jardin valladolid

ELIGIENDO POR LA VISITA A UNOS AMIGOS: VALLADOLID

De Valladolid solo conocía que por allí pasa el Pisuerga. Nunca había pensado en esa ciudad castellana como destino de viaje, pero aprovechando la circunstancia de que unos amigos se habían ido a Valladolid por trabajo decidimos ir a estar con ellos unos días pensando en visitar ciudades cercanas que nos apetecía conocer mejor: Burgos, Salamanca, Segovia…

Pero además de todas esas ciudades,  tuvimos la suerte de poder conocer Valladolid y me encantó esa ciudad castellana, sobria y serena, con sus iglesias de todos los estilos  y sus jardines tan cuidados.

Jardines de Campo Grande

El paisaje que se quedó en mi retina: La Plaza Mayor

Como otras plazas de ciudades castellanas la Plaza Mayor de Valladolid es rectangular y totalmente porticada, con unas líneas que guardan tanta armonía que cuando estás en ella sientes como si te protegiera. A un lado está el Ayuntamiento, ubicado en un palacio de estilo renacentista y enfrente el Teatro Zorrilla, inaugurado por el propio José Zorrilla en 1884, y que fue de los primeros locales de Valladolid en tener luz eléctrica.

En los días que pasamos en Valladolid pudimos observar lo que la ciudad homenajea a este escritor, autor del Don Juan Tenorio, que nació aquí en 1817.

Casa Natalicia del Poeta José Zorrilla

Esta Plaza Mayor está siempre rebosante de vida , pues sus alrededores están repletos  de comercios y de restaurantes y bares donde degustar sus fantásticas tapas.

Os aseguro que en Valladolid es donde he comido las tapas más originales, pues es donde se celebra el concurso Nacional de tapas, el Pincho de Oro, y hay una gran competición por ver dónde se sirve ese bocado que te lleva  al séptimo cielo .

Nosotros las probamos en “Los Zagales”, que se ha llevado varios años el Pincho de Oro, y donde las tapas son elaboradas y de alta calidad. De la que más me acuerdo por lo original, tanto del nombre como de los ingredientes, fue una que se llamaba “Obama en la Casa Blanca”, hojaldrillo con huevo de corral trufado a baja temperatura con crema de champiñones y patatas, según decía la carta. ¡Pa chuparse los dedos!

Paseando por Valladolid

Y aunque como en todas partes hay unos locales más famosos que otros me da la impresión que en cualquier sitio que entres cuidan con mucho esmero sus tapas. La Valladolid culinaria también fue una sorpresa para mí.

La plaza Mayor también sirve para que los vallisoletanos celebren diversos  acontecimientos, como la subida a Primera del equipo de fútbol de la ciudad, el Real Valladolid, que por circunstancias personales nos tocó de cerca celebrar. Así se veía ese día la Plaza Mayor desde el Balcón del Ayuntamiento.

Celebraciones en la Plaza Mayor
Santa María La Antigua

Hay que decir que Valladolid es ciudad de Iglesias. Contamos unas cuentas en nuestro paseo por el centro de la ciudad, sin tener que alejarnos mucho de su Plaza Mayor.

Pasamos por la Iglesia de San Pablo, uno de los edificios más representativos de Valladolid, con su fachada de piedra, por la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción con su altar barroco, por Santa María la Antigua con su torreón románico de estilo francés  y así por unas cuantas más, a cual más bonita.

Catedral de Valladolid

Como buena ciudad mesetaria Valladolid tiene un clima extremo. Pero a pesar del  frío que hace en invierno y del calor del verano, esta ciudad está hecha para pasear. Lo demuestran sus jardines tan cuidados, como el de Campo Grande, en el centro de la ciudad , con pavos reales, patos y una gran pajarera de estilo oriental con una gran variedad de aves.

Una vez en el interior del jardín te encuentras un ambiente tranquilo, acogedor, ajeno totalmente al tráfico y ajetreo de la ciudad. Es, guardando las distancias, una especie de Retiro o de Central Park.

Campo Grande, en pleno centro de Valladolid
Pavos Reales en Campo Grande

Los vallisoletanos también  aprovechan las orillas del Pisuerga, ese río que todos sabemos que pasa por Valladolid, para pasear, hacer deporte, acompañar a los niños con su bicicleta o incluso bañarse en la playa de las Moreras. Si, has oído bien, porque Valladolid tiene hasta un espacio a orillas del río  preparado como una playa fluvial y donde además de tomar el sol  puedes tomarte un café tranquilamente en su agradable chiringuito .

Lo dicho , Valladolid te invita a pasear.

Pero Valladolid también tiene sus modernidades, como la cúpula del Milenio, un edificio que fue traído en 2011 desde Zaragoza donde estuvo instalada en la expo de 2008.  Este edificio forma parte de un proyecto piloto en España con el que experimentar un nuevo modelo de ciudad que combate el cambio climático.

Cúpula del Milenio

Esta  cúpula está recubierta de un material, denominado EFTE, que es un polímero cristalino como el vidrio, y resistente, duradero y flexible como el plástico, pero que, a diferencia de estos dos elementos altamente contaminantes, es ligero, captura el 90% de la luz solar y emite sólo el 80% por lo que logra iluminación y refrigeración natural.

Iglesia de San Pablo

Pero estar en Valladolid es hablar de la historia de España. Valladolid fue la capital  de Castilla y  aquí sucedieron muchos hitos de nuestra historia como el matrimonio secreto de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón,  los futuros Reyes Católicos.

Fernando III El Santo fue proclamado Rey de Castilla en su Plaza Mayor. Juan II de Castilla se crió y murió en Valladolid, siendo sepultado en la Iglesia de San Pablo. También murió en Valladolid Cristóbal Colón y aquí fue enterrado.

Otro personaje nacido en Valladolid fue Felipe II, aunque este monarca fue el que cambió la Corte a Madrid, pero en su juventud se casó y tuvo a su primogénito, Carlos I de España y V de Alemania, en esta ciudad tan repleta de historia. Y así podríamos seguir y seguir, contando que Santa Teresa de Jesús fundó aquí su primer convento, que Fray Luis de León estuvo aquí preso o que Felipe III volvió a traer la Corte a Valladolid y aquí nació el futuro Felipe IV .

Valladolid invita a pasear

Me encantan estas ciudades con tanta historia, me gusta andar por sus calles, por donde han pasado tantos personajes ilustres de distintos siglos y donde han ocurrido tantos acontecimientos, unos buenos y otros no tanto. Ciudades que tiene tanto que contar.

Y eso me pasó en Valladolid. De ser una ciudad que no me atraía en principio a querer empaparme de su historia, pasear por sus calles porticadas y cruzar una y otra vez su Plaza Mayor para buscar alguna callejuela donde tomarme tranquilamente una original tapa con un vino de la tierra.

Si vas a Castilla pasea por Segovia y fotografíate ante su acueducto, recorre Burgos y su Catedral, piérdete en los jardines de la Granja, o visita  la Universidad de Salamanca, pero no pases de largo por Valladolid. Te asombrará tanto como a mí.

Despidiéndome de Valladolid

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario