ELIGIENDO POR UN MUSICAL: BARCELONA

Las ciudades grandes me fascinan. Me siento cómoda en ellas, ya sabéis lo urbanita que soy.  Ese anonimato que te ofrecen , la facilidad para moverte usando transporte público, la oferta cultural tan amplia que tienen y la oferta gastronómica de todo tipo, hace que me sienta cómoda en ellas.

Nunca digo no a un viaje a Barcelona o a Madrid, aunque las haya visitado en diversas ocasiones.

Da la casualidad que Valencia, donde vivo, está a la misma distancia de una ciudad que de otra, aunque actualmente con el AVE es mucho más cómodo y rápido desplazarte a Madrid que a Barcelona, además de más barato porque a Barcelona la autopista es de pago y a Madrid no. Pero en esta ocasión os hablaré de Barcelona y ahora os diré por qué.

Barcelona desde Montjuic

Siempre me ha gustado el teatro, eso de ver a alguien representando una obra delante de mí, y sabiendo que cada función es única, que ninguna será igual  a las demás me encanta. Pero hubo un momento que, además del teatro me empezaron a atrapar los “musicales”, y fue gracias a mi hija.

Unas navidades, siendo ella bastante pequeña fuimos a ver el musical “Annie” y a partir de esa función mi hija, Elena, se aficionó. Nació una forofa de este género que la ha llevado a ver “musicales”, bien conmigo, con sus amigos, con su pareja, allá donde los hagan: en Valencia, Madrid, Londres y, en una ocasión, en Barcelona.

Así que allá fuimos, a Barcelona a ver el Musical de “La Bella y la Bestia”. Y, por supuesto, a visitar los lugares de Barcelona que más nos gustan. Si no puedes quedarte mucho tiempo en esta preciosa ciudad te voy a contar lo que yo no me perdería.

El paisaje que se quedó en mi retina: La casa Batlló

Vista nocturna de la Casa Batlló

Barcelona es la ciudad “modernista” por excelencia, pero de entre todos los edificios de este estilo arquitectónico yo me quedo con “la Casa Batlló”.

Es una remodelación integral de un antiguo edificio que ya existía en el Paseo de Gracia, obra de Antonio Gaudí, realizada en la primera década del siglo XX.

Desde los años 90 puede visitarse el edificio y yo os recomiendo que si pensáis pagar una entrada para ver algún edificio modernista elijais éste. No es nada barato pero la audioguía que te dan es estupenda y creo que la visita merece la pena. Si compras las entradas por internet, además de que son más baratas, no tendrás que hacer cola.

En la terraza de la Casa Batlló

Lo que se visita es el salón principal, el recibidor y la escalera ,el desván y la terraza con sus inquietantes chimeneas y su lomo de dragón.

Detalle de las chimeneas de Casa Batlló

La zona del Paseo de Gracia donde está ubicada la Casa Batlló se le llama la “Manzana de la Discordia” por la rivalidad que hubo entre los distintos arquitectos de la época, principios del siglo XX , para edificar los edificios de esa manzana. Es un conjunto de 5 casas, todas modernistas : la Casa Lleó Morera, la Casa Mulleras, la Casa Bonet, la Casa Amatller, y la casa Batlló.

Barcelona desde el Parque Guell

Enfrente de Casa Batlló se encuentra otro de los edificios representativos de Gaudí: La Pedrera, pero yo os recomendaría seguir visitando la arquitectura de Gaudí en otro de los parajes que me gustán más: El Parque Güell.

Pero ¿Quien era el señor Güell? Pues parece ser que fue un rico empresario apasionado por las obras de Gaudí, que se convirtió en su mecenas y que, aunque en principio su idea era construirse una mansión acabó siendo un parque. Un parque que parece salido de un cuento.

Detalle en el Parque Guell

Como en la casa Batlló, todas las formas están relacionadas con la naturaleza, y tiene los mosaicos de colores tan característicos de la obra de Gaudí. El banco de la plaza principal parece una serpiente, las columnas son como árboles y junto a la entrada principal hay unas casitas como sacadas de un cuento.

Parque Güell

Siempre me ha parecido que estar en Barcelona y no pasear por  el Parque Güell era como si me faltara algo. En la actualidad, y debido a la afluencia de visitantes,  hay que pagar, creo que unos 7€, para visitar alguna de las zonas del Parque. Me da la sensación de  que algo ha perdido Barcelona con esa afluencia de turistas, sobretodo de japoneses enamorados de la obra de Gaudí, que ha hecho que ya no se pueda pasear tranquilamente por este parque tan especial.

Pero os comentaré otros lugares de Barcelona que también me encantan para pasear , y que todavía son gratis. Uno de ellos es el Puerto.

Barcelona siempre ha sido una ciudad de cara al mar. De hecho una de sus avenidas principales , las Ramblas, acaba en el mismo puerto, donde está la estatua de Colón esperándonos.

Puerto de Barcelona

La iglesia de Santa María del Mar, el Barrio Gótico con la Catedral, el Ayuntamiento……, todo está cerca del mar. Por lo tanto pasead por las Ramblas y luego daros un paseo por el Puerto. El Puerto de Barcelona tiene mucha vida, está lleno de restaurantes, locales de ocio, hasta un centro comercial, Maremagnum.

Torre de telecomunicaciones en Montjuic

Otro sitio por donde también se puede pasear y tener unas bonitas vistas de la ciudad es la montaña de Montjuic.

Una montaña enmedio de una ciudad costera, como Barcelona, es algo difícil de encontrar. Aprovecha que Barcelona la tiene y sube, si puede ser al anochecer. Verás cómo va iluminándose la ciudad y verás encendidas las fuentes de Montjuic, un bonito espectáculo que se repite desde hace muchos años, ya que estas fuentes fueron construidas para la Exposición Universal que se realizó en Barcelona en 1929.

El espectáculo de luz y color de las fuentes se puede ver  los jueves ,viernes y sábado. Y en los meses de verano, junio, julio, agosto y septiembre, de miércoles a domingo.

Fuentes de Montjuic

Para subir a la Montaña de Montjuic lo puedes hacer de varias maneras. De manera convencional, en bus o en metro, o de manera más original, en   teleférico  o  en funicular.

El funicular también se inauguró para la exposición Universal de 1929 y une la ciudad de Barcelona con el Estadio Olímpico ubicado en Montjuic.

Desde aquí puedes tomar el teleférico,  que te sube hasta el Castillo, teniendo unas estupendas vistas de Barcelona. La verdad es que son dos medios de transporte muy originales para desplazarte por la ciudad.

El Tibidabo visto desde Montjuic

Desde Montjuic, allí enfrente a lo lejos, se ve la montaña del Tibidabo, otro lugar que te recomendaría no perderte. Imprescindible si viajas con niños.

Al Tibidabo también se puede subir en funicular. Este funicular, inaugurado en 1901, fue el primero de estas características  que funcionó en España.

Subiendo a la Montaña hay muchos edificios modernistas porque a principio del siglo XX, cuando se abrió la avenida del Tibidabo,  aquí se vino a vivir la alta sociedad barcelonesa, siendo construídos sus edificios por los mejores arquitectos de la época.

En su cima está el Templo del Sagrado Corazón, que es muy parecido al Sacre Coeur de Paris, tanto por su ubicación en la zona alta de la ciudad, como por su color, totalmente blanco e incluso por su nombre.  Pero, para mí, lo más peculiar de esta montaña es el Parque de Atracciones.

Carrusel en el Tibidabo

Es un Parque de Atracciones que parece sacado de una película antigua. De hecho tanto a Walt Disney, que lo visitó por los años 60 como a Woody Allen, que lo visitó hace menos tiempo, les subyugó. Tiene hasta un Museo de Autómatas, muy interesante y curioso, sobretodo si viajas con niños.

Os puedo decir que cuando lo visité estaba exactamente igual que cuando vine de pequeña, ¡ y de eso hace ya bastantes años!

La Atalaya y la Noria en el Tibidabo

Se inauguró en 1901, siendo el primer Parque de Atracciones que se abrió en España y el segundo más antiguo de Europa. Sus  atracciones más emblemáticas y de las más antiguas son el Carrusel, la Noria,  El Avión, que, de hecho  se trata del primer simulador de vuelo de la historia, propulsado por su propia hélice y  La Atalaya, una enorme estructura metálica de 50 m. de altura que hace aun más impresionantes las vistas de Barcelona desde las alturas.

El Avión en el Parque de Atracciones del Tibidabo

Pero no todas las atracciones del Parque son de principio del siglo XX., aunque verdaderamente esas son las más curiosas y las que no vas a poder encontrar en ningún otro Parque.

Ya más moderna es  la nueva Montaña Rusa, que se inauguró en 2008 pero que  es única en el mundo debido a que sus trenes circulan a gran velocidad entre los árboles del bosque que puebla la montaña del Tibidabo, haciendo que la propia estructura rojiza y metálica de la atracción sea un elemento más de la naturaleza.

Y si venís con niños creo que algo que también les gustará  es el “Embruixabruixes”. Esta atracción yo no la conozco porque lleva solo poco más de un año inaugurada. Es una atracción que se ha renovado en verano de 2016. Era el antiguo”ferrocarril aeri” que se construyó en 1915. Pero esto dicen de ella:

“Esta nueva atracción, que ahora se llama “Embruixabruixes” incorpora  elementos virtuales a través de la tecnología más avanzada, como por ejemplo: hologramas, entornos virtuales y mapping, entre otras propuestas. El Embruixabruixes es la única atracción del parque que se adentra dentro de la montaña mágica para descubrir las criaturas que hay en el mundo mágico, como por ejemplo hadas, brujas y brujos. Aparte de pasar un buen rato, el Embruixabruixes también permite que mayores y pequeños conozcan las pociones y los hechizos que las brujas, los brujos y las hadas hacen cada día”. Pinta bien ¿verdad?

Plaza del Tibidabo

Y en nuestro último viaje a Barcelona y antes de emprender de nuevo viaje hacia Valencia, comimos en la Plaza del Tibidabo, con unas vistas estupendas de toda la  ciudad  pudiéndonos despedir de Barcelona y de sus edificios más emblemáticos, totalmente reconocibles desde las alturas.

Siempre nos quedaran mil cosas de Barcelona por ver, pero es la excusa perfecta para volver de nuevo, porque una visita a Barcelona, con o sin “Musicales”, siempre es bienvenida.

 

 

 

 

 

 

 

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