YA HEMOS VUELTO DE GERONA (I) : ULTIMO CAPÍTULO

Bueno , pues para todos los que habéis compartido conmigo toda la preparación de este viaje, desde la elección del destino y  el lugar del alojamiento en preparando un viaje en vivo y en directo y hasta las dudas de las rutas a realizar en  más claves para preparar un viaje, os tengo que decir que ha salido todo genial.

Portal de la Bona Mort

Gerona es una ciudad a la que íbamos con muchas expectativas, y eso siempre es peligroso porque si no las cumple te decepciona, pero no fue así.

Desde el primer momento en que fuimos a dar un paseo para tomar un primer contacto con la ciudad ésta  nos cautivó, a pesar de estar lloviendo, de que pronto se hizo de noche y de que el alumbrado era, quizá, un poco escaso. Pero todo eso hizo que nuestro primer contacto con Gerona, que fue pasear por las callejuelas del Call judío y recorrer un trozo de la muralla, nos llevara a sentirnos sumergidos en los decorados de una película ambientada en la Edad Media.

Catedral y Basílica de Sant Feliu al atardecer
Callejeando por el Call judio

El silencio que nos rodeaba y que hacía que solo oyéramos nuestros pasos y las gotas de lluvia que caían es una experiencia difícil de conseguir en una ciudad.

La parte antigua de Gerona es un laberinto de callejuelas con escaleras que suben y bajan, y donde al girar una esquina y cuando menos te lo esperas, te puedes encontrar con placitas diminutas con sus cipreses y sus bancos, o con jardines surrealistas, como el de la “Caserna dels Alemanys”, que nos pareció sacado del País de las Maravillas que visitó Alicia en su cuento. No nos hubiera extrañado nada habernos cruzado con un conejo mirando un reloj y diciendo “llego tarde,llego tarde”.

 

El paisaje que se quedó en mi retina: El paseo nocturno por la Muralla

Vista de Gerona desde la muralla.

También tuvimos la oportunidad de   poder observar cómo iba  iluminándose la ciudad cuando dimos un pequeño paseo  por la Muralla que rodea Gerona. En este primer paseo no íbamos buscando ningún lugar concreto, solo nos dejamos llevar y callejeamos, encontrando estos preciosos lugares.

Así, yendo de aquí para allá sin nada premeditado es como me gusta conocer una ciudad. Luego ya habrá tiempo de visitar los lugares característicos o aquello que te han comentado que debes ver.

Muralla de Gerona

Pero  os aseguro que a pesar de la lluvia y de la oscuridad no podíamos haber tenido un mejor primer contacto con esta ciudad. Volvimos al alojamiento con las ganas de verla de día y poder ubicar mejor lo que habíamos visto de noche.

Solo podríamos poner un “pero” a nuestra estancia y fue por el tema del aparcamiento. Hay unos grandes parkings gratuitos a los pies del Centro Histórico, pero justo este fin de semana se estaba celebrando el Rallye Costa Brava y estos parkings estaban ocupados por los vehículos que participaban en el Rallye, por lo que nos toco aparcar un poco más lejos y andar un poco más de lo que habíamos previsto.

Coches del Rallye Costa Brava.

Pero como lo que en principio parece negativo siempre tiene también un lado positivo, el hecho de aparcar un poco más alejados nos permitió atravesar el bonito parque de la Devesa, el parque urbano más grande de Cataluña, situado en la confluencia de tres ríos y formado por plátanos centenarios, álamos y chopos y que, en esta época del año, acabando el invierno, con los árboles sin una hoja  y empezando a llover nos pareció un poco solitario pero nos imaginamos lo agradable que debe ser pasear por este parque en verano con la buena sombra que deben dar todos estos árboles.

