiguas dependencias de la Gestapo y de la temida S.S. donde por medio de paneles se narra la historia del aparato de seguridad de Hitler. Hay tanta cantidad de material que nosotros volvimos dos veces aprovechando que la entrada era gratuita, como en muchos sitios de Berlín. No cabe duda de que si se desea aprender sobre  lo que tiene que ver con el régimen nazi de manera simple y didáctica, éste es el lugar indicado.

El paisaje que se quedó en mi retina: La cúpula del Reichstag

Berlín debe ser el paraíso para un arquitecto. En pocas ciudades, al menos de Europa donde parece que ya esta casi todo hecho, habrá habido una ciudad donde se hayan hecho tantos proyectos arquitectónicos de todo tipo, y uno de los más impresionantes es el Reichstag, que es en la actualidad el lugar donde se reúne el Parlamento alemán, el Bundestag.

Reichstag, sede del Parlamento alemán

Al final de la Segunda Guerra Mundial, en la batalla de Berlín, el Reichstag se quedó en estado de semirruina y rodeado de escombros. Más adelante el Muro pasaba pegado a sus paredes.

No fue hasta 1991 cuando se decidió que el Reichstag volviera a ser la sede del Parlamento Alemán, unos meses después de haber trasladado la capital de Bonn a Berlín. Pero antes del traslado del Parlamento y del Gobierno querían que el edificio se modernizara y se realizó un concurso público, quedando tres finalistas, uno de ellos Santiago Calatrava y otro  Norman Foster, que fue el que finalmente ganó.

Yo tenía claro desde que decidimos visitar Berlín que tenia que subir a la cúpula del Reichstag, ya que Norman Foster es uno de mis arquitectos preferidos, junto a Frank Gehry, el arquitecto del Guggenheim de Bilbao.

Cúpula del Reichstag de Norman Foster

La visita a la cúpula es gratuita pero tienes que haber pedido hora por anticipado en su página de internet ¡en alemán o en inglés! Menos mal que existe el google translator.

Una vez allí a la hora que te han dado y después de revisarte concienzudamente bolso, mochila y a tu persona ya puedes pasar a visitar el Parlamento y a subir a la cúpula, que está situada encima del tejado del edificio y donde accedes por medio de un ascensor. Al entrar te dan una audioguia en español (esta vez sí) que te va diciendo lo que vas viendo de Berlín  en cada momento a medida que vas subiendo por la rampa.

Interior de la Cúpula del Reichstag

 

 

Esta remodelación ,que acabó en 1999,se decidió que debía ser ejemplar respecto al medio ambiente, por lo que la cúpula no es solo un elemento estético ,sino que sirve para la iluminación y la ventilación de la Sala de Plenos que está justo debajo de ella. La luz del sol se enfoca hacia el interior de la sala por medio de unos espejos dispuestos formando un gran embudo. En el interior del embudo el aire ya usado es canalizado hacia la parte superior del edificio y expulsado por una abertura circular situada en el centro de la cúpula. Por el camino este aire atraviesa un sistema que aprovecha la energía térmica residual. También se aprovecha el agua de lluvia que se recoge en un gran depósito situado debajo de la abertura circular. ¡ Es un verdadero prodigio del aprovechamiento energético!

Abertura en el centro de la Cúpula
Interior de la cúpula del Reicstag en Berlín

Enfrente del Parlamento se encuentra el Tiergarten. Es un parque enorme, mas bien bosque, grande como todo lo de Berlín. Lo curioso de este parque es que después de la guerra los berlineses talaron los árboles para con la leña poder hacer fuego y calentarse y utilizaron el suelo para cultivar patatas. En la actualidad vuelve a estar totalmente frondoso e impresiona ver fotos donde se ve todo el parque  totalmente  talado.

Parque del Tiergarten
Paseando por el Tiergarten
Columna de la Victoria

Enmedio del Tiergarten está la columna de la Victoria, en una rotonda donde llegan cinco grandes avenidas.

