DIEZ CONSEJOS (DE AMIGA), SI ESTAS PENSANDO EN VISITAR TOLEDO

A Toledo hay que ir, como a otros muchos sitios,  por lo menos una vez en la vida. La ciudad de las Tres Culturas es en sí misma una representación de la historia de España.

Por allí han pasado visigodos, moriscos, judíos, cristianos, Alfonso VI, Carlos V, los Reyes Católicos y muchos de aquellos personajes que en algún momento tuvieron un gran papel en hacer España como la conocemos hoy.

Por todo eso Toledo siempre está llena de visitantes tanto españoles como  extranjeros, tanto mayores, como jóvenes o niños que vienen de excursión con sus colegios. Pero, a pesar de ser un lugar tan turístico, de los que normalmente huiría, ya te he dicho que Toledo hay que verlo, así que lo que  pretendo es darte algunos consejos para que no te pierdas en la vorágine de rutas, conventos, mezquitas, sinagogas y todo lo que hay que ver en el casco antiguo de esta histórica ciudad.

Sinagoga Santa María la Blanca

Primero de todo, y esto es de cajón, si puede ser no vayas en fin de semana. Pero si no tienes otro remedio no te rindas. Ármate de paciencia, ponte un calzado cómodo y sigue mis consejos. Así harás de tu visita toda una experiencia de la que saldrás cansado y con agujetas de subir y bajar cuestas, pero con un estupendo conocimiento de la historia de España.

Primer consejo.- Pasa al menos una noche en la ciudad.

Procura no venir a pasar solo un día e irte justo cuando la ciudad está más bonita. Porque Toledo de noche se transforma, es otra ciudad.

Porque no puedes perderte el pasear por sus tranquilos callejones descubriendo edificios estupendamente iluminados, y que parecen totalmente diferentes de los mismos edificios cuando los ves de día.

Toledo de noche se transforma

Y en cada esquina te parece que vas a poder ver a un par de espadachines embozados en sus capas preparados para tener un duelo de espadas. Porque así está señalado en las paredes donde hubo alguna muerte a causa de un duelo, y podrás comprobar que fueron muchas.

A mí me gustó sobre todo la zona de los conventos, con sus cobertizos, que de noche tiene un ambiente misterioso y solitario y en donde solo te encontrarás a algún guía con un grupo de viajeros curiosos haciendo alguna ruta nocturna.

Y de aquí viene mi segundo consejo

Segundo consejo.- Elige una ruta nocturna guiada por guías de alguna empresa autóctona.

Cobertizos de Toledo

Nosotros hicimos la de Leyendas y Misterios de Toledo con Pasearte Toledo. Te llevan por la parte menos conocida de la ciudad, contándote leyendas que han ocurrido en los lugares por donde pasas, y te aseguro que las dos horas que pasamos pateando las calles se nos pasaron  volando.

Instrumentos de tortura que gastaba la Santa Inquisición, conventos creados para ingresar a hijas ilegítimas de Reyes, juergas nocturnas de los miembros de la generación del 27, esquinas marcadas donde murió alguien en un  duelo a capa y espada… de todo eso y mucho más nos habló Diego, nuestro guía, mientras recorríamos subterráneos, pasadizos, callejuelas, para acabar en un mirador con una preciosa vista de la ciudad iluminada. Una verdadera gozada.

La ruta nos costó 12€ por persona y empezó a las 19´30h. en la Plaza de Zocodover, centro neurálgico de la ciudad.

 

Tercer consejo.- Cómprate la pulsera turística. Vale la pena

Vale 12 € y con ella puedes entrar en siete monumentos, que son, exactamente todos los que te aconsejan que hay que ver en Toledo. La entrada a cada uno de ellos vale 4€ por lo que con que veas 4 ya te vale la pena.

Yo los vi todos pero, por si tú no puedes o no quieres verlos todos, te voy a decir lo que a mí me gustó más.