Jardines de la Devesa

Quizá tengáis curiosidad por saber qué rutas alrededor de Gerona decidimos al fin hacer, de entre las que habíamos pensado y que están explicadas en “más claves para preparar un viaje: segunda parte”. Bueno, pues , aunque las explicaré en profundidad las próximas semanas, os adelantaré que fuimos un día a ver el Museo Dalí en Figueres, comer en el Monasterio de Sant Pere de Rodes y visitar Cadaqués, y el otro día fuimos a Besalú y la zona volcánica de La Garrotxa. Nos queda para una próxima visita los pueblos medievales del Baix Empordà  y los pueblos pirenaicos. La verdad es que Gerona es de las provincias más completas, tiene mar, montaña, pueblos de cuento, naturaleza exuberante, y una capital preciosa. Para volver.

Desayunando en Casa Moner

El alojamiento que al final  habíamos elegido, por medio de Airbnb, fue un acierto. Era la planta baja de un chalet en una zona llamada Montjuic, y desde donde habían  unas bonitas vistas de Gerona. Tenía muy cerca una cafetería muy “cuca”, Casa Moner, para poder desayunar a gusto, porque ya sabéis que soy una forofa de los desayunos. Ahí desayunamos todos los días y no pudimos resistirnos a los “croissants” con chocolate negro y blanco que nos decían cada día”cómeme”

Alojamiento en Montjuic (Gerona)

Ya habíamos visto Gerona de noche. Ahora os contaré lo que hicimos y lo que vimos en Gerona de día.

1.- Besar el culo de la leona

“El cul de la lleona”

En la Plaza de Sant Feliu, donde está la  Iglesia del mismo nombre, en un ladito a la derecha, se encuentra la escultura de piedra de una leona que data del siglo XII.

Una de las leyendas, de las muchas que hay en Gerona, dice que”sólo podrás volver a Gerona si has dado un beso al culo de la leona”, y por supuesto que allí fuimos nosotros a besarle el culo a la leona. ¡No os riais, es que queremos volver a Gerona!

Museo de Arte de Gerona

La escultura que hay en la plaza es una copia, ya que la original se encuentra en el Museu d´Art de Girona, situado en el antiguo Palacio Episcopal que se encuentra junto a la Catedral.

También en esa misma plaza cenamos una noche en el “Konig”, un lugar de tostas, sandwiches, hamburguesas etc… que no está nada mal.

A pesar del frío que hacía la gente estaba cenando en la terraza, entre estufas. Pero nosotros, que venimos de un lugar  cálido, nos tuvimos que resguardar en el interior. Todos los días que estuvimos hizo bastante frío, y todos los días llovió algún rato, pero, bueno, es lo que se puede esperar de viajar en un mes tan cambiante como Marzo.

También en esta plaza se encuentra la Iglesia de Sant Feliu, donde está el sepulcro de Sant Narcís, patrón de Gerona, que protagonizó una de las leyendas por las que es conocida Gerona, “El milagro  de las Moscas”. Dicen que los franceses, en uno de sus asedios a Gerona quisieron profanar el sepulcro de Sant Narcís y cuando lo abrieron para esparcir sus restos de allí salieron miles de moscas que dejaron fuera de combate a todo el ejercito invasor. Desde entonces se utiliza la expresión “por si las moscas”, como sinónimo de que te prepares para cualquier cosa que pueda suceder.

Como todas las leyendas, puede que no sea verdad, pero me gustó  la explicación de una frase que utilizamos mucho. Siempre debemos hacer caso a las leyendas “por si las moscas”.

Iglesia de Sant Feliu

2.- La Catedral y el Barrio Judío (El Call)

A pesar de no estar en la parte más alta de la ciudad la Catedral de Gerona es como un faro que te va guiando estés donde estés. Cuando estás un poco perdido buscas la Catedral y enseguida te orientas ya que se ve desde todas partes.

La fachada de la Catedral es de estilo barroco aunque su interior es gótico, y tardó ¡¡7 siglos!! en construirse ya que se inició en el s. XI con un estilo románico, del que solo se conserva el claustro y la torre, y se terminó en el s.XVIII. Pero lo más característico de esta Catedral es la espectacular escalinata de 90 escalones que te lleva a ella.

