UN VISTAZO A MI CIUDAD CON OJOS DE TURISTA (I): Los edificios modernos de Valencia

Hoy os voy a hablar de mi ciudad, Valencia. Y  voy a intentar hacerlo con ojos de turista.

A mí, que me gusta tanto preparar los viajes, que busco mil y una curiosidad de los lugares adonde quiero ir, los sitios más típicos y los más escondidos. Todo ese esfuerzo de documentación no lo he hecho nunca sobre Valencia.

Y no es que no haya visitado los monumentos, o no haya entrado a los Museos o no haya paseado por sus plazas o no conozca todas y cada una de sus tradiciones.  Es sencillamente que no lo he hecho de una manera metódica u organizada como cuando tienes solo unos días para visitar un lugar.

Pero ahora no quiero haceros una visita turística, en esta ocasión solo quiero mostraros algunos edificios construidos en estos últimos 30 años que me gustan mucho. Arquitectura de Valencia del Siglo XX y del XXI.

Y este es mi ranking:

1.- El Veles e Vents

Es sabido que Valencia, hasta hace bien poco, ha vivido de espaldas al mar. Ha sido en esta última década o poco más cuando nos empezamos  a dar cuenta de lo desaprovechado que teníamos el hecho de vivir al lado del mar. Ahora ir a correr por la playa de la Malvarrosa o ir  a comer o a pasear al Puerto, está integrado ya en nuestras costumbres.

Hemos aprendido a aprovechar el privilegio que tenemos. Nos hemos dado cuenta de que otros  tienen que hacer, y los hacen, un montón de kilómetros para disfrutar de lo que nosotros podemos disfrutar todos los días.

Y ahí, en la Marina Real, está  uno de los edificios que más me gustan y que quizá no es de los más visitados por los turistas. Es el edificio Veles e Vents.

 

Este edificio, del siglo XXI, fue construido en 2005 por David Chippenfield. Me encanta por sus líneas rectas y sencillas siendo cada uno de los voladizos de sus cuatro plantas de un tamaño y forma diferente, desafiando la gravedad y dando la impresión de  que están suspendidos en el vacío.

Se construyó como base para los equipos de la Copa América y para que el público pudiera ver desde allí las competiciones de la Copa. Y es que desde sus terrazas se tienen unas vistas estupendas de toda la zona del Puerto.

Vistas desde el edificio Veles e vents

Ahora toda este espacio se ha convertido en una nueva zona de ocio .

2.-L´ Hemisfèric

De todos los edificios que forman la Ciudad de las Artes y de las Ciencias el que más me gusta es el Hemisfèric. El más pequeño y también el primero que se abrió al público.

Construido por Santiago Calatrava en 1998 y  mí me gusta ese ojo gigante, que Calatrava definió como el ojo de la sabiduría, plantado en medio de un estanque, y que parece que va a hacerte un guiño de complicidad  en algún momento, incitándote a que eches una mirada al mundo.

3.-El Palau de la Música

Este edificio es de 1987 y fue construido por José María García de Paredes , un arquitecto español especializado en la construcción de auditorios.  Está situado en uno de los tramos más bonitos del jardín del Cauce del Turia, (otro día os hablaré de mis jardines preferidos en Valencia).

Cuando se eligió este  lugar para construir el Palau de la Música toda esa zona era un descampado pero, más o menos un año antes de construirse se urbanizó ese tramo del río Turia diseñado por Ricardo Bofill. Como ya  he dicho uno de los tramos más bonitos del Jardín del Turia.

Su simetría y sus bóvedas acristaladas, que le dan el aire de un gigantesco invernadero y los  naranjos plantados en su interior lo hacen, a mi parecer, estéticamente precioso.

Lo que poca gente sabe es que catorce años después de su inauguración     era necesaria una ampliación que se le encargó al arquitecto Eduardo de Miguel, que también diseñó el Parque de Cabecera. Este arquitecto para no romper la estética del edificio, consiguió la ampliación haciendo dos plantas bajo tierra, buscando la luz a través de varios patios ajardinados, para que la gente que trabajara en su interior nunca percibiera que trabajaba dentro de un edificio enterrado.

Me gusta sentarme a observarlo desde el estanque que hay a sus pies en los días soleados de invierno.

4.-El Palau de les Arts

Nunca fue mi favorito. Demasiado grande, demasiado…no sé. Pero reconozco que  cuando empecé a valorarlo más es cuando lo conocí por dentro. Porque su belleza también está en su interior. Salas grandes, salas pequeñas, vestíbulos acristalados con vistas impresionantes, terrazas al aire libre desde donde ver la ciudad como no se puede ver desde ningún otro lugar, ascensores interiores, ascensores panorámicos, pasillos y más pasillos… Es como una ciudad dentro de un edificio.

Y fue cuando lo conocí por dentro y de noche cuando me conquistó, porque  creo que es, sobretodo, un edificio nocturno, que destaca cuando se ilumina por la noche.

El Palau de les Arts iluminado
Terrazas superiores del Palau de les Arts

Y puedes ver desde sus terrazas, en el piso 11, toda la ciudad iluminada a tus pies.

Vistas de Valencia desde el Palau de les Arts

Se acabó de construir en el 2005, y es obra de Santiago Calatrava, perteneciendo al conjunto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Pasea tranquilamente por los jardines que lo rodean en cualquier época del año o sumérgete en una buena lectura cualquier tarde de verano a la sombra de las palmeras.

…Y cuando mires hacia arriba te encontrarás con la Valencia del Siglo XXI.

 

5.-El Museo de las Ciencias

En esta ocasión, y sobretodo si vas con niños, no te quedes solo en el exterior. Entra en el Museo y haz tuyo su lema: “Prohibido no tocar, no sentir ,no pensar”. La de veces que he pasado ratos en este Museo con mi hija cuando era pequeña y siempre había algo nuevo por descubrir, por tocar. En este Museo han  conseguido que se puedan ver las Ciencias como algo divertido.

Pero ahora no vamos a hablar de su interior, sino del edificio que alberga ese Museo de las Ciencias, inaugurado en el año 2000 y  obra de Santiago Calatrava .

No se porqué pero a mí me recuerda el esqueleto de una ballena. Si lo miras de cerca impresiona por lo grande que es.

Detalle del Museo de las Ciencias

Me gusta pasear alrededor de él o sentarme en las orillas del estanque que tiene delante o sobre el césped que tiene por detrás. A sus pies y en los meses de verano la  escuela de música Berklee celebra sus conciertos de fin de curso. Y es un lujo poder estar al atardecer, a los pies de un edificio tan impresionante, escuchando jazz, folk o ritmos latinos.

 

Y si vas con niños llévate el patinete, la bici o los patines. Es un lugar estupendo para jugar sin peligro en un entorno de pleno siglo XXI.

Y si vienes a Valencia en cualquier época del año y quieres hacer algunas actividades que se salgan de lo típico, haz cualquiera de estas tres que te explico en mi post: “Tres planes diferentes para hacer en Valencia”. Estoy segura de que te asombrarán.

Y tú ¿conoces Valencia? ¿Qué edificio moderno es tu preferido? ¿Cuál es tu ranking. Compártelo conmigo.

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