Este no es el lugar original donde se colocó, ya que inicialmente se colocó frente al Parlamento,y se erigió para conmemorar la victoria de Prusia frente a Dinamarca en la Guerra de los Ducados de 1864.

Durante el periodo de lña Alemania nazi, la columna fue desplazada al lugar que ocupa en la actualidad.

Como ya he dicho anteriormente todo en Berlín es grande, y también lo es esta columna de casi 70 m. de altura.

Estamos en mitad del Parque del Tiergarten y decidimos hacer una parada para descansar, ya que en rincones escondidos rodeados de árboles frondosos puedes comer en los Teegarten, restaurantes con su terracita al sol. ¡Mirad que “steak tartar” nos metimos entre pecho y espalda!

Teegarten en el Tiergarten

Algo que también nos llamó mucho la atención fue los “Lunchtime  concerts” que da la Orquesta Filarmónica de Berlín todos los martes sobre las 13h. y que son totalmente gratuitos.

Estos conciertos se empezaron a hacer para que los trabajadores tuvieran un rato de relax escuchando música clásica en su descanso del mediodía. De hecho puedes comer mientras escuchas el concierto. Hoy en día también son un buen momento para que los turistas puedan escuchar a una de las mejores Orquestas del mundo en un edificio  diferente, asimétrico y…¡amarillo! , como es el Berliner Philharmonie.

El Berliner Philharmonie, sede de la Orquesta Filarmónica de Berlín

Para poder disfrutar de estos conciertos sólo tienes que llegar con unos 45 minutos de antelación para no quedarte sin entrada, ¡ya he dicho que gratuita!, porque hay un número limitado de visitantes. Y cuando entras ves a toda la gente sentada por el suelo del hall, por las escaleras o comiendo en la cafetería y esperando a que empiece el concierto. El ambiente es muy curioso: gente joven, gente mayor, familias, alemanes y turistas todos mezclados y escuchando música clásica.

Esperando en el hall del Berliner Philharmonie

El edificio de la Berliner Philharmonie está muy cerca de Postdamerplatz, que es una plaza supermoderna, donde se celebra el Festival de cine de Berlín, la Berlinale, y que durante la guerra quedó en ruinas, como la mayor parte de Berlín, y además al quedar en la parte occidental pero muy pegada al Muro, quedó como en tierra de nadie y llena de escombros.

Postdamerplatz
Sony Center en Postdamerplatz

Después de la caída del Muro los alemanes decidieron que era importante rehabilitar esa plaza que había sido escenario de la instalación del primer semáforo de Berlín y de la primera estación de metro y se creo la plaza actual que no se parece en nada a como era antes de la guerra.

Primer semáforo de Berlín y estación de metro de Postdamerplatz

En esta ocasión me he centrado en el Berlín Occidental pero ya iremos recorriendo los otros Berlines. Porque  ¡Berlín tiene tanto que contar ! y además no lo esconde, cuenta su historia como un libro abierto, lo bueno y lo malo. Ésto es algo que también nos llamó la atención. Es una ciudad que no se permite olvidar y aprovecha todo lo que tiene para recordar lo que sucedió.

Quieras o no quieras cuando estas en Berlín la historia te envuelve, te atrapa ,te sumerges en ella y cuando vuelves a casa ya no ves de la misma manera las películas o reportajes que hablan de la Guerra Mundial. Y te das cuenta de que éste  no ha sido un viaje más. Ha sido un viaje por la historia, por una muy reciente.

2 comentarios en “ELIGIENDO POR LA HISTORIA: BERLIN (I)

  1. No se puede contar mejor lo que vimos, aprendimos y sentimos en Berlín. Ciudad educativa, bonita y digna de retenerse en nuestras retinas 🙂

    1. Seguiré contando mis impresiones sobre Berlin. Es una ciudad que me marcó y que puedo declarar como una de mis preferidas. Como bien dices educativa, bonita y totalmente recomendable.

Deja un comentario