Catedral de Santa María

Una de las muchas leyendas que hay sobre la Catedral es la de la Bruja de Piedra que cuenta  que hace  muchísimos años, en la ciudad de Girona, vivía una vieja de la que se comentaba entre el pueblo que era una bruja y que se dedicaba a tirar piedras a la Catedral y a blasfemar e insultar a los que salían de Misa o cuando iban en procesión. Un buen día, durante la procesión del Corpus, mientras la bruja lanzaba piedras, se oyó una voz misteriosa que decía “piedras tiras, piedras tirarás, y de piedra te quedarás” y al día siguiente los vecinos vieron que se había convertido en piedra y estaba pegada al muro de la Catedral boca abajo para que nunca pudiera ver el cielo y convertida en gárgola para que por su boca solo saliera agua clara de lluvia. Es la única gárgola con forma humana de la Catedral . Nosotros la buscamos y la encontramos.

La Bruja de Piedra en la Catedral

Alrededor de la Catedral se encuentra el Barrio Judío, llamado el Call, que ya recorrimos la otra noche. Yo recomiendo recorrerlo al anochecer, cuando no hay turistas, cuando los comercios están cerrados y parece que la ciudad es toda para tí. Realmente  de noche nos impresionó.

El Barrio Judío

La calle principal es la Calle de la Força y de ella van saliendo callejones empedrados  con escaleras que suben y bajan y pasan por portales que dan a otras calles, conformando un laberinto típico de los barrios judíos de cualquier capital europea.

Andando , andando, aparecimos en la zona universitaria, ubicada junto al Convento de Sant Domènech. Desde allí enlazamos con uno de los lugares por los que se puede subir a la Muralla para pasear sobre ella  viendo Gerona de  distinta forma.

3.- Recorrer la Muralla 

Después de haber estado recorriendo la muralla de noche teníamos ganas de pasear por ella de día y eso hicimos. Haciendo este recorrido puedes ver la ciudad desde otra perspectiva, descubriendo partes de sus edificios que no se pueden ver desde la calle

Vistas de la Catedral desde la Muralla.

La Muralla de Gerona tiene un origen romano, pero en el Medievo se amplió y se usó como Camino de Ronda, tan típico de toda esta zona mediterránea. Los soldados la recorrían mientras hacían sus guardias y vigilaban si venían enemigos.

Recorriendo la Muralla

Tiene varios puntos por donde puedes acceder a ella y a lo largo de su perímetro te encuentras con varias torres y si  subes a su parte más alta tendrás unas bellas vistas de Gerona.

Uno de los accesos a la Muralla

4.- Los puentes y las casas del Río Onyar

Dejamos ya la parte más vieja de Gerona y pasamos a la parte más moderna y para eso tenemos que cruzar algún puente de los que cruzan el Río Onyar.

Creo que a lo largo de nuestro paseo por Gerona prácticamente los cruzamos todos, pero el que más llama la atención es el de les Peixateries Velles o de Eiffel, que es un puente de hierro que construyó Gustave Eiffel antes de hacer su famosa torre.

Pont de les Peixateries Velles

Y ya que estamos cruzando el Río Onyar le hacemos también una foto  a las casas de colores del Onyar, como hace todo el mundo que viene a Gerona, ya que es una de sus estampas más conocidas.

Casas de Onyar
Heladería Rocambolesc

Se está haciendo ya la hora de volver y tenemos los pies un poco cansados, por lo que vamos volviendo hacia donde hemos aparcado el coche.  En el camino nos encontramos con la heladería Rocambolesc, de Jordi Roca de El Celler de Can Roca, pero hoy no hace día de helados, preferimos sentarnos al sol en una de las muchas terracitas que hay en la Plaza de la Independencia despidiéndonos así de esta ciudad que nos ha encantado y a la que seguro que volveremos ,¡para eso hemos seguido la tradición y le hemos besado el culo a la leona!

Plaza de la Independencia de Gerona

 

 

 

 

 

 

 

 

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