  • Visitar el claustro de San Juan de los Reyes y admirar su Iglesia desde el palco Real.
  • Subir a las torres de la Iglesia de los Jesuitas, porque es de los pocos sitios desde donde poder ver la ciudad desde lo alto.
  • Si quieres ver el cuadro de El Greco, que está en la Iglesia de Santo Tomé, procura hacerlo cuando no haya mucha gente, sino no podrás admirar todos sus detalles de cerca.
  • La Sinagoga de Santa María la Blanca y la Mezquita del Cristo de la Luz me defraudaron un poco, quizá porque he visto sinagogas y mezquitas en otros lugares más conservadas que estas, Pero esta es solo mi opinión.
  • Y a mí me gustó mucho el menos conocido de todos, El Real Colegio de Doncellas Nobles,  y ya no solo por el edificio en sí sino por la historia que hay detrás de este colegio, que se fundó en  1551 gracias al arzobispo de Toledo, Juan Martínez Silíceo, y al rey Felipe II, para educar tanto a hijas de nobles como a niñas sin recursos,  en un época donde poco se hacía por la educación de las mujeres. Este colegio estuvo en funcionamiento hasta 1990 y en la actualidad es una residencia Universitaria.
Precioso claustro de San Juan de los Reyes
Vistas de la ciudad desde las torres de la Iglesia de los Jesuítas

Cuarto consejo.- Alójate en el casco antiguo de la ciudad

La oferta hotelera de Toledo es muy grande y seguro que encuentras algún hotel a gusto de tus posibilidades, pero hay que tener en cuenta que los hoteles pueden estar en la parte nueva de la ciudad, en los alrededores, en antiguas casonas llamadas cigarrales, y que hoy se han reconvertido en hoteles, o en el casco antiguo.

No lo dudes, alójate en la ciudad vieja. Tendrás a mano todo lo que tienes que ver. Encontrarás una oferta gastronómica para todos los bolsillos y no tendrás que tocar el coche para nada en los días que pases en Toledo.

Alójate en el casco antiguo. Nuestro alojamiento fue el Hotel Posada de la Sillería

Eso sí, tendrás que dejar el coche en un parking, de los que hay varios cerca del centro, porque está prohibida la circulación en todo el centro histórico, pudiendo circular solo vecinos o transporte público. Ten en cuenta que la mayoría de hoteles tienen acuerdos con los parkings, por lo que te harán un precio especial si te alojas aquí.

El casco antiguo de Toledo no es muy grande y se puede recorrer perfectamente a pie. Además Toledo es para patearla, para andar por sus callejuelas empedradas, de día y de noche, por lo que poder olvidarte del coche es una idea genial. Y además podrás ir a descansar al hotel algún rato, porque lo que es seguro es que cansado acabarás.

Nosotros nos alojamos en la Posada de la Sillería, un hotel rehabilitado con mucho gusto, que abrió sus puertas en 2021, manteniendo la estructura original del Mesón o Posada del s.XIV, que fue en su día. La calle donde se encuentra, estrecha como todas, da a la Plaza de Zocodover, la principal plaza de la ciudad.

Quinto consejo.- Tomate un café en la terraza de la cafetería del Parador y ,si puede ser, al atardecer

Ver, desde ese lugar privilegiado, cómo se va encendiendo la ciudad frente a ti, no tiene precio, por lo que lo que te pidan pagar por un café, que es bastante, estará bien aprovechado.

Vistas de Toledo desde la terraza del Parador

Las vistas que hay desde el Parador de toda la ciudad, con el río Tajo rodeándola y los puentes que lo cruzan, no se pueden tener desde otro lugar. Para llegar al Parador sí que tendrás que coger el coche.

Anochecer en Toledo desde el Parador

Sexto consejo.- Visita por dentro la Catedral, y si puedes hacer la visita nocturna, mejor aun

La Catedral por dentro me impresionó. La altura y la amplitud de sus naves, el tamaño de sus capillas… , no aparenta por fuera el enorme espacio que te encuentras dentro.

Catedral de Toledo

La entrada diurna cuesta 12€. Nosotros hicimos la nocturna, que es un espectáculo de luz y sonido, donde siguiendo una voz que te va explicando diferentes historias vas recorriendo todo el espacio de la Catedral.

Yo creo que vale la pena. Es una manera original de visitarla, aunque el precio sea un poco elevado. Dura 50 minutos, cuesta 24´90€. y los niños menores de 9 años no pagan. Si te interesa, mira bien el calendario porque creo que solo la hacen viernes y sábado por la noche.

Séptimo consejo.- Compra dulces típicos de Toledo en algún convento de clausura.

Cualquier convento de los muchos que hay por Toledo venden dulces hechos por las monjas, pero yo huiría de los que los que tienen en la entrada una pequeña tienda. Una experiencia mejor son aquellos en  los que tienes que llamar a la puerta, siempre cerrada, y te recibe una monja desde detrás de una pequeña ventana que te saca los dulces que le pides, y que tienen en un pequeño expositor.

Nosotros, concretamente, los compramos en el convento de las Gaitanas , en la zona de los conventos. Las clásicas yemas, pasteles rellenos de cabello de ángel o de boniato, con una delicada pasta que los cubre…

A mi, que no me suelen gustar los dulces muy empalagosos, tengo que reconocer que no me hubiera importado comprar más de los pocos que compre, porque estaban deliciosos.

Octavo consejo.- Cruza el Puente de Alcántara para ver Toledo desde otra perspectiva

Para tener una típica estampa de Toledo, esta vez desde el río Tajo que bordea la ciudad, debes cruzar el Puente de Alcántara. Este puente romano enfrenta una de las puertas de entrada a la ciudad, la Puerta de Alcántara.

El puente de Alcántara, que cruza el río Tajo

Noveno consejo.- ¿Y del Alcázar de Toledo qué? 

Puedes pensar. ¿Y no me va a recomendar nada del edificio más famoso de Toledo. Del que se ve en todas las fotografías dominando la ciudad? Pues en estos momentos no se si vale la pena visitarlo. Está en obras de rehabilitación y poco se puede ver del interior, solo el patio de armas y recorrerlo por fuera. Algunos cañones, un helicóptero, buenas vistas del río… Y poco más.

Exteriores del Alcázar

Es verdad que la entrada es gratuita por lo que si tienes tiempo puedes darte una vuelta por este edificio tan enorme  y austero por fuera, colocado en un lugar privilegiado de Toledo y que tuvo su importancia en distintos momentos clave de la historia de España, como toda la ciudad.

Patio de armas del Alcázar

Había leído en varios post que desde la cafetería de la biblioteca, que se encuentra en el último piso de una de las torres, había muy buenas vistas y se puede entrar de manera libre, y eso hicimos, pero tampoco vale la pena en exceso. Mejor las vistas desde la torre de los Jesuitas o desde el Parador.

Así que, respecto al Alcázar, tú mismo decide si visitarlo o no.

Décimo consejo.- Come, cena o tómate un vermut en uno de estos sitios

Uno de los restaurantes que más nos gustó

Y solo me falta el ultimo consejo que es gastronómico. Dos sitios para desayunar, comer o cenar que no se pasan de precio y que están muy bien decorados, y otro para descansar, tomándote un coctel o un vermut, de los largos paseos que te estarás dando para ver Toledo.

Son Alfileritos 24, tanto su taberna como el restaurante, situado en un típico patio toledano, pero con un estilo vanguardista, y Cervecería La Abadía, un local moderno pero que mantiene el espíritu de la antigua casa del s. XVI donde se ubica, con sus cuevas y sus aljibes.

Por cierto en La Abadía no dejes de visitar su baño, y de mirar la cara de asombro de todos los que salen de él. ¡Y no te digo más!.  Los dos están muy cerquita de la Plaza Zocodover.

Y, si te gusta el vermut, prueba los vermuts caseros de La Malquerida de la Trinidad, un local estilo underground, al ladito mismo de la Catedral. ¡Nosotros repetimos!

Vermut casero en La Malquerida

Y estos son mis consejos, después de haber pasado varios días en esta ciudad, en la que había estado en otras ocasiones pero en excursiones de un día y Toledo es, si la quieres disfrutar bien, para verla con tranquilidad.

Y si tienes intereses concretos, puedes reservar una de estas rutas, porque hay para todos los gustos, por la judería de Toledo, por el Toledo Medieval, por el Toledo de los Templarios, Free Tour por las puertas y murallas de Toledo, y varias más bastante originales: el de las brujas, el de los subterráneos, el de la Inquisición… Tú elijes.

Y después de haber leído mis diez consejos ¿Qué otros consejos darías tú para visitar Toledo?

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